Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
ÍndiceOmegaCalendarioRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2  Siguiente
AutorMensaje
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   24th Febrero 2015, 12:52

Guillon, Francia.

En la campiña francesa, muy, muy lejos de los límites de París, los rayos del sol se extendían para acariciar una tierra que permanecía aún pura, libre de contaminación, del implacable avance de la industrialización y del enfermizo empeño del ser humano por convertir en cemento y ladrillo todo lo que era salvaje y hermoso.

Arión había tenido que volar largo rato hasta encontrar un lugar lo sucientemente alejado de cualquier rastro de civilización como para garantizar que podría llevar a cabo su ritual sin interferencias de ningún tipo.

Se dejó caer hasta una zona de tierra y fue sacando de su pequeño morral los elementos que necesitaba para el conjuro: cinco piedras alisadas y redondeadas por efecto del rodamiento producido por la fuerza del agua que había obtenido en la ribera del mar, cinco velas y tres pequeñas pociones.

El mago colocó las piedras en la tierra formando un pentágono, tal y como se describía en los antiguos pergaminos, y utilizó un alargado palo de madera para trazar líneas en la tierra que las conectaran físicamente entre sí, pues sólo en el interior de sus confines se encontraría a salvo del incontrolable poder que debía convocar.


Sentándose en el interior del pentagrama con las piernas cruzadas, colocó una vela sobre cada piedra, untando cada una con una mezcla de las sustancias que se encontraban en el interior de los frascos y concluyó el proceso encendiendo las mechas. Después, cerró los ojos y se concentró.

Durante largos minutos, el único movimiento fue el que producía la hierba al mecerse al compás de la suave brisa. Todo permanecía en silencio mientras el mundo contenía el aliento con anticipación.

- ¡Chellec nataon tyllic lwell bashes naktos klerl! -exclamó en el antiguo idioma de la magia atlante-. ¡Bylla jhertok nenos resse, bylla resse zhakto nume!

Al principio no ocurrió nada... y después el mundo volvió a respirar... exhalando un aliento repleto de venganza. El viento comenzó a soplar con furia y los cielos se ennegrecieron augurando una tormenta donde antes únicamente había brillado el sol, pero aquello no amilanó a Arión, quien alzó la mirada al cielo, desafiante, y proclamó:

- ¡Desde esta tierra os hablo, oh, Tejedor del Destino! ¡Os invoco y pido ser escuchado!

El viento arreció con más fuerza, la hierba se agitaba con violencia y los truenos comenzaron a restallar en el horizonte.

- ¡Venid, oh, Tejedor de los Hilos! ¡Acudid ante este humilde suplicante! ¡Venid y escuchad mi ruego!

El cielo se tornó negra noche mientras los truenos se mostraban con estruendo, pero Arión no se dejó amedrentar ante el violento asalto de la naturaleza. Resistió durante lo que pareció una eternidad hasta que, por fin, su constancia dio fruto y su fuerza de voluntad se impuso a la del Dios.

Un claro se abrió en el oscuro manto que había cubierto el cielo, permitiendo ver un atisbo de claridad y, a través de los rayos que aún surcaban el firmamento, un cúmulo de hilos multicolor comenzó a descender hasta él.

La tierra tembló en torno a la figura de cinco lados grabada en la tierra y sellada con fuego, pero Arión sabía que mientras se mantuviera dentro de sus confines estaría a salvo de la ira del Dios.


Poco a poco, la luz que había atravesado la oscuridad para dejar pasar los hilos multicolor reveló la figura de un anciano de cabellos blancos que descendía envuelto en ellos.

- ¿Quién me invoca? -vociferó con voz tonante-. ¿Quién osa interrumpir al Maestro Artesano en el transcurso de su oficio?

- ¡Yo lo hice, oh, Tejedor! -respondió el mago-. ¡Arión de Atlantis!

- Ah... el cachorro de Caculha, sí... -replicó con fastidio el Dios terminando de descolgarse hasta el suelo-. ¿Por qué me molestas, lacayo de Gemimn? Has de saber que tu invocación está lejos de ser apreciada.

- Ruego vuestra indulgencia, señor -dijo humildemente Arión-. Mas necesito de vos un favor.

- ¿Un favor? -el Dios prorrumpió en estruendosas carcajadas-. ¿Y por qué iba a querer ayudarte, siervo de la Luz?.

- Porque estáis obligado a hacerlo -repuso el mago, sin perder la calma-. Utilicé las pociones y pronuncié las palabras; el hechizo os compele.

El Dios esbozó una desagradable sonrisa. Podrían seguir jugando indefinidamente a ese juego; podría fingir desconocer las condiciones del hechizo y pretender que se negaba a obedecer, pero era el Dios de la Magia atlante y estaba sujeto a las caprichosas leyes de las que él mismo era parte, por más que el Caos que representaba le hiciera odiar con todas sus fuerzas a aquél campeón del Orden.

- ¿Y qué es lo que deseas, retoño de Caculha? -preguntó suavemente.

- He notado... algunas perturbaciones en la esencia de la magia desde mi llegada a esta era. Por alguna razón, los viajes entre dimensiones no parecen ser ya posibles, pero vos sois el encargado de tejer el entramado místico que brota del Mundo Oscuro hasta convertirlo en los etéreos hilos que facilitan nuestra magia, haciéndolos pasar por entre el tejido de las dimensiones. Permitidme usar esos hilos para alcanzar el Mundo Oscuro y la ciudadela de mi padre, maestro. ¡Trabajad vuestro arte para mi e hilad entre este plano y el otro!

El Dios caminó de un lado al otro, observándolo pensativo.

- No es un trato muy justo, humano... Yo no recibo nada por mi trabajo salvo la gratitud de un miserable servidor de la Luz. Sin embargo, los dioses crearon sus estúpidas condiciones, las cuales me obligan a obedecer... Muy bien, lo haré -resolvió tomando el extremo de uno de los hilos-. Acércate, hijo, pues debo hacer lo que me pides, y así será hecho.

- Estoy preparado, maestro -dijo Arión saliendo del pentagrama grabado en la tierra.

- Buen chico... -el Dios sonrió con malicia-. Cierra los ojos, Arión de Atlantis, y permite que los hilos te toquen...

De repente, los hilos que le habían acompañado en su descenso se extendieron hacia el mago y se enroscaron en torno a su torso, cuello y extremidades, apretando con fuerza.

- Aunque temo que no van a gustarte sus caricias -completó con una carcajada burlona.

- ¡Unnnh! -Arión trató de liberar los brazos para aflojar la presión de los lazos que ceñían su garganta, pero fue en vano-. ¡Deteneos! ¡Los... textos...!

- Los textos decían que tenías que permanecer dentro del pentágono para ser inmune a mi magia, mi ingenuo amigo. Tú mismo lo has dicho... Estoy obigado a obedecer tu petición, y así lo he hecho; Mis hilos te conducirán hasta el Mundo Oscuro y la ciudadela de tu padre -mientras hablaba, los hilos comenzaron a elevar al mago hacia un portal de insondable negrura que se había abierto en el cielo-. Pero nunca me especificaste que tenías que llegar vivo...

Y entonces liberó el último hilo, aquél que había estado sosteniendo hasta aquél mismo instante. El hilo, de un color plateado brillante, comenzó a serpentear hasta el mago, buscando alcanzar su pecho y su corazón sin que pudiera hacer nada por defenderse, pues la magia del Dios era demasiado fuerte para él...

No en vano el Maestro Tejedor era también conocido por otro nombre... Maestro del Engaño. Después de todo, era el Caos encarnado...

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   26th Febrero 2015, 10:43

Espacio aéreo francés.
Guillon, Francia.
Lockheed Martin C-130J Super Hercules del B.P.R.D.


Hellboy apuraba las últimas caladas de su enorme puro. Llevaban unas cuantas horas sobrevolando el Atlántico y por fin habían alcanzado su destino. Francia. Durante las pasadas horas, el B.P.R.D había localizado unas alteraciones sobrenaturales en la zona de Guillon, y habían mandado a su mejor agente a que localizase el origen de estas. Eran ténues, pero con toda la historia de la chica pelirroja y los jinetes cualquier cosilla que sintiesen era investigada al instante. Quién sabe, podía ser ella. Después de todo, había desaparecido como la primera vez que la encontraron, sin dejar rastro alguno. En cualquier caso, no era ese el momento de pensar en cómo aparecía o desaparecía la chica de las flores. El demonio estaba allí por otra razón, y debía concentrarse en ella.

El Lockheed Martin C-130J Super Hercules del B.P.R.D sobrevolaba las tierras francesas ruidosamente. Las gigantescas hélices cortaban el aire con violencia. El demonio llevaba puesto el paracaídas desde hacía algunos minutos. Saltaría sobre la zona indicada e informaría a los agentes de lo que encontrase. Al ser en mitad del campo no tenían una pista de aterrizaje cercana, de manera que tendrían que hacerlo a la antigua. Para esa misión llevaba su fiel revolver "El Samaritano". Cuatro balas santificadas capaces de destrozar a cualquier ente demoníaco o sobrenatural que se le pusiese en su camino. Cortesía del Vaticano en su mayoría. Un par de granadas santas y, como siempre, su mano derecha del destino. Una mano de piedra mágica, totalmente indestructible, y gracias a su naturaleza, con la que era capaz de golpear a prácticamente cualquier ser que se le plantase delante. Con eso valdría, o al menos esperaba que así fuera.

Uno de los agentes se le acercó. Llevaba ropa militar, con unas gafas de piloto sobre la nariz. Una gorra verde y las botas reglamentarias. El demonio se sacó el puro de la boca y exhaló el humo.

- ¡Vete preparando, en cinco minutos saltarás! ¡A partir de ahí usaremos los intercomunicadores, ¿entendido?!- Hellboy asintió levemente las indicaciones del hombre. Llevaba en el brazo izquierdo el símbolo del B.P.R.D en forma de parche. El puño y la espada con un pequeño triángulo en la muñeca. Las misiones de la organización solían ser arriesgadas, y a mayor peligro más alto el rango del agente enviado. Sin embargo, la mayoría de ellas se las encargaban a Hellboy o a Abe, puesto que desde el choque de universos la cosa había sido muy tensa y el mundo se había llenado de criaturas sobrenaturales.

De repente, la luz que entraba a través de las ventanillas desapareció, y las turbulencias aumentaron considerablemente. El demonio frunció el ceño y se levantó para mirar a través de uno de los pequeños cristales redondos del lateral del avión. Una fuerte tormenta golpeó con fuerza el avión. Había aparecido de la nada, como si la hubiesen invocado, y el demonio apretó los dientes. Alguien lo había hecho sin duda alguna. Una fuerte turbulencia provocó que Rojo tuviese que agarrarse a una barra de metal para no perder el equilibrio. Aceleró el paso hasta llegar a la cabina. A través de los cristales pudo ver el agua golpear con fuerza el avión, y algunos rayos a lo lejos recorrer el cielo. Otro golpe de viento y todo el vehículo se agitó con violencia.

- ¿¡Qué demonios pasa!? ¿¡De dónde ha salido esta tormenta!?-

- Es obra de alguien... Seguramente de quien estoy buscando... Abrid la compuerta, voy a saltar.- Dijo el demonio al tiempo que apagaba el puro en un cenicero junto al cuadro de mandos. El agente que había hablado con él le miró como si acabase de decir una locura.

- ¡No puedes saltar en estas condiciones! ¡Podrías caer lejos de tu objetivo! ¿¡Cómo sabes a dónde tienes que ir!?-

- No creo que eso sea un problema.- Y señaló con la mano de piedra a través de los cristales del avión. Un enorme haz de luz sobresalía en mitad de la tormenta, como si una intervecnción divina estuviese protegiendo un lugar en concreto. Golpeó un par de veces al piloto con la mano izquierda y se dirigió a la parte trasera.- Abrid la compuerta y salid de aquí. Esta tormenta terminará por derribarnos si no abandonáis este lugar a la de ya. Ya me las apañaré. No sería la primera vez.

Lentamente, las gigantescas compuertas se abrieron hacia abajo, dejando un enorme hueco por donde habría cabido perfectamente un tanque o un camión militar. Usaban ese avión para cruzar los océanos o el continente. Generalmente habrían llenado aquello con armas, dispositivos y muchos más agentes. Pero en aquella misión el demonio estaría solo. Tampoco le preocupaba. En muchas lo había estado, y siempre había conseguido sus objetivos. Caminó hasta el borde de la rampa y miró hacia abajo. Volaban relativamente cerca del suelo, a poco más de un kilómetro de altura. Se ajustó los arneses, y se dejó caer. El viento y el frío azotaron su cara con fuerza, y comenzó a intentar dirigirse hacia el haz de luz. Activó el paracaídas... Pero no sucedió nada. Volvió a hacerlo, con el mismo resultado. ¿Qué demonios? ¿Otra vez? Ya debía ser la quinta vez que saltaba en paracaídas y este no se abría. Lo intentó varias veces y abrió la mochila a la fuerza. La enorme tela salió disparada, abriéndose violentamente. Frenó algo su caída, pero se desquebrajó entera. Alguien la había guardado rota y al abrirse con esa fuerza, terminó por romperse del todo. El demonio miró hacia el suelo y lo vio acercarse a toda velocidad.

- ¡Qué cagarro!- Y se estrelló. Fue un golpe seco, muy duro y doloroso. Afortunadamente había caído contra tierra, si a eso se le puede llamar fortuna. El demonio empezaba a pensar que tenía un cenizo con los paracaídas. Eso o que alguien se divertía a su costa, causando que siempre fallasen en el momento de saltar. Se levantó, crujiéndose la espalda y el cuello, y se limpió la tierra del cuerpo. A unos pocos metros de él vio a dos hombres. Uno estaba atado con miles de extrañas cuerdas y se elevaba poco a poco en el aire. El otro, seguramente el que había causado la tormenta y mantenía apresado al primero, levantaba los brazos y hablaba. El haz de luz caía justo sobre ellos, resaltando aún más la escena. El demonio no tenía tiempo para bromas, así que desenfundó su enorme revolver y apuntó al segundo.- ¡Eh! Lamento estropearos la fiesta, pero acabo de caerme de un avión. Así que tranquilamente explicadme qué está pasando aquí y así no tendré que volaros la cabeza a ninguno de los dos. ¿Qué me decís?

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   5th Marzo 2015, 02:31

Sabía que no tendría que haber salido del círculo, lo sabía muy bien, pero se había confiado con los términos del conjuro, cometiendo un error más propio de un aprendiz que del Sumo Mago de la Atlántida. Todo sucedió muy rápido, tanto que el alma de su otro yo atrapada en la gema de su pecho no tuvo ocasión de recriminarle su negligencia. Y si los acontecimientos se hubieran desarrollado de otro modo, posiblemente habría pagado cara su estupidez. Pero las parcas debían estar sonriéndole esa mañana.

La magia de la antigua Atlántida se basaba en un sistema de hilos de colores suspendidos en el aire. Un extremo era visible sólo para la segunda vista de los brujos, mientras que el otro era invisible para todos y se prolongaba hasta el Mundo Oscuro. Cada uno de los innumerables encantamientos existentes estaba controlado por un hilo de un color. Los poseedores de la segunda vista podían ver la mayoría de los hilos, y captaban del aire el mayor número de sortilegios, trenzándolos para penetrar el velo y ver el interior del Mundo Oscuro. Arión había perdido la capacidad de invocar esos hilos por sí mismo, pero el Tejedor, al utilizar las únicas armas que estaban a su alcance, acababa de envolverlo en aquello que constituía la esencia misma de su poder.

Si Hellboy no hubiese aparecido, el fulminante e inesperado ataque le habría atrapado con la guardia baja, y el Tejedor no habría necesitado más que una milésima de segundo para atravesar su corazón con la estela de plata.

Una milésima de segundo, nada más, pero a veces una milésima de segundo es todo lo que hace falta para marcar la diferencia entre la victoria y la derrota, entre la vida y la muerte. Y esa milésima de segundo se la proporcionó el demonio de piel roja al aparecer de repente en escena y distraer al Dios.

Fue todo cuanto el mago necesitó para absorber el poder de los hilos multicolor, haciendo que éstos desaparecieran y utilizando su recién recuperada magia para descargar un potente rayo de energía mística sobre el Dios, arrojándolo contra el suelo.

- Los hilos no pueden contenerme, Tejedor, ni tampoco tú -dijo con calma, mientras flotaba en el cielo-. El poder de los hilos es mío ahora, pues los he trabajado antes y conozco bien sus entresijos. ¿Quieres que te lo demuestre, anciano?

Su tono de voz era sereno, pero estaba envuelto en un halo de energía dorada e irradiaba un aura de serena majestad y poder que inducía respeto y temor reverencial. El Dios sonrió desde el suelo.

- No será necesario, cachorro de Caculha, estoy convencido de ello.

El anciano se incorporó despacio, quitándose de encima las briznas de hierba que se le habían adherido a la piel.

- Además, no soy uno de esos dioses guerreros que aparecen en las canciones y las fábulas, chico. Soy un artista, y no tengo la menor intención de pelear contra ti.

Después de todo no era más que un Dios menor, un ente que había sido colocado allí por los dioses principales del panteón (Gemimn, Chaon y Tynan) con la única finalidad de tejer el entramado de la magia que brotaba del Mundo Oscuro para que los magos pudieran utilizarla, y aunque sabía que Arión no tenía el poder suficiente para eliminar a un ser eterno y divino como él, sí que sería capaz de hacerle mucho daño si se lo proponía, el suficiente como para hacerle lamentar profundamente su tentativa de asesinato.

- En fin... Parece que tienes lo que deseabas... -su mirada se alzó hacia el portal, que continuaba abierto en el cielo-, y yo he perdido, así que me iré.

Nuevos hilos multicolor descendieron por la brecha abierta en el cielo, y el Dios se encaramó rápidamente a ellos.

- Usa mis hilos, chico... ¡y no vuelvas a invocarme por segunda vez o me aseguraré de que no haya una tercera!

Poco a poco los hilos se fueron retirando hacia el cielo, llevándose consigo al Dios, y con su partida desaparecieron también los rayos y las nubes de tormenta hasta que el cielo quedó de nuevo totalmente despejado, con el negro portal como única mácula a su celeste esplendor.

Arión volvió entonces sus tranquilos y bondadosos ojos verdes hacia el demonio cuya oportuna intervención había salvado su vida. Estaba confuso; por un lado, era perfectamente capaz de distinguir su esencia demoníaca, pero su aura no parecía manchada ni corrompida. Además, si realmente fuese una entidad demoníaca y malvada, ¿no debería haber ayudado al Tejedor? Pues los demonios eran Caos en estado puro, y él era un agente de los Señores del Orden. No, si Chaon le hubiera enviado a por él, a estas alturas habría salido ya huyendo al ver que había recuperado de nuevo (aunque momentáneamente) su poder. En cualquier caso, no percibía peligro alguno procedente de él, al menos no de forma inmediata, así que descendió flotando suavemente hasta posarse a escasos metros de Hellboy.

- Saludos y bienhallado, amigo -dijo en tono amable acercándose a él. Por fortuna, su hechizo de comprensión idiomática posibilitaría que el demonio entendiera todas sus palabras-. Estoy en deuda contigo, pues con tu aparición has salvado mi vida. Lamento mucho que la tormenta haya provocado que cayeras de tu nave. Precisamente escogí un lugar aislado para asegurarme de que no afectaba a nadie... El ser al que acabas de ver es uno de los Señores del Caos. Sabía que era peligroso invocarlo, pero no tuve más remedio que hacerlo, pues lo necesitaba para recuperar algo que me ha sido arrebatado y que es muy importante para mí. ¿Puedo hacer algo por ti? ¿Quizá ayudarte a llegar allí donde deseabas ir? Por el momento mi magia está completa, y aunque no durará mucho si la utilizo para ayudarte en tu viaje creo que es lo menos que puedo hacer para compensarte por el perjuicio que te he causado sin pretenderlo.

Por sorprendente que pudiera parecer, el tipo parecía estar hablando en serio. Hellboy no detectó nada que no fuera verdad, tanto en sus palabras como en la expresión de su rostro. Por lo visto la magia que había absorbido de los hilos se gastaría si la utilizaba, y estaba dispuesto a sacrificarla en ayudarle por lo que parecía ser pura y simple... bondad... Otra cosa que quizás sorprendiera al demonio era que su forma de expresarse resultaba bastante antigua... e incluso arcaica...

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   7th Marzo 2015, 13:24

Hellboy observó la conversación que mantenían los dos tipos que estaban ante él. Parecían conocerse, o al menos tener constancia el uno del otro. Al demonio no le sonaban lo más mínimo. El que estaba atado consiguió liberarse de su prisión y arrojó un rayo sobre el otro que lo obligó a sentarse. Rojo apuntó entonces al tipo que antes estaba atado, pero no disparó. No parecían seres malvados. Eran sobrenaturales, de eso no había duda, pero no eran peligrosos para él, al menos no por el momento. La charla entonces se volvió de lo más extraña, haciendo referencias a hilos y dioses. El demonio dedujo por la conversación que el tipo que permanecía de rodillas era una especie de dios o algo por el estilo, pero al mismo tiempo un artista. Probablemente no fuese más que un ser mágico parecido a una ninfa o algo por el estilo. Criaturas que aparecían en las fiestas y grandes banquetes para animarlas con sus magias y poderes, atrayendo la atención de todo el mundo y provocando que sus ojos brillasen y permaneciesen con sus bocas abiertas en la más pura admiración imaginable.

Pronunció el dios un nombre que Hellboy recordaba haber escuchado a Abe en alguna ocasión. Caculha. No fue capaz de ponerle cara, pero sabía que lo había escuchado en alguna parte. Frunció ligeramente el ceño. No terminaba de entender qué estaba pasando ante sus ojos, pero desde luego podía traer problemas. Entonces, el ser arrodillado fue elevado hacia el cielo hasta desvanecerse, advirtiendo al otro que no volviese a invocarle o no habría una tercera vez posible. Qué típico. Se quedaron ellos dos solos, y el demonio decidió bajar el arma y enfundarla pasado el peligro. El tipo que estaba junto a él no parecía peligroso. Terminó de sacudirse la gabardina de polvo y tierra, y entonces el hombre se acercó a él y le agradeció que le salvase. ¿Salvarle? ¡Si se había caído de un avión! El hombre parecía joven, de unos treinta años más o menos, pero usaba palabras realmente extrañas y antiguas, así como expresiones que hacía mucho tiempo que no escuchaba.

- ¿Te has escapado de un libro de Homero? ¿Qué clase de palabra es "bienhallado"?- Y sin embargo sabía lo que era un avión. Bueno, lo llamó nave, pero desde luego era más de lo que esperaba tras escucharle hablar. Escuchó las palabras del joven castaño mientras miraba a su alrededor. Vio el pentagrama dibujado en el suelo y apretó ligeramente los labios, serio. El tipo parecía muy amable y la sinceridad estaba en cada una de sus palabras. Desde luego no se solían encontrar seres así todos los días, de modo que el demonio lo agradeció, aunque no lo dijese en voz alta.- ¿Y se te ha ocurrido la brillante idea de juguetear con un señor del Caos? Joder tío, los tienes muy grandes o te falta una buena colleja a tiempo.

Hellboy se acercó entonces al pentagrama dibujado en el suelo. Era mágico, de eso no había duda, pero no sabía exáctamente qué era lo que hacía. Ladeó la cabeza para intentar ver si había alguna runa o símbolo grabado en el suelo, pero no vio nada que le pudiese ayudar a descifrar el significado de aquel dibujo. Levantó la cabeza y vio un portal oscuro flotando en el aire. Al otro lado sólo se veía oscuridad. Sería como mirar dentro de un agujero negro. El demonio se dio la vuelta y miró al hombre.

- ¿Has hecho tú estas cosas? Vine aquí porque localizamos una fuerte radiación sobrenatural mágica. Un antiguo conjuro muy poderosos. Supongo que tú tienes algo que ver con ello, así que quiero que me expliques qué son estas cosas. Es todo lo que necesito. Me gusta trabajar solo... Aunque después de haber visto lo que te gusta hacer tal vez sea mejor que te quedes pegado a mí. Nada de invocaciones ni leches de esas. No quiero que me devore un dios del Caos o unas brujas se hagan un bonito collar con mis dientes, ¿lo has entendido?- No lo dijo en tono amenazante, pero ya sabía cómo funcionaban estas cosas. Estaba más que acostumbrado a enfrentarse a toda clase de seres provenientes del averno u otras dimensiones que habrían devorado a cualquiera que tuviesen a su alcance sin dudarlo ni un segundo. Las invocaciones podían ser muy peligrosas, y más aún si metían criaturas caóticas de por medio. Eran inestables, muy peligrosas y difíciles de matar. Tener a una cosa de esas rondándoles no le hacía ni pizca de gracia.- Por cierto, puedes llamarme Hellboy, pero sólo si realmente me necesitas.

Y continuó observando el extraño portal, sin saber muy bien qué hacer o qué era.

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   10th Marzo 2015, 00:14

Por un instante, la mención de Homero le desconcertó, hasta que su otro yo se ocupó de explicarle telepáticamente quién era para que pudiera entender el sarcasmo.

- Hum... -empezó, ruborizándose-. Ya veo. Entiendo que mi lenguaje te resulta obsoleto, ¿no es así? Mis disculpas, no llevo ni dos meses en ésta era y aún no me he acostumbrado a vuestra forma de hablar.

- ¿Y se te ha ocurrido la brillante idea de juguetear con un señor del Caos? Joder tío, los tienes muy grandes o te falta una buena colleja a tiempo.

Arión se ruborizó aún más. Nunca antes le habían hablado en ese tono. No es que fuera malo, ni tampoco podía decirse que le molestara; sencillamente le sorprendía. Él nunca había pedido ser tratado de manera deferente, pero había sido siempre así, desde los tiempos del rey D'Tilluh, y hasta ahora no se había parado a pensar sobre ello.

- El pentagrama estaba concebido para ser un hechizo de protección -dijo al ver cómo el demonio lo examinaba-. En teoría no debería haber pasado nada si hubiera permanecido dentro de él. Pero me confié... Las palabras del ritual que utilicé para invocar al Tejedor le obligaban a hacer lo que yo le pidiese. No pensé que pudiera distorsionar el hechizo a su conveniencia, aunque debí suponerlo, siendo como es un agente del Caos.

Hellboy se acercó entonces al portal abierto en el cielo y se paró a observarlo.

- ¿Has hecho tú estas cosas? Vine aquí porque localizamos una fuerte radiación sobrenatural mágica. Un antiguo conjuro muy poderosos. Supongo que tú tienes algo que ver con ello, así que quiero que me expliques qué son estas cosas. Es todo lo que necesito. Me gusta trabajar solo... Aunque después de haber visto lo que te gusta hacer tal vez sea mejor que te quedes pegado a mí. Nada de invocaciones ni leches de esas. No quiero que me devore un dios del Caos o unas brujas se hagan un bonito collar con mis dientes, ¿lo has entendido?

Arión enarcó levemente una ceja. Una vez más, no estaba acostumbrado a que le trataran así, pero era de carácter suave, poco dado a ceder ante la ira salvo cuando le enfurecían, y hacía falta mucho más que eso para enfurecerlo.

- Sí, lo entiendo... -dijo con una sonrisa amable-. A pesar del error de principiante que cometí antes, no soy tal, puedes estar tranquilo. Te lo explicaré todo.

>> Mi nombre es Arión, y soy, o fui, Sumo Mago de la Atlántida. Hace unos meses fui asesinado por Mordru, uno de los señores del Caos. Mis discípulos utilizaron un hechizo de viaje en el tiempo para traerme desde el pasado, 45.000 años atrás -extendió el brazo para señalar el agujero abierto en el cielo-. Al otro lado de ese portal se encuentra mi sancta sanctorum. Fue un regalo de mi padre, Caculha, el primer Sumo Mago de Atlantis y uno de los hechiceros más poderosos que jamás han existido. Es mi legado. Dentro de la ciudadela se encuentra condensada toda la sabiduría de mi padre, todos sus conocimientos. En su interior, soy capaz de hacer prácticamente cualquier cosa. Un demonio me la ha arrebatado y la ha llevado a su dimensión, el Mundo Oscuro. No puedo permitir que continúe estando bajo su control. La magia de mi padre debe de haber sido corrompida. Necesito recuperarla y purificarla, no sólo porque es lo único que me queda de él y es peligroso permitir que un demonio acceda a semejante poder, sino porque la necesito para retomar mis deberes y responsabilidades en la Atlántida. Ahora la ciudad yace sepultada en el fondo del mar, pero no era así en mi época. A diferencia de sus actuales habitantes, yo no he evolucionado con ella y carezco de branquias que me permitan respirar bajo el agua. En mi ciudadela, cualquier cosa es posible. Sé que podré adaptarla para que su interior sea un entorno libre de agua en el que poder respirar normalmente. Por todo ello debo recuperarla. El demonio que se la ha llevado fue el mismo que me arrebató a mi madre, el mayor enemigo de mi padre. No puedo permitir que su ciudadela continúe estando bajo sus garras. Por desgracia desde la Colisión el flujo de la magia se ha vuelto inestable y por alguna razón no me era posible abrir por mis propios medios un portal. Pero el Tejedor es el que se ocupa de hilar el tejido de la magia y hacer que cruce a esta dimensión desde el Mundo Oscuro; si alguien era capaz de abrirme un portal hasta esa dimensión era él, por eso le invoqué. Sé que se trataba de un movimiento arriesgado, pero espero que después de escuchar ésto entiendas por qué no puedo permitir que la ciudadela siga estando bajo su control.

Se permitió unos segundos de pausa, tanto para darle tiempo a Hellboy de reflexionar sobre sus palabras como para reconsiderar la idea que estaba empezando a definirse tímidamente en su mente.

- Hummm... -vaciló-. Voy a ser franco contigo; 45.000 años atrás tuve que sacrificar mi poder ilimitado al sol para evitar una nueva era de glaciación que habría acabado con toda la vida en la tierra. Desde entonces me he visto privado de la innata capacidad de los de mi estirpe para canalizar la energía mágica que reside dentro de mí. Ahora dependo de objetos mágicos, pergaminos, rituales y amuletos, y necesito tiempo para formular los conjuros. Al otro lado me aguardan numerosos obstáculos y enemigos que posiblemente me superen en número, y supongo que si entro solo la probabilidad de perecer en el intento es alta -miró una vez más a Hellboy, sin decidirse a plantear lo que estaba pensando-. Pareces fuerte, y detecto un gran poder en ti. Si accedieras a acompañarme sé que el destino nos sería más propicio, y yo quedaría para siempre en deuda contigo. No obstante también sé que no tengo el menor derecho a pedirte que te involucres en algo que sólo me atañe a mí, especialmente tratándose de algo tan peligroso como el enfrentar a un demonio de tamaño poder.

Negó con la cabeza, descartando la idea. ¿Por qué, en el nombre de Caculha, iba aquél extraño a arriesgar su vida para ayudar a un perfecto desconocido? No tenía el menor sentido.

- Olvídalo, ha sido una estupidez por mi parte plantearlo siquiera. Espero que hayan quedado solventadas todas tus dudas, y, si no hay nada más que quieras preguntarme, supongo que aquí es donde nos separamos, pues el tiempo apremia y ese portal no va a permanecer abierto eternamente.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   10th Marzo 2015, 11:09

Hellboy escuchó todo lo que explicó el tal Arión. Un mago de la Atlántida antigua, concretamente de hace 45000 años. Vaya, eso sí que no era algo que se veía todos los días. El demonio observaba al tipo, el portal y el pentagrama, según le iba explicando qué era cada cosa y para qué servían. Bueno, un mago poderoso sin duda. Le llamó la atención lo de la glaciación y el sacrificio al sol. ¿Acaso había sido él el culpable de la famosa edad de hielo? Fuera como fuese, parecía un tipo amable y poderoso.

Hellboy se frotó la barbilla cuando terminó con la explicación. La verdad es que era bastante gordo el lío que tenía encima el mago. Y la presencia de un demonio que le había arrebatado su ciudadela captó aún más la atención de Rojo. Si era cierto que la necesitaba y debía recuperarla de manos de un ser sobrenatural peligroso, sin duda había encontrado al tipo indicado para que le ayudase. Desde luego, era mejor tener un aliado en una misión de ese calibre, y más aún si él conocía el sitio al que en teoría había huido el ser con la ciudadela. Miró entonces al hombre y se encogió de hombros.

- No me malinterpretes. No pensaba que fueses un novato. Ese pentagrama no es nada sencillo de hacer, y menos aún crear un portal. Pero he tenido demasiadas malas experiencias con los seres del caos como para pasarlo por alto. Arión... Vale, me lo apunto. ¿Y dices que a través de este portal llegamos a tu ciudadela pero atravesando el Mundo Oscuro? Nunca he oído hablar de él, pero suena peligroso.- El problema de las dimensiones alternativas es que muchas veces las leyes de la física, el tiempo y demás no siempre funcionan igual que en la tierra, lo que las vuelve muy peligrosas. Y de la que hablaba Arión en concreto parecía ser de esas. El demonio suspiró y frunció el ceño mientras observaba el portal negro flotando en el aire. Le pedía que le ayudase, aunque repentinamente se arrepintió de ello. Hellboy no entendió esa actitud y se volvió al personaje que estaba a su lado.- No necesito que estemos en deuda. He venido aquí porque aparentemente tenía trabajo y así es por lo que me has dicho. Te seré franco yo también. Mi verdadera función en este mundo es traer el Apocalipsis. ¿Ves esta mano? No es de piedra porque sí. Es la llave del infierno y el fin del mundo. Sin embargo, gracias a un hombre que me cuidó y me amó aprendí que uno hace lo que quiere, independientemente de cuál era su cometido inicial. Ahora me dedico a patear demonios, dioses o cualquier criatura sobrenatural con ganas de venir a tocar las narices. Ese tipo del que hablas parece ser de los que suelen estar en mi lista de quehaceres. Te ayudaré, pero antes deberías explicarme un poco cómo funciona el Mundo Oscuro y tu ciudadela. Y no me debes nada. Lo hago porque es lo que se me da bien, y se me da cojonudamente por cierto. Y tranquilo por lo de tu forma de hablar. Yo hablo de pena, así que no es un problema.

En el fondo, desde la colisión de mundos, Hellboy había visto de todo. Un montón de extraños y peligrosos seres con ganas de adueñarse del mundo o de llevarlo a su fin. Esta era otra tarea más que le llegaba. Además, el tipo parecía poderoso, y el demonio estaba buscando a todos los aliados que pudiese para enfrentarse a aquellas cosas de las que el B.P.R.D no pudiese encargarse solos, como todo el tema de los jinetes. Victoria estaba al acecho, y le habían perdido la pista, lo cual no era en absoluto tranquilizante. Con Peste habían tenido suerte, pero no creía que pudiese repetirse esa casualidad de nuevo. Adentrarse en ese mundo podría mostrarle qué tal era ese tal Arión, y si era poderoso ya tendrían otro más en la lista de aliados y tipos a los que ayudar cuando lo necesitasen.

- Por cierto, ¿cómo se llama el demonio que tiene tu ciudadela? Tal vez le conozca o ya me haya enfrentado a él antes. Cuanto más sepa mejor. ¿Y qué clase de cosas encontraremos en el Mundo Oscuro? Ve contándome todo para que me haga una idea de si voy a patear a diestro y siniestro o si me voy a comer alguna colleja yo también.- Lo más seguro es que fuese lo segundo. Siempre terminaba cobrando, por débil que fuese el ser en cuestión. Lo malo de la mayoría de las criaturas sobrenaturales es que tienen la manía de resistir los golpes mucho mejor que el resto. Aunque bueno, él mismo era la prueba irrefutable de tamaña resistencia. Le habían hecho de todo, y ahí estaba, dando guerra como el primer día.


_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   16th Marzo 2015, 18:46

Nota:
 


Arión escuchó lo que le decía el demonio con sumo interés. ¿El encargado de traer el Apocalipsis? Consultó telepáticamente con su otro yo, pero al parecer éste se encontraba tan perdido como él, y no era normal, ya que el otro Arión había vivido 45.000 años en aquél mundo. Si hubiese existido en él un ser como Hellboy sin lugar a dudas lo sabría, pues había convertido en su función el mantener el Orden y el Equilibrio en el mundo. El demonio debía de pertenecer entonces a alguno de los otros universos que se habían fusionado con el suyo durante la Colisión. Sin embargo, y a pesar de no tener referencias acerca de él, Arión estaba tranquilo. No había maldad en su aura, y de alguna manera parecía desprender el mismo halo de nobleza y lealtad que había caracterizado siempre a su fiel compañero Wyynde. ¿Quizás había encontrado un amigo en la figura de aquél gigante rojo? Lo esperaba de todo corazón. En aquél mundo no tenía ninguna experiencia, y la guía del espíritu de su álter ego atrapado en la gema de su pecho no iba a ser ayuda suficiente si aspiraba a sobrevivir contra toda la suerte de enemigos poderosos que existían allí. Así pues, extendió la mano para estrechar la de Hellboy, quizá sorprendiendo al demonio rojo, quizás no.

- Te creo -dijo con sencillez-. El mero hecho de que aceptes ayudarme sin pedir nada a cambio me dice suficiente de la nobleza de tu alma. Toma mi mano, Hellboy. Con ella te doy mi estima y mi lealtad. Acepta al menos eso como pago.

Una vez sellada la insólita alianza, Arión alzó su mano y un par de hebras de los hilos multicolor descendieron del agujero abierto en el cielo. Extendió una de ellas a Hellboy al tiempo que reservaba una para sí.

- Sujétate a esto -le indicó-. Cuando estés preparado, los hilos multicolor nos conducirán a través del portal. Es hora de responder a tus preguntas... Si me lo permites, y confías en mí, transmitiré toda la información directamente en tu mente a modo de imágenes para ahorrar tiempo, pues se trata de una historia muy larga como para poder contarla en unos pocos minutos...

Una vez el demonio le hubo dado su consentimiento (y sólo en el caso de que lo hiciera), Arión enlazó telepáticamente con él y de repente Hellboy se encontró flotando en una especie de vacío cósmico multicolor en el que destacaba una gigantesca cadena dorada que no parecía tener fin.



Imagen:
 

Ésto que ves es sólo uno de los infinitos aspectos que puede mostrar el Mundo Oscuro -explicó el mago dentro de su cabeza-, ya que se trata de una dimensión formada por los sueños de una entidad cósmica sin nombre que lleva dormida muchísimo tiempo... De éstos sueños surgieron los primeros Señores del Caos y el Orden, los Dioses del panteón Atlante.

Una nueva imagen se formó en la mente de Hellboy, la de tres figuras, dos hombres y una mujer. La mujer tenía la piel del color del ébano, con cabellos de diamante y los ojos dorados, y era increíblemente hermosa. Uno de los hombres era horriblemente deforme y contrahecho, con patas de cabra, ojos rojos y repulsivos tentáculos en lugar de cabello. El segundo hombre tenía un aspecto mucho más imponente; alto, fornido, con la piel dorada, la expresión severa y un aura de majestad y respeto que era muy difícil de ignorar.

Imagen:
 

Al estar compartiendo los recuerdos de Arión, Hellboy supo inmediatamente quién era quién: Gemimn, Diosa del Orden, Chaon, Dios del Caos y Tynan, Dios de la Balanza y el Equilibrio, el encargado de impedir que Chaon y Gemimn lleguen a tocarse alguna vez, pues, si lo hicieran, el orden natural de las cosas se alteraría y el universo entero enloquecería.

El Mundo Oscuro estaba unido a Atlantis por una cadena mágica creada por Deedra, Diosa de la Naturaleza

La consciencia de Hellboy flotó hasta acercarse más a la gigantesca cadena y la siguió en un viaje interminable que parecía no tener fin... También pudo ver la figura de Deedra como una hermosa y resplandeciente mujer hecha de la pura luz de las estrellas.

Imagen:
 

Los hechiceros atlantes éramos capaces de canalizar y moldear las energías místicas del Mundo Oscuro que nos permitían hacer casi cualquier cosa, pues, al fin y al cabo, todo es posible en el mundo de los sueños.

En ese momento la imagen cambió para mostrarle al demonio una escena que parecía sacada de los propios recuerdos del mago, la de un hombre adulto de expresión serena y sabia que tejía e hilaba las energías extraídas del Mundo Oscuro para dar forma a sus hechizos.

Imagen:
 

Esta imagen estaba imbuida con un sentimiento de cariño y pérdida tan avasalladores que resultaba incluso doloroso, y Hellboy supo que se trataba del padre de Arión, y no pudo evitar pensar en su propio padre perdido, pues la emoción que imbuía ambos recuerdos era muy parecida.

El nombre del demonio continúa siendo un misterio para todos. Sólo sé que corrompió el alma de mi madre, seduciéndola con turbias promesas y viles placeres carnales, haciendo que se volcara en la magia negra y nos abandonara a mí y a mi padre, tornando en odio el amor que una vez existió entre ellos.

Imagen:
 

El enlace telepático pasó entonces a mostrar la imagen de doce cristales tallados de indescriptible belleza que descansaban en receptáculos profundamente enterrados bajo la piel del mundo.

Imagen:
 

Las energías del mundo se concentran en doce centros de poder que se encuentran en las profundidades de la tierra, debajo del lugar en donde antaño se levantaban las doce ciudades principales de la antigua Atlántida. La función del Cónclave de los doce Sumos Magos era evitar que esos centros de poder se alterasen o moviesen aunque fuera un milímetro, pues si ello llegaba a suceder, se desencadenaría un cataclismo de consecuencias definitivas para el mundo.

>>Instigada por el demonio, mi madre realizó un poderoso hechizo que le permitiría localizar y extraer la energía contenida en los doce cristales sagrados para obtener un poder que la habría convertido en una Diosa... sin importarle la destrucción que acarrearía con ello.



Hellboy vio cómo la tierra se resquebrajaba provocando terremotos que destruían ciudades, maremotos que anegaban otras y volcanes que entraban en erupción devorando todo a su paso. Podía sentir el dolor de la gente que moría y veía destruido todo cuanto alguna vez había amado, pero no podía hacer nada... No era más que un espectador que flotaba por encima del mundo, contemplando con impotencia los terribles acontecimientos que habían sacudido la tierra miles de años atrás...

Imagen:
 

Mi padre trató de impedírselo, pero el poder de mi madre, alimentado por los cristales, era demasiado para él, no podría conseguirlo... Y entonces supe lo que tenía que hacer.

Ahora Hellboy era el pequeño Arión, un niño que no tendría más de quince años, obligado a presenciar con angustia cómo su padre estaba a punto de morir a manos de su madre. Sintió su impotencia, la de un niño que no tiene el menor poder para cambiar lo que está sucediendo, que no puede hacer nada contra las fuerzas que se estaban desatando... y que de repente comprende lo que debe hacer... el sacrificio supremo que deberá realizar. Su vida... para salvar al mundo de la destrucción total.

Hellboy ve cómo el niño se pone en pie desde lo alto de una pirámide, justo encima de donde está teniendo lugar la batalla. Lo ve cerrar los ojos... y arrojarse al vacío, rompiendo con su cuerpo la frágil conexión que mantenía unidos los cristales que flotaban sobre la cabeza de su madre.

Imagen:
 

Los cristales trataron velozmente de regenerarse, pero aquello fue excesivo para el cuerpo de la hechicera... que se desintegró en el acto. Arión permaneció gravitando en el eje de las fuerzas desatadas con su mente ligada a la de su padre. Con el poder combinado de sus voluntades devolvieron los cristales a sus respectivos nichos bajo la tierra, deteniendo así el cataclismo. Pero Hellboy, en la consciencia del pequeño Arión, podía sentir cómo su cuerpo lanzaba destellos, giraba y vibraba de manera descontrolada a consecuencia de las poderosas energías que había absorbido. Al igual que había sucedido con la hechicera, la carne del muchacho no podría contener por mucho más tiempo aquel poder desorbitado, y Hellboy sintió un dolor desgarrador cuando su cuerpo se hizo pedazos. Pero no para morir... Caculha no permitiría que su hijo muriera, no sin hacer todo cuanto estuviera en su mano para impedirlo. El Sumo Mago de Atlantis utilizó su poder para convertir la esencia vital del joven mago en una miasma de energía roja.

Imagen:
 

La reacción, como un trallazo, sacudió la conexión mental que se había establecido entre ellos, y fue ésta violenta sacudida la que impulsó a Caculha vertiginosamente a través del velo dimensional hasta el Mundo Oscuro de la magia. A pesar de que Caculha había absorbido relativamente poca energía de los cristales tras su explosión, ya era demasiada como para poder devolverla al mundo, so pena de que el desequilibrio comenzara de nuevo, acabando tanto con él como con la Atlántida. Así pues, desde su obligado destierro en el Mundo Oscuro, Caculha penetró mágicamente el velo y condensó la energía vital carmesí de su hijo en una esfera, lanzándola a los cielos y uniéndola al corazón de una estrella hasta que pudiera regresar de nuevo al mundo y traerlo de vuelta.

Imagen:
 

Caculha pasó 100.000 años de destierro en el Mundo Oscuro -continuó el relato de Arión-. Hasta que pudo reunir el poder suficiente para regresar a la tierra sin riesgo y devolver mi esencia vital a un cuerpo nuevo. Poco sé de las penurias que mi padre se vio obligado a afrontar durante ese tiempo. Sé que el demonio se convirtió en su mayor enemigo, y que libraron encarnizadas batallas hasta que, finalmente, mi padre fue capaz de encerrarlo en un capullo prisión tejido por los hilos multicolor. Mi hermano Garn, cuya alma y corazón eran tan negros y retorcidos como los de mi madre, y que me odió siempre por haber sido el artífice de su destrucción, asesinó a mi padre y liberó al demonio de su prisión, y el odio que albergaba hacia mi padre por haberlo confinado durante mil años pasó a mí tras su muerte.

Imagen:
 

La ciudadela es el hogar que mi padre construyó durante su destierro en el Mundo Oscuro, llena con la esencia de su magia, sus conocimientos y los poderes taumatúrgicos acumulados durante 100.000 años. Me la legó en su lecho de muerte, y utilizando los recursos mágicos ilimitados de los que disponía entonces fui capaz de localizarla y traerla en un viaje entre dimensiones. Han pasado 45.000 años, mis acólitos me han traído desde el pasado y en todo ese tiempo no hubo nadie para custodiar la ciudadela... Recientemente recurrí a diferentes hechizos de clarividencia, consulté los augurios buscadores y todas las fuentes la situaron en el Mundo Oscuro. No me queda más que suponer que mi ancestral enemigo encontró la manera de hacerse con ella, y que la utiliza a la espera de que vaya a tratar de recuperarla para así poder pagar la deuda que una vez contrajo con mi padre. Sólo que ya no poseo el poder que poseía entonces.

Todas las escenas se desvanecieron. Arión cortó el enlace mental con el demonio y éste volvió al momento presente. Si tenía algún reloj o alguna forma de medir el tiempo vería que no habían transcurrido más que unos segundos, a pesar de que tenía la sensación de que habían pasado horas, al vivir de primera mano los acontecimientos que el mago le había mostrado.

Arión hizo un gesto y el hilo que sostenía comenzó a elevarse lentamente, llevándolo con él. Al llegar frente al portal se detuvo para mirar a Hellboy, esperando a ver si finalmente se decidía a acompañarlo o si tenía más dudas que necesitase aclarar primero.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   18th Marzo 2015, 11:12

El demonio dio la mano a Arión y asintió. En realidad no buscaba pago a sus acciones. Nunca lo hacía. Era más de echar un cable si veía a alguien en apuros y fuera. Le bastaba consigo mismo, y además la mayoría de las veces lo prefería. Pero tener a alguien que podía guiarle a través de una dimensión ajena a la suya y que conocía a la perfección era de agradecer, y más aún si era cierto lo que decía de que encontrarían toda clase de amenazas y peligros en el camino. Dos hebras cayeron entonces desde el agujero que flotaba y que les llevaría al mundo oscuro. Arión le acercó una de ellas y le dijo que este le transportaría al mundo oscuro cuando estuviese preparado, pero que prefería administrarle la información primero de su mundo, y si confiaba en él, directamente a la mente, lo cual les ahorraría tiempo.

- Mucho mejor. Odio que me hagan perder el tiempo. Además, como sigas hablándome con ese vocabulario seguro que me pierdo la mitad de las veces.- Ambos seres se unieron telepáticamente, y entonces Hellboy comenzó a ver la historia del atlante. Comenzó por el principio (valga la redundancia), explicándole quiénes eran los dioses de la Atlántida, cómo esta estaba conectada al mundo oscuro, y como este lugar eran los sueños de una gigantesca entidad cósmica dormida. Poco a poco, miles de imágenes fueron sucediéndose ante ellos, y el demonio observaba todas ellas, abarcando toda la información que podía, sintiendo el dolor del joven Arión y de su padre ante la maldad de su madre, de cómo todo había sido miedo, la conquista por parte del mal de su ciudadela... Aquel demonio, fuera quien fuera, tenía pinta de ser un auténtico cabronazo. Y ese tenía pinta de ser a quien debían enfrentarse ambos.

La historia prosiguió, mientras el demonio iba poco a poco entendiendo la razón de aquel lugar y el mundo, así como del propio hombre que se lo mostraba. Hellboy sintió compasión por él y su dolor. No debía haber resultado nada sencillo vivir así, perder la vida para intentar salvar a todos aquellos a los que amaba... Y estar tan lejos en su tiempo. 45000 años de diferencia. Eso no era algo que pudiese ser pasado por alto, a pesar de que para seres como ellos el tiempo sea visto de una manera distinta. Lo único que deseaba el demonio según la historia iba avanzando era patear el culo de aquel horrible ser cuya maldad había provocado que todo se destruyese y desapareciese para siempre en el olvido, o a la espera de que alguien como ellos tuviese la fuerza y la bondad de ir a intentar recuperar aquel sagrado y mágico lugar.

Cuando terminaron todas aquellas visiones, el demonio se encontró ligeramente fatigado y desorientado. Al cabo de unos segundos recordó dónde estaban y qué hacían allí. La hebra que sujetaba le elevó hasta encontrarse frente al portal. Notó la mirada de Arión a su lado, seguramente esperando que le dijese si finalmente entraría con él o no. El demonio le miró con gesto serio, y le ofreció una sonrisa. Suficiente había sufrido como para soltar alguna bordería. Además, aquel ser parecía sincero y bondadoso en todos sus sentidos. Le guiñó un ojo.

- Creo que ese demonio de tu historia necesita que alguien le de un escarmiento. Me parece que se ha pasado un poco de listo. Además, hace tiempo que no me pego con demonios de otras dimensiones. Me vendrá bien para desentumecer un poco mis huesos. Vayamos a liberar tu ciudadela de su tiranía.- Y volviendo la vista al portal, ambos entraron, preparados o no, para enfrentarse a lo que allí dentro les estuviese esperando.

OCC:
 

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   20th Marzo 2015, 01:25

OOC:
 

El Mundo Oscuro, reino del misticismo. Allí donde el aire es más denso y se arremolina formando oscuras nubes en un cielo carmesí. La ciudadela de la brujería reposaba sobre un nicho erigido en mitad de un tenebroso océano que se extendía hasta donde abarcaba la vista. Todo era silencio, tan sólo interrumpido por el quedo rumor de las olas al golpear contra la base de piedra de la edificación, hasta que un agujero de impenetrable oscuridad se abrió en el cielo, como una rasgadura en el tejido del cosmos, y de él surgieron dos seres; el primero de ellos, un hombre  joven y atractivo, de largos cabellos castaños, permaneció flotando en el aire cuando la brecha se cerró. El otro, un demonio de piel roja y robusta constitución, cayó a plomo hasta hundirse en las oscuras aguas, pues, a diferencia del primero, no era capaz de volar.

- ¡Hellboy! -exclamó el joven mago. Pero antes de que pudiera formular algún conjuro para ayudar a su recién descubierto amigo, el agua pareció burbujear a sus pies, estallando de repente entre la revuelta espuma de negras aguas para revelar la presencia de una aterradora criatura, vestigio de tiempos remotos.


El Sumo Mago de la Atlántida reaccionó con presteza arrojando dos verdosas estelas de brujería que precipitaron al leviatán bajo las olas encrespadas. El monstruo se agitó y se hundió, más molesto que realmente herido, pero no había ni rastro de Hellboy. Sólo la espuma rompía con violencia la superficie de ébano... ¿Habría encontrado su final el demonio? Arión no estaba dispuesto a permitirlo. Así pues, se zambulló sin dudarlo siguiendo la estela del monstruo, tras pronunciar las palabras de un hechizo que mantendrían su soporte vital bajo el agua, y allí estaba Hellboy, nadando con desesperación para tratar de apartarse del camino de aquellas gigantescas mandíbulas capaces de engullirlo de un sólo bocado. Pero era inútil, pues allí, en las procelosas aguas que conformaban su dominio, la bestia era más rápida y tenía las de ganar... Arión no se lo pensó dos veces.

- ¡Vientos azotadores de Kaarath! -exclamó activando el poder de uno de los numerosos anillos que cubrían sus dedos, señalando hacia la base de piedra que conformaba los cimientos de la ciudadela. Enormes pedruscos se desprendieron de la base, acuchillados por las descargas doradas que brotaron de sus dedos e impulsados velozmente por las mágicas corrientes que acababa de convocar hasta impactar contra la gigantesca criatura, roca tras roca, desviándola de su objetivo y dándole a Hellboy la oportunidad de salir a respirar-. ¡Hacia la ciudadela! -le gritó el mago-. ¡Entretendré a la criatura hasta que estés a salvo!

Escala del bicho:
 

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   20th Marzo 2015, 11:07

Entraron en el portal. Durante unos segundos, todo se volvió negro, y luego, un cielo carmesí apareció ante ellos. Lo primero que notó Hellboy fue la ausencia de un suelo que le sustentase, y acto seguido, su caída hacia el mar. No tuvo tiempo de reaccionar, y se estrelló con fuerza contra las olas. Comenzó a hundirse, absorbido hacia las profundidades por su mano de piedra, que actuaba de ancla. Nadó, intentando alcanzar la superficie, y vio algo que se movía cerca de él. Unas luces verdosas atravesaron el agua y golpearon algo. Entonces, ese algo se dirigió hacia el demonio, y pudo ver bien lo que era. Una especie de dinosaurio acuático o algo por el estilo. Tenía una enorme boca provista de dientes tan afilados como cuchillas.

- ¡Qué cagarro!- O eso intentó decir el demonio. En su lugar, salieron unas burbujas y un sonido ininteligible de su boca. La criatura abrió sus fauces, dispuesta a devorar al demonio. Este cargó su brazo de piedra, golpeando con fuerza a la criatura. Un potente bramido salió de su garganta, y se alejó, preparada para volver a cargar. Le había subestimado, pero no ocurriría de nuevo. El siguiente ataque sería letal, rápido, un golpe certero. Sin embargo, unas piedras salieron de la espalda del demonio y se estrellaron contra la criatura, que volvió a rugir con fuerza. Hellboy pudo ver entonces a Arión, con las manos extendidas. Había sido él quien había usado aquellas piedras para salvarle. Escuchó perfectamente su voz instándole a que fuese hacia la ciudadela. Con un enorme esfuerzo, el demonio alcanzó la superficie, respirando con fuerza al encontrar el cálido aire. Miró a su alrededor y allí la vio. Estaba lejos. Le costaría llegar, y más entre la gabardina, ahora mojada, y su mano de piedra. Debía ir lo antes posible. No sabía si el hombre sería capaz de frenar a la criatura por mucho más tiempo.

- Sé que voy a arrepentirme de esto... ¡Al cuerno!- Se sumergió de nuevo, dirigiéndose hacia la criatura. Ella tenía la ventaja del elemento, el cual la volvía más rápida y letal que el demonio. Pero él tenía el aguante, la fuerza y su mano de piedra. Nunca le había fallado y no iba a ser hoy el primer día que lo hiciese. Gritó con fuerza, provocando que nuevas burbujas saliesen de su boca, provocando un ruido imposible de entender, al menos para alguien que no pudiese escuchar bajo el agua.- ¡Eh salamandra marina! ¡Vamos, ven a por mí! ¡Voy a mandarte junto con tus hermanos a la extinción!

No podía dejar a Arión solo. Se había propuesto ayudarle a recuperar su ciudadela, y a pasar los peligros junto a él. No pensaba dejarle a la primera de cambio por muy peligrosa que fuese la criatura que les atacaba. Además, un poco de acción siempre le venía bien para desentumecer los músculos. Sacó una granada de su bolsillo y se preparó para activarla en el caso de que el monstruo fuese a por él. La explosión le haría daño, pero no sería peligrosa para el demonio. Sin embargo, podía dejar bastante fuera de combate al animal. Entre los dos podrían con él. Era cuestión de un poco de suerte y de coordinar un ataque que dejase fuera de juego a su atacante. Una maniobra sencilla, o al menos así lo parecía en el papel.

OCC:
 

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   21st Marzo 2015, 02:13

La impetuosa reacción de Hellboy pilló por sorpresa a Arión, que no había esperado un movimiento tan arriesgado contra un monstruo capaz de devorarlo de un sólo mordisco. Se volvió hacia el demonio alarmado y sorprendido (¿qué era eso con lo que le amenazaba? ¿Una pelota de metal? ¿Alguna clase de recipiente para alguna pócima dañina?) y no pudo reaccionar a tiempo cuando el depredador, molesto y furioso, dirigió un coletazo hacia él. Afortunadamente el agua ejercía la suficiente fuerza como para frenar el impacto, dándole a Arión algo de tiempo para apartarse de manera que el golpe no le diera de pleno, y aún así la potencia del trallazo fue tal que lo arrojó hacia atrás, dejándolo aturdido en el agua. Una vez resuelto el problema del mago, el animal se arrojó contra Hellboy, abriendo su bocaza descomunal con la evidente intención de engullirlo.

El demonio tenía la suficiente experiencia como para saber que las granadas resultaban poco efectivas bajo el agua, ya que frenaba las esquirlas impidiendo que pudieran llegar muy lejos. Sin embargo, a su vez el líquido elemento resultaba un conductor excelente para la onda expansiva, por lo que aunque cubría menos rango, resultaba más efectiva a cortas distancias. El truco por lo tanto estaba en esperar hasta que el momento fuera propicio.

Cualquier otro hombre no habría sido capaz de aguantar en el sitio viendo como semejante bestia se abalanzaba sobre él dispuesta a devorarlo. Cualquier otro habría perdido el control y la calma y habría tratado de huir atenazado por el pánico. Pero no Hellboy. El demonio se limitó a fruncir el ceño y aguardar... con toda la sangre fría que sólo alguien como él podía albergar, hasta que lo tuvo tan cerca que habría podido contarle todos los dientes si le hubiera dado tiempo para ello. Pero estaba claro que aquello no entraba dentro de los planes del monstruo, de modo que, en el último instante, cuando se disponía a destrozarlo con sus poderosas mandíbulas, arrojó la granada con todas sus fuerzas en el interior de aquella enorme boca al tiempo que disparaba su revólver con la mano izquierda para darse impulso hacia atrás y evitar ser devorado.

La granada no tardó en hacer efecto, destrozando la cabeza de la criatura e impulsando al demonio hacia la ciudadela con la fuerza de la onda expansiva. El gigantesco ser se convulsionó un par de veces más, en agónicos espasmos, antes de que su cuerpo fuera engullido por la oscuridad del abismo que se abría al fondo de aquel océano infinito. Hellboy se estremeció pensando en los horrores que podían ocultarse allí donde la luz no podía llegar. ¿Cuántos más como aquél que había matado podían esconderse en sus ignotas profundidades? ¿Cuántos otros horrores, quizá aún mayores?

La explosión le había dejado muy cerca de la ciudadela, y no tuvo más que dar un par de brazadas hasta alcanzar finalmente la base. Para su sorpresa, Arión estaba ya allí, esperándole. El mago se inclinó para ofrecerle su brazo y ayudarle a subir.

- Me alegra ver que sigues vivo -dijo con una sincera sonrisa-. Por un momento te perdí de vista y pensé que te habrías ahogado. Al final tu magia resultó ser más poderosa que la mía... Mira.


La ciudadela era impresionante. Había sido construida con el aspecto de un hombre recostado con los brazos por delante, a la manera de las esfinges egipcias pero con rasgos que recordaban demasiado a los mayas. Unas largas escaleras ascendían por entre los brazos hasta la zona del pecho, pero el final estaba demasiado oscuro para distinguir nada.

- Hay un portal allí arriba -explicó el mago-. Se abrirá seguramente a alguna trampa, pero no me preocupa demasiado. Éstos son los dominios del demonio del Mundo Oscuro. Aquí, todas las entradas van a ser una trampa, así que propongo resolverlo de la manera simple.

Comenzó a ascender las escaleras. Tal y como había predicho, un portal aguardaba al final, y se abrió por sí solo, como si estuviera hambriento, en cuanto el mago hubo alcanzado el último peldaño. Con una última mirada a Hellboy para ver si le seguía, Arión se internó en las tinieblas.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   21st Marzo 2015, 16:30

El enorme animal dio una fuerte palada con la cola, impactando en Arión pero no directamente. Lo mandó algunos metros hacia atrás flotando, pero no tenía pinta de estar mal. Al parecer había escuchado las amenazas del demonio, a juzgar por que su mirada se volvió hacia él y mostraba sus largas hileras de dientes. Hellboy apretó los dientes. Tendría que ser preciso si quería acabar con aquella criatura. Meter la granada en su boca y se acabó. De un par de brazadas, la criatura alcanzó al demonio, abriendo su enorme boca, dentro de la cual podría haber cabido perfectamente Hellboy. Arrojó la granada activada, y luego disparó hacia el monstruo, impulsándose ligeramente hacia atrás.

- ¡Sonríe hijo de la gran...!- Y la explosión. Un fuerte sonido que se habría escuchado a kilómetros de distancia, llenando todo de burbujas. La cabeza del animal quedó totalmente desfigurada, llenando el agua de sangre, y hundiéndose lentamente hacia las oscuras profundidades. La honda expansiva impulsó al demonio en dirección a la ciudadela. La penumbra a la que se dirigía el cuerpo inerte del monstruo provocó un escalofrío en Rojo que le recorrió toda la columna. Enfundó su revolver y se dirigió hacia la superficie después de echar un último vistazo hacia abajo.- Puta anchoa en escabeche...

El demonio alcanzó la costa y salió a la superficie. Encontró allí al mago, lo cual le sorprendió. ¿Cómo demonios había llegado tan rápido? Este le ayudó a subir y se alegró de ver que estaba bien, alegando que su magia había sido más efectiva que la suya. Hellboy tosió un poco y se sacudió para secarse, y abrió ligeramente la gabardina, mostrando su revolver y algunas granadas.

- Yo no lo llamaría magia exactamente... Bueno, ¿y ahora qué?- Una gigantesca estatua parecida a una esfinge les daba la bienvenida. Al parecer, eso era la ciudadela, dándole una forma humana. ¿El por qué? A saber. Fuera como fuese, debían subir por aquella larga escalera. Según le contó Arión, ahí encontrarían un nuevo portal y, por tanto, más trampas. Hellboy resopló, frunciendo el ceño y recorriendo con la mirada la gigantesca ciudad de piedra. Miró entonces al mago y sonrió.- Bien, pero esta vez, asegúrate de que no aparezcamos a cincuenta metros sobre el nivel del mar. Ya me he bañado una vez.

Comenzaron a subir lentamente hasta que encontraron el portal en la parte superior. Hellboy desenfundó su revolver y lo cargó con un par de balas de su bolsillo. Un poco de "San Cristobal" vendría de perlas contra el demonio ese con ganas de seguir tocando las narices con sus trampas.

- Muy bien, te sigo. Si la cosa se pone fea, déjame actuar. Es lo mío. Entrar y pegarme contra lo que haya ahí. Soy bastante resistente así que no te preocupes por mí.- Y guiñó un ojo al mago. Esperó a que este entrase e inspiró hondo, echando un último vistazo a su espalda. Y se adentró en el portal, con el revolver en alto y apretando ligeramente la mano de piedra.

OCC:
 

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   23rd Marzo 2015, 02:25


Las enormes puertas les abrieron paso a una inmensa sala sumida en la oscuridad. La esencia de la maldad que impregnaba el lugar era palpable de una manera casi física... Todo estaba en silencio y quietud. La ciudadela estaba construida en piedra y la única decoración visible en la sala principal eran unos horribles pilares que representaban espantosas figuras monstruosas y demoníacas talladas en la piedra en maneras retorcidas y torturadas.

- Mmmm... es extraño -mencionó el mago-. Estos pilares no eran así antes, pero han pasado milenios... A saber qué cambios habrá realizado el demonio en la ciudadela.

Era una asunción creíble, ya que la mayoría de aquellos pilares se encontraban desgastados y mostraban la clara señal del paso del tiempo.

- Necesitamos eliminar el poder demoníaco de éste lugar utilizando la llave de los secretos mágicos de mi padre... Por allí -dijo, señalando unas largas escaleras que ascendían, perdiéndose en la oscuridad.

El demonio y él comenzaron la subida por los tortuosos escalones que conducían a los niveles superiores de la ciudadela. Cada pocos metros pasaban ante uno de aquellos inquietantes pilares plagados de formas terroríficas y contrahechas. Arión tenía una mala sensación que no le abandonaba desde el momento en que habían cruzado el portal, pero que a cada segundo se hacía más fuerte. Era algo... relacionado con aquellos pilares... ¿Parecía acaso que los gobelinos tallados les seguían con la mirada cuando pasaban por su lado? ¿Imaginaciones? No estaba tan seguro...


Se detuvo un instante frente a una de aquellas columnas, extendiendo los dedos para rozar la superficie y cerciorarse de que continuaba siendo piedra. El contacto frío y duro que notó bajo sus yemas le tranquilizó... aunque no del todo. Había algo, un recuerdo... pugnando por aflorar...

- Me recuerda a algo que una vez me describió Moonwalker, una de los doce Sumos Magos de la Atlántida -musitó-. Era algo... acerca de pilares totémicos que poseían... ¿vida?

Se apartó con un sobresalto al notar algo que se deslizaba por debajo de sus dedos. La figura del pilar se movió, desprendiéndose de la base de piedra. Poco a poco, un sinfín de criaturas de horror indescriptible que parecían sacadas de la peor de las pesadillas comenzaron a reptar en su dirección. Estaban ya muy arriba en la escalera que se levantaba en el vacío, los peldaños estaban erosionados por el paso del tiempo y no había ningún barandal que les separase de una larga caída hasta el suelo, por lo que si corrían hacia la salida existía un alto riesgo de resbalar y caer.

Arión pensó con rapidez mientras se reunía con Hellboy. La magia que había absorbido de los hilos multicolor se agotaría pronto, y le convenía reservarla el máximo tiempo posible. Había notado que las criaturas perdían la consistencia de la piedra conforme se separaban de las columnas, y eso las hacía vulnerables al filo de su espada.

Uno de aquellos monstruos, un ser deforme con un brazo corto y ancho y el otro largo y fino se acercó hasta él. Arión desenvainó su katana y, de un sólo y fluido movimiento ascendente, cortó la mano ancha del demonio y le destrozó la mandíbula, salpicando con sangre y dientes la escalera.

- Tenemos que llegar a la parte superior -dijo con calma a Hellboy-. Y preferiría reservar mi magia para cuando nos enfrentemos al demonio que ha usurpado éste lugar. ¿Alguna sugerencia?

OOC:
 

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   24th Marzo 2015, 11:15

La oscuridad los envolvió en su manto, como la noche al caer, silenciosa y fría. Una gigantesca sala apareció ante ellos, pero únicamente unas extrañas e inquietantes columnas la iluminaban. No parecía haber nada allí dentro, al menos nada vivo, y sin embargo una extraña sensación recorría el espinazo del demonio, como si les vigilasen. Las palabras del mago resonaron por todo aquel lugar, como si lo hubiese gritado casi. El silencio era absoluto. Hellboy miró una de las columnas de arriba a abajo.

- Precioso... Tu amigo tiene un gusto bastante malo.- Poder demoníaco del lugar usando una llave. No pudo evitar pensar en sí mismo. Después de todo, su mano era una llave. La llave de las puertas del infierno y el fin de los tiempos. Siguió al mago en dirección a las escaleras, subiendo detrás de él. Los escalones estaban fríos, pero el verdadero frío provenía de la sensación que desprendía cada centímetro de aquel lugar. El demonio ya había estado en sitios así, y reconocía aquello. Demonios, maldiciones, brujería... Estaban rodeados por ello. Cada columna parecía emanar la suya propia. Arión alargó la mano para tocar una de estas.- Yo que tú no lo haría...

Sin embargo, la rozó, y no pareció pasar nada. El demonio frunció ligeramente el ceño. A decir verdad, se habría esperado algún tipo de reacción o aparición, o que la columna se convirtiese en un monstruo o algo por el estilo. Pilares totémicos con vida. Eso sí que le sonaba más. Ya los había visto un par de veces. Miró a la parte superior de la escalera y luego hacia abajo. Habían recorrido un largo trecho. La caída era bastante importante. El mago entonces hizo un movimiento brusco, apartando la mano de la columna, la cual comenzó a moverse. Hellboy apretó los dientes. Eso era a lo que él estaba más acostumbrado. Cosas que al tocarlas cobraban vida. En un abrir y cerrar de ojos, cientos de extrañas criaturas comenzaron a reptar hacia ellos, siseando, hablando en lenguas antiguas y oscuras.

- Aaaag, cagarro...- Arión hizo un rápido movimiento con su espada, dejando a uno de esos seres incapaz de pelear más o de dar el coñazo. Le preguntó entonces si tenía alguna sugerencia, puesto que él prefería guardar su magia para más adelante. Hellboy disparó varias veces, alcanzando a un par de seres que reptaban. En cuanto las balas impactaron contra ellos, aullaron de dolor, y en unas luces naranja y verde se deshicieron contra las escaleras, dejando un rastro negro, como de quemado. Comenzó a recargar de nuevo el revolver al tiempo que se giraba hacia el mago.- Ve subiendo, yo me encargaré de esto. ¡Vamos!

Con un sonido metálico, el revolver se llenó de balas y una nueva ráfaga iluminó el cuerpo del demonio y las escaleras. Un disparo era suficiente para acabar con aquellos seres, pero no paraban de venir más y más. Algunos reptaban con brazos largos y delgados, otros cabalgaban a toda velocidad escaleras arriba. Estas comenzaron a llenarse tanto que algunos caían por los laterales, gritando con un chillido agónico que se perdía en la oscuridad. Otro cargador vacío, y comenzó a rellenarlo de nuevo. Iba subiendo poco a poco, de espaldas al mago. Entonces un bicho le saltó a la espalda, abrazándole la cabeza, y le clavó los potentes colmillos en el hombro.

- ¡AH! ¡Hijo de la gran...!- Agarró la cabeza de la criatura con la mano de piedra y la lanzó contra el grupo que subía a toda velocidad por la escalera. Enfundó el revolver y comenzó a lanzar fuertes puñetazos contra cualquier ser que se le acercase. Unos tentáculos le enroscaron el tobillo derecho, y pegaron un fuerte tirón. Cayó con fuerza y al instante se le echaron encima varios seres. Algunos pasaron de él y se dirigieron hacia el mago. Hellboy apretó los dientes mientras forcejeaba con una especie de largarto con unos colmillos largos como plátanos, que lanzaba dentelladas en dirección a su cara. Notó pinchazos y mordiscos por su cuerpo, y como comenzaban a arrastrarle hacia abajo.- ¡Muy bien, ya he tenido suficiente de esta mierda!

Dio un cabezazo al lagarto de los colmillos y se levantó de un salto, golpeando con fuerza a cualquier ser que tuviese encima, partiendoles los huesos y la cara, y provocando que se desquebrajase ligeramente la escalera. Comenzó a subir, agarrando a uno de los que se dirigía hacia el mago por la pata. Este se giró y le rugió, y la respuesta del demonio fue un puñetazo en su fea cara que le quitó las ganas de bramar de golpe.

- Capullo...- Lanzó con fuerza el cuerpo contra otro de los que subía, provocando que cayesen por el lateral de la escalera. Siguió subiendo, lazando varios puñetazos a los que le alcanzaban, alguna que otra patada, o arrancando trozos de escalera y columnas enteras para que les dejasen en paz. La parte superior estaba muy cerca. Ya casi habían llegado. Vio como el mago blandía su espada, acabando con algunos de los seres que aparecían en su camino o que le alcanzaban desde su posición. Vio algunos volar en dirección a Arión, y apretó los dientes. Sacó una pequeña granada de su cinturón y, tras activarla, la lanzó hacia atrás.- Sujétame esto, ¿quieres?

Uno de los seres se la tragó al instante, y al cabo de un par de segundos explotó, y una gran llamarada cubrió por completo la escalera, quemando a varios de los demonios que escalaban junto a él, o mandándolos por los aires.

- Las cenas siempre ligeras.- Sacó su revolver y comenzó a recargarlo mientras subía por las escaleras. Ahora tenía algo más de libertad gracias a la granada que había usado. "¡Clack!". De nuevo, lleno de balas. Disparó contra los seres voladores, acertando en dos de ellos. Ya estaban práticamente en la parte superior. Miró por encima de su hombro y vio como la explosión le había dado bastante ventaja con respecto a los seres que subían como alma que lleva el diablo. Arrancó otro trozo de columna y lo mandó rodando escaleras abajo. Eso les entretendría todavía más. Recargó una última vez el revolver y alcanzó al mago. Estaban en la parte superior por fin. Disparó una vez contra uno de los demonios voladores, el cual explotó al instante.- Muy bien, ¿y ahora qué?

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   26th Marzo 2015, 02:34


Su compañero sacó el arma mágica que había utilizado bajo el agua y la activó, produciendo estruendosos sonidos con cada detonación. Aquél arma era ruidosa, pero no se podía negar que era efectiva; en cuanto les acertaba con su magia se desvanecían en espirales de colores dejando un rastro ennegrecido tras de sí. Observó interesado cómo el demonio abría un pequeño compartimento del arma y metía dentro una serie de proyectiles metálicos con el extremo superior cóncavo. Se parecía a las pistolas de rayos láser de la Atlántida, pero aquellos proyectiles no guardaban el menor parecido con las baterías mágicas que ellos utilizaban. Quizá tendría ocasión de preguntarle más tarde... si conseguían salir vivos de allí.

- Ve subiendo, yo me encargaré de esto. ¡Vamos!

Arión obedeció al tiempo que la oscuridad de la escalera volvía a quedar alumbrada de manera intermitente por las ráfagas de balas. El mago era muy consciente de sus limitaciones. Había recibido entrenamiento de combate por parte de la teniente Chian, la guerrera más experimentada de las tropas del rey D'Tilluh, además de su esposa, pero a pesar de su habilidad con la espada no era demasiado fuerte y podían superarlo fácilmente si le atacaban en grupo. Abrió mucho los ojos al ver cómo Hellboy era derribado, su enorme masa desaparecida bajo aquella montaña de criaturas infernales, y cómo comenzaba a debatirse con una especie de informe lagarto que pugnaba por clavar los colmillos en su cuello. Quiso ayudarle, pero dos de aquellos seres consiguieron sobrepasar al demonio caído y se dirigieron hacia él con una horrible sonrisa bailando en sus espantosos rostros. Uno era una especie de goblin de pequeño tamaño mientras que el otro tenía patas y cuernos de cabra, torso de hombre y garras y pico de pájaro. Sin pensarlo demasiado, atravesó con un movimiento fluido el pequeño cuerpo del goblin, empalándolo con su espada, la desclavó y acto seguido realizó un sesgo semicircular que cortó por la mitad a la segunda criatura, separando la parte animal de la parte humana. Pronto, tanto los dos fragmentos como el cadáver del goblin desaparecieron en una voluta de humos verdosos y anaranjados como los que había despachado Hellboy.

- ¡Muy bien, ya he tenido suficiente de esta mierda! -le escuchó vociferar desde debajo de la montaña de demonios.

El gigante rojo se levantó de un salto, quitándose de encima a todas las sanguijuelas demoníacas haciendo gala de una fuerza que superaba con mucho a la de su amigo Wyynde. Arión vio cómo agarraba por la pata a otra de las criaturas que había pretendido dirigirse hacia él y la arrojaba contra otro de los que subían, provocando que ambos cayeran por el borde de la escalera. Unas pequeñas criaturas que parecían dragones en miniatura echaron a volar en su dirección. Arión cortó sin dificultad el ala de uno de ellos, pero el otro se arrojó sobre su rostro y no pudo evitar que las afiladas garras dejaran un surco ensangrentado en su mejilla. Gritó de sorpresa y dolor al tiempo que de un manotazo apartaba a la criatura, que fue a estrellarse contra el muro, donde la atravesó con su espada. En ese momento se escuchó una explosión a su espalda y sintió una vaharada de calor golpeando su piel cuando las llamas se extendieron por la escalera. Se volvió, alarmado, pero no se trataba de ningún ataque, sino otra de aquellas pelotas de metal como la que Hellboy había utilizado contra el leviatán de las aguas, con resultados igual de satisfactorios.

- Las cenas siempre ligeras.

No entendió el chiste, pero sí entendió que sus problemas no habían terminado. Aún seguían viniendo más de aquellas criaturas voladoras. Se preparó adoptando una posición defensiva con la espada, pero Hellboy los abatió a tiros antes de que pudieran llegar hasta él. Después arrancó otro trozo de columna y lo mandó rodando escaleras abajo, aplastando a los demonios que habían conseguido librarse de la explosión. Por fin habían llegado a la parte superior. Arión fue a decir algo cuando su compañero se volvió hacia él y disparó en su dirección. El sonido que hizo el dragón volador al explotar le llegó antes de que pudiera siquiera plantearse las acciones del demonio. De no haber reaccionado tan rápido quizá tendría algo más que unos cuantos arañazos en la cara...

- Muy bien, ¿y ahora qué? -le preguntó como si tal cosa, con la pistola en alto, aún humeante.

El mago estaba aturdido. Tres finas líneas ensangrentadas cruzaban su hermoso rostro y machaban la pechera de su traje.

- Me has salvado la vida -dijo mirando al demonio con franca admiración y gratitud-. No creo que hubiera podido superar ésto yo sólo. Necesito... necesito tiempo para formular mis conjuros... Eres un guerrero impresionante, digno de llevar la corona de los Khe-Wannan-Tu. Ojalá mi amigo Wyynde te hubiera conocido. Ahora... debemos atravesar estas puertas.

Al otro lado, un largo pasillo se extendía ante ellos para desembocar ante unas enormes puertas negras. El camino estaba flanqueado por las estatuas vigilantes de gloriosos guerreros, héroes de tiempos pasados, y las baldosas mostraban el dibujo de serpientes enroscadas.

- Hemos de ocupar esa cámara -dijo señalando hacia las puertas que marcaban el final del camino-. Pero antes presiento que tendremos que vencer un nuevo reto en éste corredor...

En el momento en que los dos hombres pusieron el pie sobre las baldosas, éstas cobraron vida y las serpientes se desenroscaron buscando carne humana. Arión reaccionó con presteza; había esperado un truco y estaba preparado. Extendió las manos al frente y pronunció las palabras de un conjuro:

- ¡Siderealis Miasmus Auroch! -exclamó, y de sus dedos brotó una especie de bruma que se extendió por la cámara, haciendo que las serpientes se derrumbasen adormiladas.

En ese momento las estatuas comenzaron a desprenderse en escamas, desmoronándose, los nobles rostros trocándose en fragmentos de piedra, los ojos, las mejillas y el pecho hundiéndose cada vez más hasta quedar reducidos a huesos macabros que saltaron de sus pedestales, ávidos por vengar las acciones heroicas y justas de las formas que habían abandonado. Algunas de las serpientes, las que habían resultado menos afectadas por el hechizo, emergían de la niebla y trepaban por los esqueletos, afianzándose para atacar desde el descarnado refugio que les ofrecían las costillas y los brazos de aquellas aberraciones.

- Los esqueletos no se verán afectados por la niebla del sueño -advirtió el mago-. Si me concedes tiempo suficiente puedo tratar de reducirlos a polvo con la "lluvia que quema", pero me va a llevar bastante... Necesito que los mantengas a raya hasta entonces, ¿crees que podrás hacerlo?

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   28th Marzo 2015, 13:13


El demonio alcanzó a su compañero y miró hacia atrás. Un millar de criaturas seguían corriendo escaleras arriba, gritando, chillando, berreando, babeando todo a su paso. Debían hacer algo y rápido. Arión le agradeció haberle salvado la vida y haberle ayudado, puesto que sin él no lo habría conseguido.

- Ya si bueno, no me las des hasta que todo haya acabado...- Una corona... Sí, como si necesitase otra. No contento con tener una esperándole para convertirse en el rey del infierno el mago le sugería que le quedaría bien llevar la de unos tal Khe-Wannan-Tu. No tenía ni idea de qué era eso. Seguramente algún tipo de guerrero o algo por el estilo del mundo del que provenía. Una gigantesca puerta se alzaba ante ellos. Tenían que llegar al otro lado. El demonio enfundó su revolver y empujó con fuerza las gigantescas puertas. Estas se abrieron crujiendo y chirriando con fuerza. Pasaron al otro lado a toda velocidad y las cerraron tras de sí con un fuerte golpe seco que retumbó por toda la sala. Un largo pasillo vigilado por enormes estatuas de guerreros se alargaba hasta dos nuevas puertas negras, tan grandes como las que acababan de pasar. El demonio recorrió las estatuas y el suelo con sus ojos, intentando reconocer a alguien o algo, algún símbolo que le diese alguna pista del sitio donde se encontraban o a lo que se enfrentarían. Pero no reconoció nada. Ni un solo dibujo ni señal familiar. Hellboy tenía un mal presentimiento de aquello, pero decidió avanzar en dirección al otro extremo, tal y como había indicado el mago.

En el mismo momento en que pisaron las primeras baldosas, las serpientes dibujadas en ellas cobraron vida, enroscándose en las piernas de Rojo. Este no fue tan rápido como su compañero, quien había conseguido esquivar la trampa. Una de ellas mordió con fuerza al demonio en el gemelo.

- ¡Ah! ¡Joder! ¡Hija de la gran...!- Golpeó con fuerza la cabeza de la serpiente, provocando que soltase su pierna. En ese momento, Arión extendió sus brazos y, tras conjurar un extraño hechizo, una niebla salió de sus dedos, cubriendo el suelo, y provocando que las serpientes cayesen dormidas. El demonio apretó los dientes y se frotó la herida poco antes de que se cerrase.- Gracias.

Las enormes estatuas comenzaron a desquebrajarse lentamente, llenando el suelo de trozos de piedra a su alrededor. Todas quedaron reducidas a polvo para mostrar su interior. Unos esqueletos del tamaño de las estatuas que esgrimían las armas que decoraban estas. Gigantescas hachas, espadas, lanzas... Todas las armas que se le ocurriesen a uno. No estaban afiladas, pero eran de piedra. Tal vez no cortasen la carne con rozarla, pero un fuerte golpe habría sido capaz de partir en dos a cualquiera de ellos. Algunas de las serpientes habían sido capaces de evitar la niebla que las adormilaba, escalando a través de los guerreros que se movían hacia ellos lentamente. El mago preguntó al demonio si sería capaz de frenar su avance mientras se preparaba para un poderoso conjuro que los reduciría a cenizas. Hellboy desenfundó su revolver y apuntó al esqueleto más cercano a él.

- Esta mierda me está empezando a cabrear de lo lindo... Te daré todo el tiempo que necesites. Tan solo asegúrate de mandar a estos cabronazos al infierno.- Disparó y golpeó al soldado más cercano en el cráneo. Sin embargo, la bala no tuvo efecto alguno. Después de todo estaban hechos de piedra.- Ah... No me jodas.

Con un fuerte movimiento, el esqueleto al que había disparado golpeó con una enorme maza al demonio desde el lado, impactando en toda su tripa, y mandándolo varios metros volando hasta estrellarse contra una de las paredes. Cayó pesadamente contra el suelo, quedando tendido boca abajo. Escupió un poco de sangre y levantó la vista hacia las estatuas que se dirigían hacia él. Apretó los dientes y se levantó.

- Muy bien hijos de puta. Vamos a bailar.- Bloqueó un nuevo golpe del esqueleto de la maza con la mano de piedra. Esta vez venía desde arriba. El impacto fue duro, agrietando ligeramente el suelo bajo los pies del demonio. Empujó con el dorso del brazo la maza y luego dio un fuerte puñetazo a esta, provocando que se partiese en dos. Acto seguido dio un fuerte salto y golpeó con todas sus fuerzas la cabeza del esqueleto. Quedó pulverizada al instante, pero el cuerpo seguía lanzando manotazos a su alrededor en dirección al demonio. Se llevó una buena bofetada antes de derribar por completo al primero de los soldados. Sólo llevaba uno y ya se había llevado un par de golpes. Algunos de los guerreros se dirigían hacia el mago que ya había comenzado su ritual. Cogió uno de los trozos de la maza y se la lanzó a los esqueletos que se dirigían hacia Arión, captando su atención.- ¡Eh capullos! Estoy aquí. ¡Vamos sacos de huesos! ¡Venid a jugar con papá!

Rojo bloqueaba los fuertes golpes de sus adversarios con el brazo de piedra, y cada impacto resonaba por toda la sala. Pequeños trozos de piedra salían volando, y todo comenzó a llenarse de polvo de roca. Las serpientes se lanzaban con las bocas abiertas en dirección al demonio, quien las bloqueaba con ambas manos, golpeándolas con fuerza y mandándolas a la niebla que las adormecía. Uno de los esqueletos portaba un enorme hacha de un filo, y tras un fuerte golpe oblicuo, obligó al demonio a dar un salto para evitar convertirse en puré. El impacto agrietó el suelo, dejando una enorme marca en él. El demonio le miró desde el suelo con los dientes apretados.

- ¿Qué te tengo dicho de jugar con las tijeras?- El siguiente ataque lo bloqueó con el brazo de piedra, y agarró con la mano izquierda el mango del arma. Tras forcejear un poco y usar al esqueleto como escudo contra el ataque de otro de ellos con una espada, solo los brazos del soldado quedaron apresando el hacha. Los quitó con fuerza y cogió el arma con la mano izquierda.- Ale, a dormir la mona... Deja a los mayores jugar con esto.

Corrió hacia el esqueleto de la espada, cortando su brazo izquierdo de cuajo con un fuerte golpe con el hacha. Ahora la cosa estaba más igualada. Los cabronazos aquellos eran duros de pelar, pero con un arma le resultaba más sencillo enfrentarse a ellos. Esta, sin embargo, pesaba un quintal. Un par de toneladas lo mínimo. Al intentar levantarla del suelo después del golpe al esqueleto, este aprovechó el momento de vulnerabilidad del demonio para atravesarlo de parte a parte con la gigantesca espada de piedra.

- ¡AAAAAAAAAAAH! ¡HIJO DE LA GRAN... PUTA! ¿ASÍ QUE QUIERES JUGAR, EH?- Le lanzó el hacha, golpeándole en la cabeza y provocando que soltase la espada. Apretó mucho los dientes y se la desclavó del pecho. Una enorme herida sangrante provocó que el demonio tuviese que apoyarse un momento sobre la espada para recobrar el aliento. Escupió sangre con fuerza, y su gabardina se tiñó de rojo por ambos lados. Levantó la vista. Empezaban a rodearle. Apretó los dientes con fuerza y frunció el ceño.- Ya he tenido suficiente de esta mierda.

Dio un fuerte puñetazo en el suelo con la mano de piedra y se levantó de nuevo, volviendo a la carga. Bloqueaba los ataques con el arma y su mano, llenando la sala con golpes secos y fuertes. Miró a lo lejos a Arión que seguía concentrado. Sólo esperaba que el mago se diese prisa. Le pareció ver como los fragmentos de los esqueletos rotos comenzaban a moverse. Si esos cabrones podían rearmarse la cosa se empezaba a poner fea para los dos. Hellboy era resistente como nadie, pero incluso él tenía su límite. Ojalá el mago consiguiese formular su hechizo antes de que lo alcanzase.

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   1st Abril 2015, 18:36

¡BUM!

La marea de demonios golpeó las puertas que Hellboy había atrancado.

¡BUM!

Las puertas se estremecieron levemente ante la potencia combinada de su sed de sangre.

¡BUM!

Uno de los esqueletos golpeó a Hellboy con su maza en un costado, arrojándolo contra la pared.

¡BUM!

Un nuevo golpe del esqueleto fue bloqueado con la mano de piedra, provocando que el suelo se agrietara bajo los pies del demonio.

¡BUM!

Pequeños trozos de piedra comenzaron a volar por la habitación, llenando el ambiente con un denso polvo blanquecino que pronto se unió a las astillas de madera que saltaban desde la puerta.

¡BUM!

Una nueva grieta se abrió en el suelo cuando Hellboy esquivó otro golpe de hacha. Al mismo tiempo, la superficie de la puerta comenzó a combarse y resquebrajarse.

¡BUM!

Hellboy es empalado con una espada de piedra al tiempo que uno de los demonios consigue atravesar la madera combada de la puerta con una garra deforme.

¡BUM!

Los esqueletos rodearon a Hellboy, quien dio un poderoso golpe en el suelo antes de lanzarse de nuevo a la carga.

¡BUM!

Un cúmulo de antinaturales nubles de color sangre comenzaron a arremolinarse en los altos techos de la estancia.

¡BUM!

Los esqueletos comenzaban a reformarse, los enemigos superaban a Hellboy, quien no tardaría en caer bajo sus asaltos.

¡BUM!

La puerta se vino abajo entre una lluvia de astillas, precediendo a la irrupción de toda una horda de monstruos deformes y babeantes.

Arión completó su conjuro.

Un escudo de energía verde atrapó el eco de sus últimas palabras cubriéndolo tanto a él como a Hellboy en el mismo instante en que una densa lluvia de ácido comenzó a caer desde las nubes que se agolpaban en el techo, atrapando a esqueletos, serpientes y demonios en la inesperada tormenta, repiqueteando sobre los huesos y perforando la carne hasta dejar profundos surcos siseantes, carcomidos por hoyos como pústulas.



Pronto, la misma marabunta que segundos antes se había arrojado al interior de la sala pugnaba ahora por salir en medio de gritos de pánico y dolor, pero en su precipitación tropezaban unos con otros bloqueando la entrada. Arión hizo un gesto y gruesos barrotes de energía mística bloquearon la puerta, impidiéndoles salir y condenándoles al destino ardiente al que habrían deseado someterles a ellos. Cuando todo cesó, Arión hizo que la tormenta amainara y pronto pudieron salvar la distancia que les separaba de las puertas negras, sorteando cadáveres y restos humeantes por el camino.

- Al fin -musitó el mago-. La puerta hacia la cámara de la llave. Está sellada con magia, pero aún me queda energía suficiente como para desbloquearla.

Arión se concentró y con la fuerza de su mente traspasó el sello y lo abrió para revelar el presente de un padre moribundo a su hijo, un presente ya pervertido por el mismo entorno en el que se halla confinado... La cámara parecía estar viva, y desde su superficie extendía largos tentáculos con el afán de proteger el delicado tesoro que albergaba en su centro; una esfera cristalina con grabados místicos que flotaba en el aire y parecía resplandecer con luz propia.

- También aquí se manifiesta la influencia demoníaca -masculló Arión. Los tentáculos brotaban por todas partes, pared, suelo y techo; se agitaban y alargaban hacia ellos como si tuvieran vida propia-. Intenta cerrarnos el paso hasta la llave. Tendremos que luchar -dijo desenvainando su espada.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   6th Abril 2015, 10:52

Los fuertes golpes le rodeaban. La puerta terminó por ceder, y todos los seres que les habían perseguido escaleras arriba galoparon hacia el tumulto que se formaba alrededor de Rojo. Estallidos, ruidos de rocas al partirse, siseos de serpiente, chillidos de demonios... Cualquier cosa que pudiese imaginarse estaba allí, en un mar de sonidos desagradables, que helaban la sangre. Hellboy seguía soltando puñetazos y espadazos a todos los seres que, poco a poco, le estaban rodeando. Si la cosa seguía así tendría que usar sus granadas. Posiblemente todas. Hacerlas estallar de una tirada para volar por los aires a todos los seres que intentaban desgarrarle la carne con uñas, colmillos y armas. Por fortuna el demonio sabía pelear, pero ellos eran extremadamente numerosos, y cada esqueleto que derribaba se volvía a reconstruir a los pocos segundos, dando guerra otra vez. Un fuerte golpe con una maza en la cara mandó a Hellboy a volar un par de metros. Cayó pesadamente y miró su arma. Estaba a varios metros de él. Notó una sensación caliente recorrerle el ojo derecho, y se le nubló ligeramente la vista. Se tocó con la mano izquierda y notó como se le había hinchado. Mostró los dientes apretados, y pudo vislumbrarse un hueco cerca de las muelas derechas provocado por el fuerte impacto. Se llevó la mano al cinturón, dispuesto a usar las granadas. Y entonces una especie de esfera verde le rodeó. Unas densas nubes rojas que cubrían todo el techo comenzaron a descargar un agua que provocó que todos los seres que les atacaban comenzasen a derretirse. Los aullidos eran terribles, y las serpientes se retorcían como rabos de lagartija al cortarlos. Hellboy se levantó, crujiendo ligeramente su espalda.

- Que os jodan...- Al cabo de unos segundos, todo rastro de ser demoníaco o estatua había desaparecido, dejando unos restos humeantes y un intenso olor a podredumbre y quemazón. El demonio recogió la espada que había usado y se la apoyó en el hombro. Caminó lentamente hacia el mago.- Justo a tiempo. Estaba a punto de encender los fuegos artificiales.

Y sonrió al mago. Su ojo ya casi se había curado, y pudo notar la muela creciéndole de nuevo poco a poco. Miró hacia el final de la sala y se dirigieron a las enormes puertas negras. Arión usó su magia para abrirla, mostrando una enorme sala que parecía ser su objetivo final. Una pequeña bola flotaba en mitad de una sala plagada de largos tentáculos que salían y serpenteaban desde todos los rincones de la misma. El demonio frunció el ceño y maldijo por lo bajo. Más problemas. Estaba acostumbrado a ello, y algo le decía que todavía les quedaba lo peor. Su compañero desenvainó la espada y le explicó que debían luchar para llegar hasta la llave. Hellboy asintió, y comenzó su camino hacia el centro. Ambos corrían hacia ella, soltando espadazos a su alrededor, cortando los tentáculos que intentaban cogerles. Uno de ellos alcanzó a Rojo en la mano de piedra, pero un rápido movimiento del mago lo cortó como si fuese mantequilla. Un asentimiento en señal de agradecimiento, y de nuevo a seguir abriéndose paso hacia la pequeña bola que flotaba. Era la única luz que había en toda la sala. Los tentáculos hacían ruidos siseantes, lanzándose contra ellos antes de ser cercenados por las armas de los dos seres. Lentamente se iban abriendo paso hacia el centro, y cuanto más se acercaban, con más furia golpeaban por todos lados. La sensación de claustrofobia comenzaba a acentuarse en torno a ellos. Hellboy apretó los dientes tras un profundo corte en un tentáculo más ancho que los anteriores.

- ¡Ya estoy cansado de esta mierda!- Activó tres granadas y las lanzó frente a ellos. Botaron una vez y los tentáculos las cogieron. No se escuchó un segundo golpe contra el suelo. Solo unos tenues pitidos provenientes del interior de la maraña de tentáculos. Y las granadas explotaron.

OCC:
 

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   13th Abril 2015, 02:29

Los tentáculos surgían de todas partes y se extendían hacia ellos tratando de atraparles y bloquearles el camino hacia la llave. Arión iba cortando uno tras otro, con extraordinaria habilidad, al tiempo que se movía ágilmente sorteando sus ataques. Eran muy fáciles de cortar, ¡pero había tantos! Uno de aquellos húmedos apéndices se enroscó en torno a su pierna izquierda, pero lo clavó al suelo con un tajo descendente de la espada para luego, de un brusco sesgo, terminar de cortarlo. Se agachó para evitar el tentáculo que trataba de apresar su garganta, cortándolo a su vez con un movimiento fluido. Un nuevo tentáculo le sujetó entonces por la pierna derecha en el preciso momento en que se disponía a hacer una finta, provocando que tropezara y haciéndole caer, pero se revolvió como pudo en el suelo a tiempo de liberar su tobillo antes de que el tentáculo le acercara demasiado a donde se encontraba el grueso de repulsivos apéndices.

Mientras tanto, la pesadilla se recrudecía. El demonio dueño de la ciudadela no se encontraba en sus dominios, pero todas las criaturas que le servían sabían que nadie debía acercarse a aquella esfera de luz, y a medida que Arión y Hellboy iban abriéndose camino por entre la maraña de tentáculos, una muda señal de alarma se iba extendiendo por sus dominios, avisando, alertando a todos los que pudieran escucharla, llegando incluso a las tenebrosas profundidades del oscuro mar que les rodeaba y despertando a quienes allí dormitaban. Lentamente, unas terroríficas criaturas que eran mitad pez mitad aberración, comenzaron a subir nadando hasta la superficie, pegándose a los muros como si de lagartijas se tratara, trepando con inhumana velocidad.


Arriba, en la cámara de la clave, los tentáculos habían atrapado las granadas, y cuando se replegaron sobre sí mismos, éstas estallaron, provocando que el suelo temblara y las paredes se resquebrajaran, destrozando parte del muro, que se vino abajo llevándose consigo una gran parte de las criaturas de pesadilla que escalaban la ciudadela. Arión, que se había protegido el rostro ante la atronadora explosión, se impulsó hacia adelante con rapidez al ver el camino despejado, y justo cuando estaba a punto de hacerse con la clave, una densa humareda negra se formó junto a los héroes, mostrando por fin la inmensa figura del demonio que había sido el causante de todo.


- ¡Alto, pequeño mago! -exclamó, en tono imperioso-. ¡Te prohíbo que uses el poder que has encontrado!

Arión miró con odio al ser que había sido el causante de todo el sufrimiento que había golpeado a su familia. Los seres espantosos que habían surgido de las profundidades del mar estaban ya empezando a penetrar en la cámara.

- Márchate, engendro de las tinieblas -masculló con rabia, hundiendo las manos en el interior de la esfera de luz y esgrimiéndola ante el demonio como si fuese el puño de un Dios-. La ciudadela me pertenece, mi padre me la legó justo antes de morir.

- ¡Caculha! -siseó el demonio-. ¡Tu muerte por sus pecados!

Arrojó una descarga de energía mágica contra Arión, pero éste la desvió utilizando la esfera de poder, al igual que hizo con la segunda, la tercera y la cuarta, mientras Hellboy se ocupaba de impedir que las criaturas de pesadilla llegaran a adentrarse en la cámara. El demonio era demasiado poderoso, y Arión no estaba seguro de poder destruirlo, ni siquiera utilizando el cúmulo de magia que le había legado su padre, pero aún así lo intentó, liberando un tercio de la energía estelar almacenada en la esfera. La devastadora acometida se prolongó durante cien latidos del corazón, pero al terminar, el demonio se encontraba ileso... aunque preocupado. Quizás aquél poder no fuera bastante para destruirle, pero sí que podía llegar a hacerle mucho daño... y aquél demonio no había llegado tan lejos siendo descuidado. ¿Quizá habría otra manera de solucionar las cosas, una que pudiera resultarle más beneficiosa? Después de todo, Arión no había llegado solo a aquella sala, aunque hubiese ignorado hasta aquél momento a su acompañante a causa de la amenaza potencial que representaban las acciones del hechicero.

- Te rodeas de interesantes compañías en éstos tiempos, pequeño mago -dijo con sorna el demonio-. ¿Estás al tanto de que ése al que has confiado tu vida es, ni más ni menos, el hijo de Lucifer? ¿Quién te asegura que, una vez hayas agotado el poder de la esfera para acabar conmigo y ya no seas capaz de defenderte, no se volverá contra ti para arrebatarte la ciudadela? Tú mejor que nadie deberías saber que la naturaleza de un demonio es engañosa... y traicionera-vertió sus ponzoñosas palabras en el aire antes de volverse hacia Hellboy-: Y tú, Anung-Un-Rama, chiquillo díscolo de Satanás, conozco el revuelo que has causado en el infierno. La mayoría de mis compañeros te desea muerto, pero a mí no me interesan sus estúpidas maquinaciones. No tengo nada contra ti; mi venganza atañe únicamente al mago. Márchate ahora y jamás alzaré mi mano en tu contra. Y si te quedas y me ayudas, puedo ofrecerte aquello que más ansíes...

Sus palabras se deslizaron suave e insidiosamente en la mente de Hellboy, haciéndole visualizar sin pretenderlo la deseada y ardiente figura de una mujer muy querida para él, una mujer que le llamaba de una manera hasta entonces desconocida, con brillo en los ojos y la boca entreabierta en un suspiro de anhelo...

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   13th Abril 2015, 11:02

Con la explosión, algunos fragmentos de techo cayeron con fuerza contra el camino, despejándolo de los tentáculos que cada vez se agolpaban más y más. Unas extrañas criaturas con apariencia de pez salieron del agua y comenzaron a rodearnos. Vi que el mago corría hacia la gema que había en medio de la sala y me volví hacia él.

- ¡Ve y acabemos con todo esto! ¡Yo te cubro!- El demonio cogió la espada con la mano de piedra y desenfundó su revolver, disparando contra las criaturas con apariencia de pez que comenzaban a salir del agua, intentando aferrar a los dos seres y llevárselos consigo a las profundidades de aquel negro lago que les rodeaba. En cuanto las balas golpearon a esos seres, cayeron de nuevo al agua con un agudo chillido y humeando. Con la espada seguía protegiéndose de los tentáculos, cercenándolos como si estuviesen hechos de mantequilla. No era difícil, pero eran muchos. Cada vez más, como si fuesen capaces de sentir que su final se acercaba a medida que Arión estaba más y más cerca de conseguir aquella piedra. En cuanto el mago se situó frente a ella, una densa humareda negra apareció, mostrando a un gigantesco demonio con apariencia de genio delante de él. Comenzaron a hablar entre ellos mientras Hellboy procuraba darle el tiempo y espacio que requiriese su aliado. Este usó la energía guardada en la gema para enfrentarse al demonio. Hellboy apretó los dientes mirando a todos los que se le iban a echar encima.- Vamos, ¡venid a por mí!

Durante un tiempo que pareció eterno, Arión luchó contra el demonio (o eso creyó Rojo, puesto que él estaba más ocupado procurando que nadie se le acercase) hasta que la luz y la energía cesó. Entonces el enemigo de ambos usó el arma más poderosa de cualquier demonio: su lengua. Las tentaciones, las traiciones, lo que provocaba que el hombre más entero se desquebrajase por dentro. Comenzó a meter cizaña, explicando al mago la verdadera naturaleza de Hellboy. Naturaleza de la cual él renegaba, pero eso no lo podía saber el mago, puesto que no se lo había dicho. Además, los demonios pueden llegar a ser muy persuasivos si lo desean y se lo proponen. Hellboy dio un espadazo contra uno de los tentáculos y se giró un instante hacia su compañero.

- ¡No escuches a ese cabronazo! ¡Sólo intenta enfrentarnos en lugar de matarle a él!- Y volvió a soltar otro mandoble contra un ser del lago que saltó sobre él. Agarró un trozo enorme de piedra y lo lanzó contra el camino en el que se agolpaban miles de nuevas criaturas, así como una maraña interminable de tentáculos. Entonces, le tocó el turno a Hellboy. El demonio le habló con palabras suaves, melosas, casi lascivas. Usó a Liz para intentar camelarle, poniendo en su mente una imagen que Rojo no pudo dejar pasar tan fácilmente. Allí estaba ella, con gesto de deseo, como si requiriese su presencia, como si requiriese tenerle entre sus brazos, y formar uno con él. Durante un instante, Hellboy dudó, abriendo los ojos y la boca, y bajando ligeramente la espada. Estiró su mano izquierda hacia la imagen de Liz, intentando alcanzarla y tocarla. Y entonces sacudió su cabeza y frunció el ceño. Apretó los dientes y volvió a empuñar la espada como era debido.- ¿Intentas usar tus trucos de demonio sobre mí? ¡Yo también soy un demonio capullo!

Dio un fuerte puñetazo en el suelo con la mano de piedra, provocando que este se desquebrajase ligeramente, haciendo que los seres que se acercaban hacia ellos se tambaleasen ligeramente. Intentaba por todos los medios eliminar aquella imagen de Liz de su cabeza. Era mentira. Recuerda que es mentira. Él sólo intenta engañarte para que caigas y abandones a Arión. No te dejes embaucar. Tú eres más fuerte. Tú eres el que hace que los demonios lloren por no salir del infierno. Hellboy apretaba con fuerza los dientes con cada espadazo y cada puñetazo, procurando por todos sus medios no caer en la tentación de aquel demonio. Había sufrido este tipo de tentaciones durante toda su vida, provenientes tanto de demonios como de otras criaturas mágicas. No negaría que anhelaba sentirse amado, como aquella noche de fin de año de 2014. Pero no podía rendirse, no después de todo lo que habían conseguido avanzar y de todo lo que le habían hecho esas malditas criaturas.

- ¡Acaba con ese capullo con cara de culo de una vez Arión!

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   23rd Abril 2015, 00:50

FDI:
 

Tentación. Los demonios son expertos en ella, así como en sembrar la desconfianza y el caos a su alrededor.

Había engañado a su madre de aquella manera. La había seducido, provocando que abandonara a su padre al poco de nacer su hermano Garn. De hecho, tan opuesto a él era su hermano, tan inclinado al vicio y la corrupción, que más de una vez se había preguntado si en verdad no habría sido producto de la semilla del demonio que ahora se encontraba ante él... Pues no había forma de saber durante cuánto tiempo su madre y él habían sido amantes antes de que la mujer se marchara del lado de su padre.

La última vez que se habían visto, el demonio le había dicho que realmente había estado enamorado de su madre, y le había responsabilizado por su muerte, pero la verdad era que Arión no había sido más que el artífice último de su destrucción. El verdadero causante, aquél que había propiciado las circunstancias que la llevaron hasta el justo momento en que su hijo se había visto obligado a saltar sobre el campo de energía del ritual que estaba llevando a cabo, interrumpiendo la conexión entre los cristales sagrados y causándole la muerte, había sido el mismo maldito demonio que ahora le juzgaba.

Había sido él, y no otro, el que había envenenado su corazón vertiendo su asquerosa ponzoña y nublándole el juicio con promesas vanas y delirios de gloria, haciéndole ansiar algo que jamás debería haberse atrevido a imaginar: el poder absoluto a costa de la destrucción de todo un planeta. Costaba pensar que se trataba de la misma mujer que Caculha había amado, la misma mujer que le había traído al mundo y le había tratado con cariño y dulzura antes de que un demonio la cegara hasta el punto de pretender asesinar a su propio hijo.

Oh, sí, Arión estaba al tanto de los modos demoníacos. Había tenido suficiente experiencia con los miembros de su calaña y con su propio hermano como para ser perfectamente consciente de lo que estaba tratando de hacer: sembrar cizaña entre su nuevo aliado y él.

Confiaba en Hellboy, y lo hacía porque había podido mirar en su alma y había visto la nobleza que se ocultaba tras su amenazador aspecto. Sabía que no era malvado y tampoco había presentido ningún peligro estando en su compañía. Es más, en el poco tiempo que llevaban juntos ya se había jugado el cuello por él más de una vez, y si no fuera por él no hubiera conseguido llegar tan lejos. La cuestión era si Hellboy sería capaz de resistirse a las tentadoras promesas que de seguro estaría derramando en éste momento en su mente, porque si no era así, entonces todo estaría perdido, ya que Arión no podría enfrentarse por sí solo a su rival.

Hellboy se debatió entre sus deseos más ocultos y su sentido de la justicia y el deber durante lo que al mago le pareció una eternidad hasta que, finalmente, reaccionó, empuñando la espada y asestando un fuerte golpe contra el suelo que hizo temblar la estructura entera de la ciudadela.

- ¿Intentas usar tus trucos de demonio sobre mí? -vociferó, furioso- ¡Yo también soy un demonio, capullo!

Y diciendo ésto se dirigió a espadazo limpio contra los seres infernales que estaban entrando por el agujero de la pared, descargando poderosos tajos que los partían por la mitad, haciéndolos caer de vuelta a las oscuras aguas de las que habían surgido.

- ¡Acaba con ese capullo con cara de culo de una vez, Arión!

Pero Arión sabía que no podría hacerlo solo. Ya había descargado un tercio de la energía contenida en la piedra y su enemigo parecía indemne, y no podía agotarla por completo si pretendía llevar de vuelta la ciudadela a su dimensión...

- ¡Aquí, Hellboy! -gritó-. ¡Ahora!

No hubo tiempo para más explicaciones, aunque por fortuna su compañero lo entendió a la perfección. El mago tensó los brazos y el cristal que empuñaba estalló en una descarga de energía mística con la fuerza de soles agonizantes al tiempo que Hellboy se volvía hacia ellos y disparaba una tras otra las cuatro balas santificadas del Samaritano hacia la figura del enorme demonio que prácticamente llenaba la sala. La explosión mágica había mermado sus defensas y no pudo hacer nada para evitar que las balas perforasen su coriácea piel con un siseo de carne quemada y alaridos de dolor.

Tanto los tentáculos que quedaban como los restantes seres que aún permanecían en la habitación fueron desintegrados por la intensa luz de la esfera al tiempo que el demonio retrocedía, gravemente herido. Alzó la mirada para fulminarles a ambos con una expresión de profundo odio.

- La victoria es vuestra por ésta vez, pequeño mago -dijo mientras su cuerpo comenzaba a deshacerse en una bruma carmesí-. Me marcho, pero volveremos a vernos... y entonces te quemaré los ojos en ofrenda a la memoria de tu madre.

La amenaza del demonio se quedó flotando en el aire mucho tiempo después de que éste hubiera desaparecido, pero, finalmente...

- Se ha ido -musitó Arión bajando la esfera, fatigado-. Se ha roto el hechizo, y yo he cumplido mi misión -se volvió hacia Hellboy y agachó la cabeza con humildad-. Te doy las gracias.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   23rd Abril 2015, 12:40

En cuanto Arión llamó al demonio, no necesitó más. Con un rápido movimiento, lanzó la espada de su mano izquierda a la de piedra, cogiéndola en el aire, y desenfundó a toda velocidad el revolver, girándose mientras lo hacía. El enorme ser que había conquistado aquel lugar y contra el que debían luchar estaba ante ellos, gigantesco, ocupando casi todo donde alcanzaba la vista. Apuntó hacia él con su arma y disparó. La puntería del demonio era mala, pero aquel ser era gigantesco. Ni siquiera él fallaría esos disparos. Cuatro golpes en el pecho, cada uno provocando que se tambalease ligeramente hacia atrás. Y con el último proyectil cruzando la distancia que les separaba, silbando con un tono anaranjado, su revolver hizo un sonido metálico de que se había quedado por fin sin balas. Impactó en su objetivo, y este se tambaleó, retrocediendo de los dos héroes, que parecían por fin haber acabado con él. Los enemigos que les asolaban desaparecieron y cayeron lentamente, mientras él les miraba con odio y dolor, mostrando una última mueca mientras decía que le quemaría los ojos a Arión.

- Jódete cabronazo.- Fueron las únicas palabras que salieron de la boca del demonio mientras se limpiaba un poco de sangre de la comisura de los labios y enfundaba de nuevo su arma. La espada que había usado para matar a los seres que les atacaban comenzó a deshacerse desde la punta, como ceniza en el viento. El demonio la observó hasta que llegó al mango, el cual se deshizo entero en su mano de piedra. La apretó, provocando que la ceniza se escapase entre sus dedos, y luego se la sacudió para limpiarla. Hellboy se acercó entonces hacia el mago, quien bajó la esfera, aparentemente cansado. Se giró entonces hacia él y le agradeció la ayuda que le había prestado. Por primera vez en aquel día, Rojo sonrió, ofreciéndole un gesto amable y asintiendo con la cabeza.- No las des. Siempre es agradable ayudar a un compañero en apuros, y más si involucra patearle el culo a un demonio con ganas de joder al personal. Si vuelve a molestarte, llámame. Estaré encantado de echarte de nuevo un cable.-

La sala permaneció oscura a pesar de que la amenaza del demonio fue lentamente desapareciendo sobre ellos, pero el aura de maldad ya no provocaba ese frío que recorría la espalda. El demonio se crujió ligeramente la espalda y miró a su alrededor. El escenario de la batalla era bastante desolador. No sabía si aquello era la ciudadela, pero de ser así necesitaba una reforma bastante gorda. Estaba hecho una pena el lugar. Frunció ligeramente el ceño y luego se volvió de nuevo al mago.

- Bueno, ¿cuál es el plan ahora? ¿Es esto tu reino? Porque la verdad está hecho un asco. Con eso sí que no podré echarte una mano me temo. No soy buen decorador. Además, como mucho podría ayudarte a tirar alguna pared o mover piedras. Por cierto, ¿cuánto tiempo llevamos aquí? Se me ha hecho eterno. ¿Te importa que fume?- Y sacó un enorme puro para encendérselo. No sabía si al mago le molestaría, así que prefirió preguntar primero antes de que se sintiese incómodo. A decir verdad, no tenía ni idea de qué iban a hacer. Generalmente cuando sus misiones acababan solía fumarse un puro e ir al bar más cercano a tomarse una cerveza o un whisky y relajarse de toda la paliza que se había llevado. Eso o volver a la base para descansar. Pero ahora estaba en otra dimensión distinta, y era más complicado encontrar un bar allí. Aunque bueno, en peores plazas había toreado. Beber con esqueletos o no muertos había sido parte de su agenda un par de veces. No estaba mal, pero la conversación que ofrecían solía ser bastante deprimente a decir verdad. Pero una copa era una copa.

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   23rd Abril 2015, 15:04

- No, mi reino no -rió el mago, y su risa sonó jovial y cristalina ahora que la derrota del demonio había aliviado el peso de su corazón-. Es más bien el castillo que mi padre edificó durante el tiempo que duró su destierro en el Mundo Oscuro. Planeo llevarlo de regreso a la Atlántida para que me sirva de morada mientras viva allí. Al ser el Sancta Sanctórum de mi padre alberga gran parte de su energía, y una vez haya purgado los últimos restos de la corrupción del demonio me resultará sencillo generar un campo de fuerza en su interior que mantenga fuera el agua, creando un filtro continuo de oxígeno que me permita vivir sin tener que estar permanentemente dependiendo de esas molestas mascarillas que me dieron en la Liga de la Justicia. Después de todo, soy un habitante de la superficie, pero a la vez soy el Sumo Mago de la Atlántida... Algo tenía que hacer para poder cumplir con mis obligaciones diarias sin verme impedido por el problema del agua. Oh, y puedes fumar, no me importa. Después de todo, la cuestión del humo no será relevante cuando estemos al aire libre...

Hellboy le miró sin comprender. ¿Al aire libre? ¡Pero si estaban en un sitio cerrado! ¿Iban a abandonar la ciudadela después del trabajo que les había costado conquistarla?

- Oh, no, nada de eso -sonrió el mago, adivinando sus pensamientos por su expresión confundida-. Antes me has preguntado que cuál era mi plan ahora que habíamos ganado la batalla... -Arión volvió a hundir las manos en el interior de la esfera dorada y su expresión se tornó concentrada al tiempo que sus ojos relucían con el poder de la magia-. Bien, pues vas a verlo... ¡ahora!

El mago alzó los brazos que empuñaban la esfera y un viento repentino sopló con fuerza hinchando las velas (¿velas?) que se extendían de pronto desde la torre al chapitel mientras la ciudadela, cuyos cimientos había destruido antes, durante la batalla contra el leviatán de las profundidades, se tranformaba en una majestuosa embarcación abriéndose y arqueándose hacia atrás. Arión se subió entonces a la cima, coronando la cabeza de piedra y comenzó a entonar una especie de cántico en un idioma que había quedado olvidado miles de años atrás, haciendo que la ciudadela al completo se elevara del mar negro para enfilar hacia el portal de ébano que acababa de formarse en el cielo carmesí, franqueando el insondable umbral entre dimensiones...


Era aquél un espectáculo digno de ser contemplado al menos una vez en la vida, imposibles de describir las maravillas que pasaron ante sus ojos, con matrices engranadas que resultaban demasiado complejas para la mente mortal. Allí no había aire, ni suelo, ni cielo... Sólo un frío gélido. En aquél lugar, incluso el tiempo era relativo, pasado y futuro unidos en un instante que perduraría para siempre. Allí, incluso un mago como Arión podría perderse fácilmente entre los granos de eternidad e infinito... Pero por suerte, contaba con la guía de la esfera y los restos de su poder para conducirlos de regreso...

- ¡Del Mundo Oscuro al mundo real, Hellboy! -exclamó, henchido de gozo-. ¡Y después a la ciudad de la puerta de oro! Pero antes haremos una parada para dejarte en donde desees... Dime, amigo: ¿a dónde debo llevarte?

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Hellboy
B.P.R.D.
B.P.R.D.
avatar

Mensajes : 1133
Fecha de inscripción : 26/04/2014
Edad : 72
Localización : Donde haya algún cabronazo

Ficha de Personaje
Alias: Hellboy.
Nombre real: Anung-Un-Rama.
Universo: Marvel

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   27th Abril 2015, 11:10

El demonio escuchó lo que le contó el mago acerca de la necesidad de respirar oxígeno como cualquier ser vivo. Era lógico, y querer deshacerse de unas incómodas máscaras que le permitían respirar bajo el agua más que comprensible. Sólo de pensar en tener que llevarlas siempre que quisiese viajar a su hogar era bastante pesado. Pero entonces el mago dijo varias cosas que provocaron que Hellboy frunciese el ceño mientras se encendía el puro. ¿Llevar el castillo hasta la Atlántida? Pues más le valía conocer algún tipo de conjuro o algo por el estilo, porque si pretendía llevarlo a pulso lo llevaba claro. Aquel lugar era gigantesco, hecho de roca de arriba a abajo. Haría falta una criatura como un edificio de grande para ser capaz de cargar con aquello, y aunque el demonio era muy fuerte, jamás habría sido capaz de levantar ni siquiera una cuarta parte de aquel lugar. Ya podía tener el mago algún truco, porque si le decía que comenzase a empujar lo llevaba claro. La otra cosa que le sorprendió fue lo del aire libre. Habían tardado una eternidad en llegar hasta allí, y no se veía ningún portal alrededor de ellos que les llevase de nuevo a la superficie.

- Oye verás Arión, los puros no duran tanto. Además, ¿nos vamos a ir así sin más? ¿Después de todo lo que hemos pasado para conquistar este castillo o lo que sea? Debes estar de coña...- Dijo llevándose el puro a la boca. El mago sonrió y metió los dedos en la pequeña esfera dorada que tenía ante él después de decirle al demonio que estaba a punto de mostrarle cuál era el plan.


Repentinamente, un fuerte viento comenzó a soplar desde la espalda de ambos, levantando la gabardina del demonio ligeramente y provocando que se diese la vuelta, buscando el origen de aquella corriente. Unas gigantescas velas de barco, tan altas como alcanzaba a ver la vista aparecieron del suelo, hinchándose con el fuerte viento, y todo alrededor de ellos comenzó a temblar, con un fuerte sonido que cubrió cielo y tierra, como de rocas al desquebrajarse. Hellboy miró hacia sus pies, para observar como el suelo se había agrietado ligeramente y todo se movía. Corrió hacia lo que parecía el borde para asomarse, y vio como el gigantesco castillo se había convertido en una especie de barco improvisado, gigantesco, enorme, y lentamente se elevaba sobre el agua negra de la que habían salido los miles de tentáculos que intentaban capturarlos y llevarlos a las profundidades donde la luz jamás sería capaz de llegar. El demonio abrió la boca y cogió su puro para evitar que se le cayese de la sorpresa y se volvió hacia el mago. Este había subido a la proa del barco y recitaba algo en una extraña lengua ininteligible para él. Atravesaron las dimensiones, en un lugar donde sólo había frío, nada más. Sólo frío. Hellboy pudo ver su pasado y lo que parecía su futuro, pero estaba demasiado impresionado por la gigantesca embarcación sobre la cual descansaba como para darse cuenta de mucho más. El mago le pidió que le indicase a dónde quería que le llevase, lo cual produjo que el demonio dudara durante unos segundos. Desde luego no podía aparecer con ese trasto sobre el cielo de Nueva York. Habría provocado que todo el mundo se volviese loco. Había pocos lugares a los que podía ir y pasar desapercibido, pero se le ocurrió uno en concreto.

- Hay una iglesia en ruinas al norte de Inglaterra, en East Bromwich. Llévame allí. Tengo cosas que hacer. Por cierto, ¿qué vas a hacer con todo esto? Quiero decir, no es algo que pase precisamente desapercibido. Si te ven tendrás problemas...- No quería tener que informar más de lo necesario al B.P.R.D, pero si el castillo volador era visto, la información llegaría a la organización, y eso era algo que sólo de pensarlo le cansaba. Tener más papeleos, nuevas investigaciones y demás le agotaba. Además, lo único que quería era llegar de vuelta a la base y descansar. Aunque la aventura había sido provechosa. Conocer a Arión había sido la mar de útil, especialmente al saber que era un ser capaz de enfrentarse a los demonios. Quién sabe, tal vez algún día se encontrarían de nuevo para patear de nuevo a algún ente sobrenatural con ganas de joder. El demonio se puso al lado del mago para observar hacia dónde se dirigían y continuar charlando con él durante el viaje.

_________________
Quién soy                 Qué hago                 Mi careto

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1573
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   28th Abril 2015, 14:45

- Hummm... tienes razón.

El mago frunció el ceño. No había pensado en eso. En su época aquella clase de manifestaciones mágicas eran algo bastante frecuente, considerando que cada una de las doce ciudades de la Atlántida contaba con su propio Sumo Mago, pero en la actualidad podía llamar bastante la atención, y eso era algo que no le agradaba.

- Puedo cubrir la ciudadela con un hechizo de invisibilidad, pero no podré hacerlo hasta haber aterrizado, pues por el momento necesito mantener la concentración sobre la esfera para no errar el rumbo.

Ya tenían ante sí la salida. Arión había introducido la localización indicada por Hellboy en la esfera a través de un vínculo telepático y ésta les había abierto un nuevo portal justo en el lugar deseado, al norte de Inglaterra, sobre un desierto prado.


Arión posó la enorme estructura a pocos metros de la iglesia en ruinas y se volvió hacia Hellboy, estrechando su mano con gratitud y calor.

- Lo que has hecho hoy no será olvidado. Te considero mi amigo. Si alguna vez necesitas mi ayuda, no dudes en pedírmela. Tengo una mansión en París, te daré la dirección.

Arión utilizó un pergamino en blanco que encontró en la ciudadela y con un gesto hizo que una serie de letras comenzaran a dibujarse por arte de magia en escritura dorada. Incluía una dirección y un número de teléfono.

- El número es del móvil de Trykhun, mi asistente. Si necesitas algo, ponte en contacto con él y él se ocupará de localizarme -y diciendo ésto, le abrazó a modo de despedida. Después, se ocupó de soltar un cabo para que Hellboy pudiera descender.

Una vez el demonio estuvo en tierra, Arión alzó el brazo para tejer unos intrincados patrones en el aire mientras pronunciaba las palabras de un encantamiento. No le quedaba mucho poder mágico después del esfuerzo realizado, pero lo que pretendía hacer no era tanto magia como ilusión, y de eso siempre había sido capaz, incluso tras la pérdida de sus poderes. Tras pronunciar el conjuro, extendió los brazos para agarrar los extremos de  un telón invisible, lo cerró... y la ciudadela entera desapareció, dejando únicamente el prado y las ruinas ante Hellboy.


Ahora podría realizar el resto del viaje hasta la Atlántida sin que nadie lo viera, respetando así los deseos del demonio y evitando llamar la atención.

PD:
 

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]   

Volver arriba Ir abajo
 
Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 2.Ir a la página : 1, 2  Siguiente
 Temas similares
-
» Shout at the Gods (15-04-2018) [Hellboy]
» Vacaciones demoníacas (Hellboy, Tony Stark, Johansen Lucifer, Steve Rogers) [Post-Omega] (30-3-2018)
» Injustice: Gods Among Us
» Twist And Shout ;D
» Tres villanos de Batman revelados en 'Injustice: Gods amog us'

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Omega - Foro de Rol de Marvel y DC :: OMEGA UNIVERSE :: Europa-
Cambiar a: