Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
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 [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]

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Arturo Lizarraga
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   31st Enero 2017, 20:49

El látigo de fuego desaparece sin apenas haber hecho algo de trabajo salvo el lucir intimidante. Cosa que parece que funcionar, pues el gigante peludo se va a su cueva mientras mastica a su cena instantánea. Dicha comida sigue viva y está gritando improperios en contra mía, y unas amenazas de por medio, por cierto, ¿quién es Nick Fury? me tocara descubrirlo luego.

Había un silencio absoluto, salvo los gritos de dolor y agonía que se escuchaban del interior de la cueva, todos estaban en shock (incluyéndome)—mierda, la he cagado—digo mientras veo a Deadpool siendo llevado y luego percibo todas las miradas hacia mí, esto va a ir de mal en peor, ¿no?. Algunas miradas son de indignación, otros solo de sorpresa pero no muestran algún tipo de emoción, y un par menos no parecía importarles la situación, ¿en serio es este grupo que va a intentar salvar el mundo?.

Poco después unos pesados pasos se dirigieron a mí. Es Hellboy que viene con mirada furiosa—¡espera, espera!—antes de que pueda agarrarme extiendo los brazos hacia el como si eso pudiera detenerle. Ya estando arriba del suelo sin tocarlo es cuando me pide explicación, aunque antes de eso—tiempo fuera…tiempo fuera—digo con voz entrecortada, y hago el ademan para esa frase en los deportes, pues me está ahogando. Ya estando un pelín menos incomodo respondo ante sus exigencias—en primera, ese no era el plan…bueno, lo último no formaba parte de eso, se suponía que al lanzarle, chocaría contra su cabeza y lo aturdiría, ya con el látigo de fuego lo persuadiría, ya sabes, mezcla incertidumbre más peligro, igual a miedo. En todo caso Deadpool es inmortal—digo entre risas nerviosas a la vez que gesticulaba con las manos para dar énfasis a mis comentarios—¿no lo sabias?, de seguro sale en unos momentos cabalgando al oso como si fuera el presidente ruso. En segunda, tú ya sabes la respuesta, ya trabajamos juntos una vez, ¿recuerdas nuestro encuentro con Muerte?, y si fuera un tipo verdaderamente malo, habría aprovechado algún momento con las Lilims para traicionarte y que el demonio del desierto te mantuviera ocupado, pero no lo hice, porque somos camaradas, ¿cierto?—todo eso era cierto, no tenía motivo para traicionar o cosas por el estilo, lo sucedido con Deadpool fue más bien una ocurrencia que tuve producto la adrenalina para enfrentar la amenaza y al final respondo su última pregunta con algo mas de confianza—porque todos sabemos que la calavera flameada—señalo discretamente a Ghost Rider—es el verdadero peligro dentro del grupo, es un secreto a voces, pues con esos comentarios que ha hecho en toda la travesía no es difícil notar que se trama algo.

En lo que seguía el interrogatorio, Brunilda y luego Loki pasan cerca para adentrarse a la cueva—mira, ellos se han ido a rescatarlo, ¿Por qué no les seguimos?, aunque no lo parezca, Deadpool es un gran luchador, y puede ser de ayuda para enemigos no mágicos—de esa manera intento que me suelte y así podamos ir en pro de la comida vida que es ahora nuestro loco compañero—gracias por la imagen mental—le respondo asqueado a Loki mientras sigo colgado cuando menciona las 3 posibilidades de dejar a Deadpool salvarse el mismo.

Antes de hacer nada, de mi parte o Hellboy, se escuchan más ruidos entre los arbustos cercanos—oh, no, más problemas, ¿me dejaras ya o cobraras venganza por el mercenario rojo?—inquiero a mi interrogador. Sorpresa para todos, resultan ser cavernícolas temerosos y sorprendidos, especialmente de Brunilda y Loki cuando salen de la cueva con Deadpool (que por cierto, está hecho una mierda), algo a destacar, salieron muy rápido y sin gritos o ruidos de pelea de por medio, ¿qué hicieron allá?. Como sea, la tribu que ha emergido no parecen tener malas intenciones, es más quieren que les sigamos…bueno, solo el trío que salió de la cueva, pero igualmente les seguiremos, de eso no lo dudo.

Medio en broma le digo a nuestro demacrado compañero cuando pasa cerca—Ey Deadpool, ¿cómo te fue la cabalgata?, sabes que no ha sido personal, ¿verdad?...bueno, tal vez un ajuste de cuentas, ya sabes, lo que sucedió en nuestro primer encuentro, ¿sin rencores?—la verdad ignoro si recuerda dicho encuentro, en el cual nos lanzó a mí y a Daredevil una granada cuando no pudo contra nosotros, aunque mejor dicho, cuando su pupilo le dio un tiro en la cabeza, nada grave para el claro, pero eso no significa que las burlas no le lleguen. Supongo que intento eliminar el futuro nicho de chisme que podríamos ser al contarles a otras personas que el “grandioso” mercenario Deadpool fue baleado por su propio aprendiz. En fin, ahora debo tener en la mira al mercenario que no dudo que quiera tomar represalias, aunque ahora va a estar involucionando a cada rato, con suerte se le olvida y santo remedio

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John Constantine
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   1st Febrero 2017, 21:46

Sentarse en aquella roca no había sido una buena elección. No sabía por qué era, si por la forma de ésta o porque llevaban un buen viaje durmiendo a la intemperie pero el culo de JC se estaba resintiendo, lo que agriaba la expresión de su cara. Tuvo que levantarse y dar un par de vueltas para quitarse ese dolor del trasero. Joder, si cada vez tenía más ganas de dejar ésta expedición atrás, devolver el tiempo a su tiempo (valga la redundancia) y sentarse en uno de los sofás del ático.

La causa y efecto de la idea de Razor dio sus frutos con la mano de Rojo agarrando al tuerto como si quisiera que le convenciera para que no le calzara una buena hostia con su mano "buena". John se quedó mirando el pequeño circo que se había montado, con Razor tratando de calmar a Hellboy mientras Brunilda y, para su sorpresa, Loki se metían en la guarida del oso para rescatar a Deadpool. O mejor dicho, para que pudieran seguir con el viaje todos juntos.
El mago cambió su expresión cuando escuchó el plan del peloblanco con lo de lanzar a su compañero contra la bestia y... no sabía qué cara poner. ¿Estupor? ¿Confusión? ¿Partirse el culo de risa? ¿En serio esperaba que pasara TODO ESO lanzando el cuerpo humano de una persona contra una bestia hambrienta? Se le acumularon varias preguntas en la garganta ante tal descubrimiento dirigidas a su jefe, el mismo que tenía la fama de tener una mente única y meticulosa, y entre ellas estaba si el día que firmó su contrato tenía jaqueca o iba de hidromiel hasta el culo. Se pasó una mano por la cara ésta vez por resentimiento y vergüenza hacia si mismo. "Y se llevaron la llave..."

Se escuchó como la bestia gritaba y poco después desaparecía en ecos. Un silencio después salieron el niño y la rubia llevando al maltrecho mercenario. Vale que fuera inmortal, pero esas heridas tenían que dolor lo miraras como lo miraras. John empezó a buscarse el paquete de tabaco sin recordar cuándo fue que se terminó el último que se había encendido cuando aparecieron nuevos invitados: un grupo de gente prehistórica que no tenían pintas de querer perforarles con lanzas y machacarlos con palos.

- Os han salido admiradores - bromeó el mago mientras se llevaba por fin un nuevo pitillo a la boca y se lo encendía con toda la calma del mundo. Si eso fuera una historia épica, ese sería el momento en que el grupo de primitivos se los llevaban a un pueblo hecho con troncos y piedras y donde les encargaban una misión importante para salvar el reino y rescatar a la princesa. Pero no estaban en una de esas historias de videojuegos, y ya tenían una misión entre manos para salvar no sólo un reino, sino el mismo tiempo. Si salían vivos de allí no sería mala idea venderle la idea a Hollywood y sacar una tajada. - Creo que empezaré a ir detrás de ti, por si nos salen más bestias. Está claro que sabes como domarlas - bromeó de nuevo y caminando hasta situarse detrás de Brunilda. La situación era demasiado delirante como para no hacer algún chiste que otro y John necesitaba sacar toda la mierda que se le había acumulado dentro del cuerpo para no tomar la inevitable decisión de mandarlos a todos a paseo y marcharse por su cuenta a terminar con esa tontería de la gema.

Dios, como necesitaba ese pitillo.

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Dalae Darkle
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   1st Febrero 2017, 23:11

- Nos hubiéramos ahorrado tener que ir a rescatar Deadpool… porqué… Alguien le va a ir a rescatar… ¿no?-El pequeño Loki acababa de resumir en una frase todo lo que aquel grupo representaba. La gran mayoría de los presentes no estaba dispuesto a mover un dedo sin algo a cambio, eso era bien conocido por todos. Lo tenían asumido. Pero, si la situación era ya de por sí surrealista, su resolución lo fue aún más. Dos personas se hicieron cargo de la situación: La siempre heroica Brunilda, y... El mismísimo dios de las mentiras, las travesuras y el mal en general. Más adelante, cuando su yo adulto echara en cara a Dalae que se dejaba llevar demasiado por sus emociones, ella podría recordarle aquel momento. Por poco que le gustara, incluso él podía ser alturista...

Los dos asgardianos se adentraron en la caverna, lo cual redujo el radio de acción de Dalae y Raden a lo que tenían justo delante: Un aliado a punto de ser destrozado por una mole de músculo demoníaco. Un aliado, por otra parte, que había demostrado no ser de confianza y no ser muy inteligente en una acción. Una mirada entre los dos seres de hielo bastó para que ambos se pusieran de acuerdo, antes de que ella caminara junto a la pareja. -Las heridas duelen, aunque no maten. Deberías saberlo, Arturo. ¿O te gustaría estar en su lugar? No creo que ser devorado vivo sea una experiencia agradable, y seguro que es peor si encima es innecesaria.-¿Por qué tomar partido por el albino? A diferencia de Arturo, Dalae no creía trabajar juntos equivaliera a ser amigos. Y, aunque lo hubieran sido, la hechicera no vacilaría en romper esa amistad en una situación como aquella, en la que tenía que elegir entre congraciarse con Hellboy (quien, además, tenía razón) y defender a un midgardiano que podía hacer exactamente lo mismo que había hecho con Deadpool con cualquiera.-Un gran plan, si hubieras lanzado una piedra, en lugar de un trozo de carne fresca...-A Raden no le costaba nada en absoluto ponerse en la situación del oso. La fiera ya había sido muy amable, conformándose con Deadpool en lugar de seguir con la caza. Él hubiera hecho esto último, sin irnos más lejos. -Y gracias por remarcar lo obvio... Todos sabemos qué pretende el Ghost Rider. Pero no tiene por qué haber un solo peligro entre nosotros... ¿Verdad?

El gigante de hielo había girado la cabeza, fijando la vista en los arbustos que los rodeaban.-Alguien viene.-Poco después, aquellos... ¿humanos? entraron en escena. Iban armados, pero eran, de momento, las criaturas más pacíficas que se habían encontrado en aquella época. Tenía su gracia, teniendo en cuenta lo beligerantes que se volverían con el paso de los siglos. Cuando los dos y tres cuartos miembros del equipo restantes salieron de la guarida del oso, uno de ellos trató de hablar, en un idioma que ni Dalae ni Raden conocían. Sin embargo, no lo necesitaron para averiguar qué querían:Ese gesto sólo podía significar una cosa.

A ella no le hacía demasiada gracia desviarse del camino para ir a investigar, pero... Tenía que reconocer que sentía algo de curiosidad. ¿Qué querrían? Si hablaban, tenían que ser medianamente inteligentes, por lo menos... Pero, que ella supiera, sólo Brunilda podía entenderlos. Ser una valkiria tenía muchas, muchas ventajas, y entre ellas se contaba la capacidad de anunciar la muerte en todos los idiomas de los Nueve Reinos. -Creo que empezaré a ir detrás de ti, por si nos salen más bestias. Está claro que sabes como domarlas-Cómo no, John seguía asegurándose su propia supervivencia. Pero, a diferencia de cierto tuerto, sin comprometer la de nadie más. Ahora, Constantine le caía comparativamente un poco mejor. -Seguramente, ahora las bestias irán a por ellos.-Hizo un gesto hacia los midgardianos. Prácticamente desarmados y sin poderes, lo cual los convertía en presas más fáciles que ellos mismos... Desde luego, eran un escudo humano fantástico. -Y eso suponiendo que estos... Seres no van a intentar comernos también.

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Última edición por Dalae Darkle el 5th Marzo 2017, 23:22, editado 1 vez
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Brunilda
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   2nd Febrero 2017, 23:11

Ante lo dicho por el menor alzó una de sus cejas en un gesto inquisitivo. A veces no podía entender cómo destilaba tanta paciencia para aguantar los caprichos de la familia real de Asgard. No sabía cómo no les había dado una paliza real aún. Con más resignación de la que esperaba tener, dejó que el joven la acompañase. Después de todo no estaba segura de que estando con Arturo, el pequeño asgardiano estuviera seguro. Sus actos habían hablado y para la guerrera era el menos confiable del grupo.

-La familia de Odín siempre tiene esa  tendencia a desobedecer  los consejos y las órdenes que les dan los demás. - Suspiró con resignación, no era el primer Odinson que aguantaba ni sería el último descendiente de Odín con el que tendría que lidiar. Desde Tyr hasta Vali, pasando por Thor, Loki y Balder todos los de la casa de Odín eran muy obstinados. Hasta podía decirse eso mismo de ella. Quizá las generaciones venideras fueran menos necias. - siempre me ha gustado esa rebeldía.- Aquella frase estaba acompañada de esa tinte de nostalgia que se produce al extrañar a alguien muy cercano.

Se adentró en la cueva seguida del Dios de las mentiras. Era difícil tratar con ese crío. No obstante era menos complicado que cualquiera de sus versiones adultas. Ella se centró en recuperar a Deadpool de la boca  de la bestia. La guerrera asgardiana actúo con presteza, dándole en el hocico con el mango de su espada. Cuando el animal soltó a Wade de sus fauces, la valquiria le cargó en su hombro como si el encapuchado de rojo y negro fuese un saco de patatas. Cuando tocó al mutante, percibió que este se estaba regenerando debidamente y que no tenía ningún percance en su organismo que le impidiera estar perfectamente tras regenerarse. No iba a morir, al menos hoy. Mientras ella efectuaba estas acciones, el pequeño mago lanzaba un hechizo para dormir aquel oso prehistórico.  La magia de Kid Loki hizo efecto y el animal cayó dormido.

- Supongo que has sido de ayuda.-  dijo Brunilda al caminar hacia la entrada de la cueva. La rubia no era muy buena haciendo halagos a los demás. Comenzaron a caminar hasta la entrada de aquella gruta.  Cuando consideró que Wade Wilson ya podía valerse por sí mismo le tiró al suelo.  

- Estás bien ya ¿no?- Visto desde fuera se podía considerar como un tratamiento algo rudo. Sin embargo, esa era  una actitud muy habitual en el trato de Brunilda hacia los demás. No era ni muy cuidadosa ni muy benevolente. Era ruda y de modales toscos.

Al llegar al exterior de la cueva, algo se removió en unos matorrales. La valquiria estaba con una mano sobre su espada por si tenía que entrar de nuevo en acción. Para su sorpresa de aquellos arbustos salieron una tribu de homos erectus. A la asgardiana no le parecían agresivos. Sin embargo la escena que se le presentaba le parecía muy poco habitual. No esperaba para nada esa escena y se quedó un tanto perpleja.  El jefe del grupo emitió una especie de gruñidos que la valquiria entendía perfectamente. Hacía tiempo que no escuchaba los idiomas primigenios. A través de los años los lenguajes van evolucionando hasta convertirse en entramados complejos. Quedaban muy pocos rincones del universo en los que se hablaran lenguajes guturales basados principalmente en la emisión de ruidos y que no tuvieran una refinada vocalización.  Una de las virtudes como mensajera de la muerte es la de entender y comunicarse en todos los idiomas existentes de los Nueve Reinos. Ella asintió con la cabeza de forma afirmativa, abrió su boca y emitió unos sonidos similares al del líder de los prehistóricos.

Empezaba a darse cuenta de que esos chistes malos eran la salida habitual del mago rubio ante cualquier situación. A ella le costaba diferenciar de esas frasecillas lo que era una broma de lo que era un insulto, pues no era una persona caracterizada por su sentido del humor y su desparpajo.
- Son mis muchos años de lidiar con magos.- respondió a John Constantine sarcástica y le dio con sus dedos pulgar e índice un toquecito en el hombro.

-Dicen que están muy impresionados con mi valentía y que van a organizar una cena en mi honor.  Yo tengo bastante hambre, así que he aceptado su hospitalidad. – A grandes rasgos les tradujo lo que le había dicho el homo erectus. – Pero vosotros podéis hacer lo que queráis. – No estaba ni en Asgard ni con sus hermanas de batalla. Por lo que no podía imponer sus órdenes como líder de grupo. Sólo sabía que si pasaba un día más comiendo raciones miserables se iba a volver una furia.

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Wade Wilson
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   3rd Febrero 2017, 20:23

OFF; Disculpen la tardanza Very Happy

Subitamente, la criatura aleja su rostro de mis entrañas y levanta la vista; rugiendo con fiereza. Acto seguido, algo golpea su hocico y lo hace retroceder; momento en que el origen de este ataque, me levanta del suelo y me echa al hombro.

- Bueno, he pasado de ser un cuenco para osos, a un saco de patatas - comento, en voz alta, algo ido

Al parecer mi salvador es una salvadora, concretamente la rubia germánica con cierto parentesco con Thor; aunque no recuerdo exactamente cuanto ¿Prima quizás? Quien sabe, entre dioses todos son primos.

El caso es que la valquiria, ayudada por el Macaulay Loki, noquean al gigante peludo y me ayudan a llegar hasta el exterior de la caverna.

- Todo lo bien que se puede estar con las tripas asomando - comento, en un tono algo más animado, manteniendo mis manos junto a mi estómago - Gracias por sacarme a Yogui de encima - continúo, con notable sinceridad - Eso sí, te recomiendo que te limpies mi sangre - concluyo, separando una de mis manos del vientre y señalando el hombro de la de melena dorada

Una vez, alcanzada la entrada de esta oscura gruta, nos encontramos con un curioso escenario; al gigantón de rojo, con sus manos sobre el causante de mi desdicha, y a la morena y el caminante blanco a un lado de este, sin ninguna intención de pararlo.

Sin embargo, el destino no parece querer contentarme viendo como ese puño de tamaño colosal golpea el rostro del tuerto; pues pronto hacen su aparición, interrumpiendo, un grupo de seres de prehistórico aspecto. Estos se dirigen, principalmente, a nosotros tres; al parecer por nuestra hazaña de salir con vida del hogar de semejante bestia.

Pronto, nos ponemos en marcha para seguir a la neandertal tribu; siendo en ese momento, en que el peliblanco se acerca hasta mí. Al parecer, en un intento por quitarle cierto hierro al asunto.

- Claro, Rooster Cogburn - le miento, fingiendo un tono distendido y despreocupado; dejándolo pasar delante de mí

Tras estas engañosas palabras, engancho el cuello del joven con mis intestinos; que aún cuelgan de la herida abierta de mi pecho. Aunque ya se encuentran enteros.

- ¡Voy a ahogarte, mamonazo!

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Johnny Blaze
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   5th Febrero 2017, 23:36

El camino del bosque había sido el mas votado, y el Vengador Fantasma, sin deseos de contradecir a la mayoría del grupo (Demasiado) había optado por seguirla, no causando un incendio forestal, tal y como había asegurado que no haría. Al menos el avance fue rápido, y sin demasiadas complicaciones. El grupo pudo asegurarse un viaje relativamente libre de complicaciones lo suficiente como para adentrarse en aquella zona. Desgraciadamente las cosas parecían nunca salir demasiado bien para ellos, teniendo en cuenta que a cada rato un nuevo enemigo aparecía de la nada o algún desastre natural casualmente ocurría cuando ellos pasaban por allí. Al menos el Ghost Rider podía asegurar, con total honestidad, que esta vez no había sido su culpa. Y aunque si lo hubiera sido, solo prometió limitarse a no quemar cosas, avalanchas o desprendimientos de roca quedaban fuera de esa jurisdicción. Afortunadamente tampoco paso nada de eso; no tuvo tiempo ni materiales para hacerlo. Sin embargo no por eso la odisea resultaría mas sencilla: un oso salvaje de considerable tamaño se le apareció al grupo de frente, ansioso por su próxima cena. Zarathos casi hubiese sentido pena por el animal, de no ser por que la pena le era un concepto casi tan extraño como la piedad. Tampoco es que tuviese que hacer mucho, el grupo estaba mas que capacitado para lidiar con una simple bestia. Magos, semidioses, demonios, guerreros; no debería haber habido problema alguno. Énfasis en debería, por que a Arturo no se le ocurrió mejor idea que prenderle fuego a Deadpool y lanzarlo al as fauces del animal para distraerlo, mientras el mercenario era usado como juguete para masticar.

Obviamente, el Ghost Rider ni se inmuto; aunque lo hubiese echo, no se habría notado por la carencia de músculos faciales en su cara. Del mismo modo que otros miembros del grupo, Zarathos no tenia prisas por ir a ayudar al mercenario, así que se quedo parado viendo como se desarrollaba la situación. La fuerza de voluntad del demonio quedo demostrada en ese momento, cuando soltó su clásica risa aguda con eco de fondo, en parte por que no quería revelar mas de lo necesario la posición del grupo, en parte por que supuso que no caería bien a muchos en esa situación, y no deseaba mas pleitos innecesarios, al menos hasta llegar con Arion; luego todo estaba permitido. Lo que si despertó la curiosidad del demonio fue el modus operandi del tuerto, y eso fue algo que no tuvo problemas con comentar mientras Hellboy lo levantaba de la ropa y Dalae le recriminaba ciertas cosas.- ¿No hubiese sido mejor idea utilizar el látigo de fuego para atacar a la bestia?- El tono burlón estaba claramente presente en su voz, como siempre, pero esta vez en particular era prácticamente una mofa sin mas. La lógica detrás del plan le pareció irrisoriamente absurda, demasiado como para ser una verdadera justificación. Mas sonaba a una excusa para darle sentido a una estrategia que desde el principio no tenia sentido. Y desde luego, el equipo no se la había tragado, la relación del albino para con sus compañeros había bajado bastante por ese "subidon de adrenalina", ya fuera por la mera estupidez de sus palabras o lo "despreciable" del acto de entregar como carnada a un compañero, por mas inmortal que fuese.

Lo cierto es que Zarathos, por motivos similares, hubiese ido a rescatar a Deadpool de no haberse ofrecido a nadie. Sus poderes/maldición le hacían demasiado valioso para el grupo. Sus capacidades regenerativas le permitían recuperarse de cualquier herida, sin importar donde o quien fuese. Eso lo hacia carne de cañón perfecta. Alguien que puedes lanzar hacia adelante apenas pienses que una situación es peligrosa. Cualquier trampa o zona poco segura que hubiese, el mercenario podía ir delante y así alertarnos de un peligro inminente. Por otra parte, esas mismas propiedades le hacían un excelente escudo, de no ser por el defecto de que su boca jamas se cerraba. Por suerte dos de los tres asgardianos, la guerrera y el niño, ya habían ido a rescatarlo, con bastante éxito al parecer. Incluso con sus entrañas colgándole del estomago, se recuperaría. Bien. Ahora ya podrían seguir avanzando...

...o eso esperaba. Aun a la lejanía, el Espíritu de la Venganza ya había sido capaz de sentir la presencia de los hombres primitivos. Tampoco considero oportuno decir nada, al fin y al cabo bastante tenían sus compañeros escarmentando al tuerto. Aun tenia la esperanza de que esos seres intentasen un ataque sorpresa y mínimo uno muriese en fuego cruzado, pero desgraciadamente ese no fue el caso. No, los cavernicolas venían con intenciones pacificas. Si bien solo Brunilda entendía su idioma, no hacia falta ser un genio para darse cuenta de que no tenían pensado atacarlos; la aclaración del a rubia de que tenían pensado invitarle un banquete solo aclaro dudas, aunque no fue precisamente agradable.- No seria mejor pedirles comida para el camino? No tenemos todo el tiempo del mundo y podríamos ahorrar bastante en vez de detenernos a engullir.- Cualquiera podría decir que el Ghost Rider, ante su ausencia de necesidad de alimentos, no comprendía las necesidades de los mortales, y en cierta medida era verdad. Pero por otra parte, no le apetecía quedarse una hora parado haciendo el idiota mientras sus compañeros se atragantaban con carne mal cocinada.

Al menos tuvo algo con que entretenerse cuando Deadpool empezó a estrangular a Arturo con sus intestinos, eso le alegro el día un poco.
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Loki Laufeyson
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   8th Febrero 2017, 18:32

Durante la operación rescate a Deadpool, me quedé bastante pensativo mientras subíamos la cuesta de la cueva hacia el exterior. A pesar de su bordería, Brunilda sabía ser agradecida. Nos conocíamos desde hacía siglos, y sabía que la opinión que teníamos el uno del otro no iba a cambiar jamás. Aún así, era inevitable sentirme cercano a ella, como si la valquiria fuera una vieja y antigua aliada. Su naturaleza, su honor y el vínculo que tenía con mi hermano Thor le impedían romperme el cuello aunque lo hubiera imaginado cientos de veces en su cabeza. Eso también me llevaba a preguntarme qué había pasado con ella durante la colisión… ¿Sabría donde estaba Thor?

- Me echarás de menos cuando no esté… -dije con una sonrisa burlona.- El otro Loki no es tan divertido como yo…

Para mi sorpresa, en cuanto salimos de la cueva Hellboy seguía sujetando del cuello a Arturo, que ahora mismo tenía cara de pocos amigos. Pensándolo mejor, no tenía amigos. Su actuación había quebrado la poca confianza que había en el grupo y que tanto había costado de mantener. Teniendo en cuenta lo diferentes que éramos, nos habríamos matado los unos a los otros si estuviéramos en otras circunstancias.

Arturo volvió a disculparse intentando echar tierra al asunto. Pero Deadpool no se lo tomó nada bien, cogió sus tripas colgantes y se las lanzó al cuello como si fueran una cuerda de horca.

- Vamos… le necesitamos vivo. Aunque no lo parezca Arturo puede resultarnos útil… -dije intentando calmar la situación y persuadir al grupo para que le perdonaran la vida. Nunca imaginé que me tocaría hacer algo así. Quién me ha visto y quién me ve.

No había escuchado las excusas del tuerto al haber estado en el interior de la cueva, así que no tuve en constancia la de tonterías que había dicho para defenderse. Pero no podía permitir que le hicieran pedazos. Todavía. Aún tenía planes para él…

Me coloqué detrás de Brunilda en el momento en que se agitaron los arbustos. De la maleza emergieron varios hombres prehistóricos que se acercaron cautelosamente a saludar a la rubia. No entendí nada de lo que dijeron, era un idioma incomprensible de gruñidos y balbuceos, como cuando Deadpool se quedaba tonto por culpa de la magia de la gema. Más tonto de lo normal, quiero decir.

Por suerte, la Valquiria llevaba incorporado un diccionario Neandertal-Asgardiano, y nos dijo que la tribu de homo erectus iba a ofrecernos comida gratis. ¿Quién le dice que no a algo gratis?

- ¡Yo me apunto! Tenemos que descansar de todas maneras, ¿No? La mayoría de los de aquí tienen necesidades humanas… - dije lanzándole una mirada de soslayo al Ghost Rider.- Y si nos retrasamos… siempre podremos echarle la culpa a Arturo. Nadie va a devolvernos esos valiosos minutos de aturdir al oso gigante.- me encogí de hombros y seguí a Brunilda mientras le hacía señas a Dalae para que me siguiera. Las tripas ya me rugían con tan solo pensar en que esta noche no comeriamos sobras mal cocinadas por la Valquiria.-  Además… alguien tendrá que decirles que la bestia sólo está dormida… y en cualquier momento se podría despertarse...

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Ahri'ahn

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   28th Febrero 2017, 00:44

FDI: Mil perdones, no me había dado cuenta de que Hellboy llevaba tantísimo tiempo sin responder.


Mientras nuestros valerosos héroes se decidían entre detener a Deadpool o permitir que éste matara a Arturo, el grupo de cazadores se adentró en la cueva para conseguir la carne para el banquete. Al acercarse al oso y ver que aún respiraba comenzaron a lancearlo hasta matarlo. Después lo descuartizaron y lo cargaron entre todos.

Cuando volvieron a salir fuera el grupo decidió por mayoría seguir a los hombres primitivos por el bosque y pronto llegaron a su poblado, consistente en unas cuantas chozas hechas con madera y pieles de animal en un trozo de tierra árida. Hombres, mujeres y niños se afanaban en torno al fuego, desescamando peces, desollando ciervos o afilando palos de madera para hacer lanzas.


Al llegar allí todos parecían considerarles seres superiores, tanto por haber sobrevivido al oso como por su aspecto general y sus ropas, y se mostraron dispuestos a satisfacer todos sus deseos.

Una de las mujeres, sorprendida ante la melena rubia de Brunilda, se quiso acercar y tocarle el pelo musitando con admiración las palabras "cabellos como el sol".

Al caer la noche dio comienzo el festín y comenzaron a asar los restos del oso en una gran fogata situada en el centro del poblado. Brunilda y Loki ocupaban el lugar de honor a la derecha del jefe, y a su derecha se sentaba el chamán, pues aquellos Homo Erectus seguían una especie de religión animista muy, muy básica.

Al finalizar el banquete, el jefe acompañó a Brunilda y Loki hasta una de las mejores chozas, y los demás fueron ubicados, también por parejas: Dalae con Arturo, Zarathos con Deadpool y Constantine con Hellboy; Raden se quedó a dormir fuera porque era demasiado grande como para caber en tan reducidos espacios. Todos estaban agotados después de las experiencias de la jornada, así que no tardaron en caer dormidos, todos... excepto Hellboy. Por la razón que fuera el demonio rojo no conseguía conciliar el sueño, así que salió de la choza con la intención de dar un paseo nocturno por el poblado.

Fuera, reinaba el silencio; todo el mundo dormía. El gran fuego cuyas llamas parecían llegar al cielo hacía tan sólo unos momentos ahora no era más que un montón de brasas rojizas, y en el aire cálido y perfumado del bosque sólo los chillidos de los pájaros y demás animales nocturnos rompía el silencio.

El demonio se disponía a regresar a la choza para descansar cuando le pareció oír a lo lejos unos gritos que no tenían nada de animal. Parecían más bien una llamada de socorro, así que corrió hacia el lugar del que sonaban los gritos, mas, lejos de encontrarse con la escena de batalla que esperaba, lo que vio fue a un homo erectus cuyos cabellos blancos le permitieron identificar como el chamán de la tribu, agazapado entre las hierbas. Frente a él ardía un fuego de llamas tan negras como la misma noche.


Al verle acercarse se puso de pie y le habló, con una voz clara en perfecto inglés:

- Sí... Ven, Hellboy... acércate...

Como el sonido de un viento susurrante, el mandato distante fue pronunciado... y Hellboy, movido por un extraño impulso que no fue capaz de rechazar, obedeció. Y entonces lo vio, proyectando su ser astral por encima del cuerpo del anciano chamán se encontraba la silueta esbelta de Arión.

- ¿Qué ocurre, viejo amigo? ¿Te sorprende verme después de que me traicionaras en China?

El chamán, poseído por la forma astral de Arión, hizo un gesto y de la hoguera antinatural brotó un humo negruzco que envolvió el cuerpo de Hellboy, ciñéndose en torno a su rostro como una máscara macabra, filtrándose por su boca y su nariz, asfixiándole como si fuera alquitrán. El demonio pugnó inútilmente por arrancarse aquella cosa de la cara, pero en cuanto acercaba las manos el humo se filtraba volátil por entre sus dedos únicamente para volver a asfixiarle un segundo después. Hellboy gritó, pero el humo engulló sus gritos penetrando hasta sus pulmones hasta que lo hubo absorbido todo. Y, entonces, sus pupilas desaparecieron, y el color amarillo de sus ojos se tornó negro. Y cayó, en coma.

Y así fue como se lo encontraron los demás al día siguiente, y nada de lo que hicieron fue capaz de hacerle volver en sí. Los poderes de Loki en su versión niño estaban muy menguados, y ni siquiera con la ayuda de constantine pudo hacer que se recuperara. Parecía presa de una especie de maldición de origen mágico, aunque no tenían manera de saber cómo había podido suceder.

La única salida que les quedaba era continuar el viaje. El jefe de los homo erectus les concedió un par de guías para ayudarles a atravesar el bosque, así que Raden cargó con el cuerpo aparentemente sin vida de Hellboy y reanudaron el camino. Los dos guías les condujeron hasta el final del bosque y se dieron la vuelta, dejándolos solos.

Ante sí tenían un enorme y precioso lago que desprendía una extraña luz, multiplicándose en una gran cantidad de reflejos irisados. El camino que tenían que seguir continuaba al otro lado.

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John Constantine
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   28th Febrero 2017, 21:29

Por todo lo que era sagrado y digno de recibir alabanzas que en aquel grupo los seres que no necesitaban sustento alguno eran minoría y los que necesitaban echarse un sueñecito y comer algo eran mayoría. Alabada fuera la democracia y a tomar por culo el totalitarismo. Joder, el estómago y la espalda de John iban a dar gracias durante lo que quedaba de día por aquella decisión.

El mago ya había estado en algunos poblados indígenas donde civilización tan sólo era una palabra con muchas "ies", así que encontrarse con aquel asentamiento primitivo no le era nada nuevo. La diferencia radicaba tal vez en la estructura osea de sus anfitriones y en que ninguno de ellos parecía practicar ritos ancestrales con hierbas quemadas y alucinaciones.
Durante toda la presentación del grupo ante el poblado el inglés trató de mantener una posición de secundario: no estaba de humor para que aquellas personas venidas a menos le tocaran la gabardina y le miraran su rubio pelo. Tan sólo se le acercaron algunos chavales, curiosos por el humo que salía de su canuto blanco, y a los que les dedicó un pequeño truco de magia donde hacía desaparecer una roca entre sus manos. "Se le llama prestidigitación. Dentro de unos años causará furor".

La cena estaba servida, y menuda hambre se calzó el inglés. El sabor de la carne del oso era bastante fuerte, y puede que para unas tripas sensibles un par de bocados fuera suficiente. John estaba que casi no iba a dejar ni los huesos. La sensatez hizo que no llegara hasta ese punto y disfrutó de la comida y la bebida. Y durante la cena le llamó la atención el hombre sentado junto al jefe. No sabía decirlo pero desprendía cierto aura mística que le atraía. Tenía pinta de ser el chamán del poblado, pero era algo curioso que hubiera un chamán en medio de aquel grupo de prehistóricos cuando en teoría no tendrían ni saber que hay un dios o fuerzas sobrenaturales que lo dominan todo. El hambre quiso achacarlo a una mera casualidad.

Durante la repartición a la hora de dormir tal vez a John le tocó la mejor parte: el grandullón rojo al parecer no podía pegar ojo, y tras varios minutos en silencio decidió salir a dar una vuelta. Eso le dejaba toda la tienda para John, con lo que podría dormir a pata suelta. Sin embargo la oscuridad le trajo recuerdos y pensamientos que había estado guardándolos en lo más profundo de su cabeza, y pensó en Garnet y en Anya. Fue un pequeño momento de flaqueza el cual trato de ahuyentar girándose de lado y cerrando los ojos, imaginándose las piernas de una streaper a través del culo de un vaso.

A la mañana siguiente las cosas no mejoraron: encontrar a Hellboy en aquel estado disparó las alarmas de todo el grupo y si había alguna duda de que Arión estuviera detrás de todo aquello, ésta se esfumaría rápidamente. El hechizo que le lanzaron al grandullón era de un poder tremendo, y ni Loki ni JC pudieron reavivarlo. Tendrían que cargar con el demonio hasta el final de su camino y esperar que éste pudiera despertarse por sus propios medios.
Ésto se ponía cada vez peor...

Llegaron gracias a sus guías hasta un gran lago lleno de luces y colores. El inglés estaba metido entres sus cavilaciones durante todo el camino hasta que no miró dónde ponía el pie y lo metió entero en la orilla del lago.

- Dios, ¡joder!... ¡JODER, JODER, JODER! - gritó el mago, cabreándose como respuesta por sus pensamientos al comparar su magia con la del atlante en un futuro no muy lejano que por haberse mojado el pie. Respiró hondo y estuvo a punto de llevarse un cigarrillo a la boca... pero tenía que racionarlos. Ya no le quedaban muchos. - Supongo que ha llegado el momento del numerito del "let it go", ¿no?

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Brunilda
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   2nd Marzo 2017, 15:51

- No te preocupes, es habitual para una guerrera mancharse de sangre y otras vísceras.- Respondió al comentario de Deadpool sobre la mancha de su hombro.  Cuando Wade empezó a estrangular a Arturo con sus tripas, ella ni se inmutó. Siguió su camino sin importarle lo más mínimo la fortuna del peliblanco. Por su condición como Valquiria sabía que esa no era la hora marcada para el seguidor de Loki pero con la falta de honorabilidad que había mostrado ella no le habría ayudado aunque estuviera en un peligro mortal.

Puso muy mala cara ante la propuesta de Gosh Rider. Frunció el ceño y se cruzó de brazos. Su postura se volvió claramente defensiva, como si estuviera esperando cualquier agresión y se preparase para el ataque.  Estaba visiblemente agraviada. La hospitalidad era un concepto muy valorado por los asgardianos y aquellas palabras habían sido para la valquiria como un claro gesto de desprecio a esa buena gente que les brindaba sus recursos. Ella no le iba a decirle eso a los prehistóricos. Se negaba en rotundo a ser una persona descarada y sin ningún tipo de modales.

- En mi cultura es de muy mala educación despreciar la hospitalidad.- le dijo al motorista fantasma con un tono claro de enfada en cada una de sus palabras. Sus facciones se suavizaron con la intervención de pequeño asgardiano. Las palabras del Dios de la Mentira, fueron una intervención más conciliadora.

Brunilda dejó que aquella mujer de poblado tocase su cabello. Sonrió de forma suave ante la acción de la neander, le había recordado tiempos donde ella era más cercana y amable. Dirigió unos gruñidos a la mujer, que en aquel idioma primigenio eran unas palabras afables. Aquellas épocas donde convivía en son de paz con las tribus humanas primigenias y en los poblados se trenzaban el pelo unos a otros antes de marchar a la batalla.

El festín comenzó al anochecer. El plato principal era la carne del osos que aquella tribu había rematado. La carne de caza difería bastante en textura y sabor a la proporcionada por un animal de un criadero. La carne de caza es más dura, de un color rojo más intenso, un aroma y un sabor más pronunciados. En el siglo XXI ese tipo de carne se preparaba de unas determinadas maneras para hacerla perder el intenso sabor original sin embargo estaban en una sociedad que no podía someter la comida a determinados procesos porque vivía de la caza diaria.  Las frutas salvajes que acompañaban la carne del oso, hacían un contraste al sabor de la carne. Por eso,  la valquiria había llenado  su plato a partes igual de carne y fruta.

- Ellos cocinan bastante mejor que yo, no se puede negar- dijo llevándose un trozo del oso a la boca y masticándolo. estaba bastante acostumbrada a ese de tipo de comidas en las que el manjar era el animal cazado.

La religión animalista de la tribu le causaba cierta reticencia a la diosa nórdica y poco un poco de gesto de disgusto. Sin embargo, no podía regañar a aquellos que de forma desinteresada les habían abierto las puertas de su poblado.

Al finalizar la velada, los autóctonos del lugar les acompañaron a unas rústicas chozas- A ella la emparejaron con el pequeñajo, lo que de cierta manera la aliviaba. Así podría controlar que no le pasara nada y lo más importante, que no hiciera ninguna maldad o trastada. Se echó a dormir, ella tenía el sueño pesado.  Durmió como un tronco hasta que las primeras luces del alba hicieron su aparición.

La valquiria casi palideció al ver al demonio rojo en ese estado, por su visión de la muerte sabía que no había pasado a mejor vida. Se acercó se forma lenta y se tocó el rostro con cierta reticencia. Eso era producto de la magia. La magia era algo que a ella particularmente la aterraba. Por eso muchas veces tenía esas actitudes desconfiadas hacia cualquier usuario de las artes mágicas. Hellboy estaba allí maldito. La rubia pasó de la pesadumbre a la cólera.  Frunció el ceño visiblemente iracunda. Por las barbas de Odín como odiaba la maldita y traicionera magia. Miró de soslayo a los magos que había en el grupo. No parecía obra de ellos pero nunca estaba de más ser previsora.

Suspiró y con mucha resignación, haciendo gala de mucha compostura, adoptó su posición como guerrera y valquiria.
-Prosigamos-

El gigante de hielo se hizo cargo de transportar el cuerpo inerte de Hellboy, cosa que no la agradaba en extremo porque desconfiaba plenamente de esa raza. No obstante, siguieron caminando hasta llegar a un lago lleno de luces y colores peculiares. Cuando llegaron a ese lugar, constantine metió por descuido un pie en el agua. Tras unas cuantas maldciones profirió una referencia que Brunilda no entendió.

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Johnny Blaze
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   5th Marzo 2017, 21:50

Al final resulto que la democracia, siempre triunfante en grupos tan mal formados, había vuelto a ganar. Dado que la mayoría de los miembros del equipo dependían de la comida y el sueño para seguir funcionando, desventaja de la que por suerte Zarathos se encontraba desprovisto, estos acabaron decidiendo que seria buena idea seguir a los primitivos humanos hasta su aldea para ser honrados como héroes o lo que fuera. Al menos el demonio no pudo percibir maldad en ninguno de esos individuos; sus intenciones eran honestas, al menos de momento. No estaban libres de pecados, pero nadie lo esta realmente, desde el momento de su nacimiento, así que no usaría eso como argumento para evitar acercarse a la aldea. En momentos como ese era donde el Ghost Rider mas desearía poder reducir todo ese bosque a cenizas, sus compañeros incluidos, y posiblemente lo hubiese echo (poder para la tarea no le faltaba, aun en su estado "debilitado") de no ser por que era consciente de sus propias limitaciones en ese momento, y sin acceso a todo su potencial no podría asegurar una victoria contra el sacerdote atlante. Necesitaba mucho tiempo para concentrar sus energías y recuperar sus poderes. Blaze, de alguna forma, seguía siendo capaz de contenerlos en su cuerpo. Su fuerza de espíritu era sorprendentemente grande, para un mortal, aunque el milenario demonio jamas se lo diría por supuesto.

Y entonces se dio cuenta de que, en realidad, si podía sacarle cierto provecho a ese desvió, algo que antes no se le había ocurrido. Aprovechando la distracción de la mayoría de sus compañeros, se dirigió a un rincón bastante apartado dentro de los limites de la aldea, lo suficientemente cercano como para que supieran que no los había abandonado. De ese modo evitaría que pensaran que estaba tramando algo raro. Asimismo, se encontraba lo suficientemente apartado como para asegurarse de que nadie le perturbara mientras meditaba. Esa era su intención: meditar. Para los ojos inexpertos él solo se encontraba sentado en el suelo con los brazos cruzados, mirando a la nada (debido al efecto de no tener ojos ni parpados, era imposible discernir si pretendía tenerlos cerrados o no), pero en realidad estaba concentrando todo su poder mental en una sola tarea, retomar por completo el control del cuerpo. Hacerlo requería una gran cantidad de esfuerzo de su parte; intentaba hacer lo que podría describirse como, en palabras de Blaze, pasar del asiento trasero al delantero. Al principio de su unión con el humano le había resultado increíblemente sencillo, solo era cuestión de esperar a la noche o estimular su mente con la presencia de la maldad, y ya seria libre. Sin embargo, conforme fue aprendiendo y se volvió mas experto en la materia, el humano desarrollo la capacidad de desafiarlo por el control hasta finalmente retomarlo por completo. Por eso, en lo que concernía a Zarathos, para recuperar el control completo él bien podría hacer lo mismo. Si por fuerza mental y poder de voluntad el humano le arrebato el control del cuerpo, Zarathos lo recuperaría por esos mismos medios.

Y así estuvo todo el día y la noche meditando, concentrándonos en una eterna lucha de voluntades con lo que quedaba del espíritu de Blaze; una tarea sorprendentemente mas complicada de lo esperado teniendo en cuenta el estado mental de este ultimo. Solo fue interrumpido en dos ocasiones. La primera fue cuando un grupo de habitantes intento acercarse a él, atraídos como animales ante el místico brillo de su fuego. El Espíritu de la Venganza chasqueo los dedos y un muro de fuego de varios metros de diámetro se levanto a su alrededor, espantando inmediatamente a los aldeanos y mandando la señal clara de que no deseaba ser molestado, al mismo tiempo que le daba algo que observar a aquellos cuya curiosidad superaba su capacidad de sentir miedo. La otra ocasión fue para decidir quien compartiría tienda con quien, ante lo cual Zarathos fue muy claro.- El descanso es una necesidad mortal, y yo no lo soy. El mercenario tendrá la tienda sola esta noche-. Y no volvió a pronunciarse en el asunto habiendo dejado claras sus palabras, ignorando a cualquier otro que intentase replicarselo. Mas haya de que no tenia el mas mínimo interés en soportar la compañía de Deadpool, estaba demasiado ocupado en su tarea como para permitirse distracciones del estilo. Y así paso toda la noche, completamente ajeno a sus alrededores, siendo su capacidad de sentir las almas ajenas lo único que le mantenía consciente de su entorno.

Desde luego que sintió la presencia de Hellboy alejándose del grupo progresivamente, mas no hizo intento alguno por detenerlo o seguirlo. Estaba demasiado concentrado...ya faltaba poco....y...éxito. Lo logro. Fue cosa de un instante, un tropiezo de parte del torpe Blaze, pero el demonio consiguió hacerlo retroceder. No por completo, como tristemente pudo comprobar, pero si lo suficiente como para obtener un poco de su poder, al menos una pizca de este. Lo suficiente, esperaba. Aun no tanto como para no depender del grupo, pero si fue un buen indicativo de que su meta podía realizarse. Podía recuperar sus poderes, aunque fuese mediante la meditación constante y el esfuerzo, poda volver a ser lo que era antes de que Mephisto le encerrara en ese miserable portador. Para comprobar su teoría, abrió ligeramente la boca, apenas en realidad. Si alguien hubiese estado viéndolo en ese momento, podría haber contemplado como, contra toda posibilidad, emergían insectos de entre sus dientes. Langostas, mejor dicho, como las de las plagas de Egipto. Ghost Rider era el castigo divino personificado, y ninguna forma de este estaba fuera de su alcance, solo que Zarathos había carecido del poder para ejecutarlo, y a Blaze nunca se le había pasado por la cabeza que podía hacer eso, mucho menos intentarlo. Pero eso era solo la punta del iceberg. Las langostas que salieron de su boca, formando un pequeño enjambre, no eran mas que pequeños, aunque muy bien echos, constructos de fuego infernal, poseedores de los mismos efectos que este. El demonio sonrio de oreja a oreja, eran la prueba que necesitaba.

Acto seguido estas desaparecieron, junto al muro de fuego, cuando se dio cuenta de que había una cierta conmoción con el grupo, y el alma de Hellboy aun seguía lejos. Se acerco hacia donde todos estaban, solo para encontrarse una agradable sorpresa: el enorme demonio yacía tirado en el suelo, con claros síntomas de haber sido maldecido recientemente. No podía moverse, estaba en una especie de trance, básicamente reducido a un saco de papas de dos metros. Era la magia del atlante, eso estaba claro, y todos los demás estuvieron de acuerdo. Sin embargo, luego paso algo bastante desconcertante. Algo que, para entender el impacto que tuvo en todos, logro sorprender al mismísimo Espíritu de la Venganza: los magos del grupo intentaron curarlo...y fallaron. Blaze quizás hubiese podido ayudar, siendo el experto en ocultismo y maldiciones, pero en su estado actual era inservible. Desde luego que el gigante de hielo no tuvo problema en cargar al demonio (o tal vez si pero aun así lo hizo), pero ya no importaba demasiado, su mente estuvo demasiado ocupada en el problema como para enfocarse en el ambiente. ¿Por que sorprendió esto a Zarathos? Los poderes de esos dos simplemente no alcanzaron para hacerle frente a la magia de Arion. Para ponerlo simple, esos mismos magos lo enfrentarían en persona en unos días, y con ese acto el Sumo Sacerdote no solo había probado al grupo de un miembro valioso, sino que había demostrado, sin lugar a dudas, su superioridad respecto de ellos; al menos de Hellboy, Constantine y Loki, todos miembros de increíble poder mágico, de cuya fuerza Zarathos bien era consciente...y aun así, el atlante los hizo ver como novatos. Lógico la frustración presente, el mismo se encontraba frustrado. Eso solo era una señal mas que clara: necesitaba desbloquear su máximo potencial. Rápido. O quizás no serian capaces de hacerle frente.
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Dalae Darkle
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   6th Marzo 2017, 01:45

Parecía que la suerte del pequeño grupo había cambiado a mejor de repente. Se pusieron muy rápido de acuerdo esta vez, a diferencia de la última decisión que habían tenido que tomar. Esta vez, el asunto a tratar era mucho más apetecible que enfrentarse a un oso prehistórico, así que decidieron por unanimidad (menos un voto) seguir a aquellos neandertales. La asgardiana hizo caso de los gestos de su "maestro", siguiendo a la curiosa comitiva hasta el poblado e ignorando deliberadamente el aprieto en el que se hallaba Arturo. Atrás se quedaron algunos de los habitantes de aquel mundo joven, con la intención de rematar la tarea que Brunilda y Loki habían comenzado. Sin el oso, aquel lugar sería un poco más seguro para el clan, que además podía comer su carne y utilizar sus huesos y piel. A cambio, les ofrecían un poco de esa hospitalidad que tanto gustaba a los asgardianos. En su aldea, podrían encontrar comida, calor, refugio y un poco de adoración. Dalae sólo necesitaba lo primero, aunque también agradecía el poder dormir con un techo sobre su cabeza. Sin embargo, la mayoría de sus compañeros necesitaban más cosas. Salvo Raden, Ghost Rider (que no tenía necesidad alguna, al parecer) y ella misma, todos necesitaban de aquellas hogueras que les permitirían ahuyentar el frío de la noche. Y en cuanto a la adoración... Dalae no pudo evitar preguntarse si los antiguos vikingos habían empezado a rendir culto a los asgardianos así. Ese brillo en los ojos de aquella mujer al ver a Brunilda... ¿Era así como se hacían los dioses?

Mientras se hacía la hora de la cena, Dalae se dedicó a deambular por el poblado, observando a sus ocupantes. Los hombres, las mujeres, los niños… ¿Quiénes habrían sido? ¿Volverían a ser los mismos cuando todo aquello acabara? O, más bien… Si todo aquello acababa alguna vez. Cuando el sol comenzó a colorear el firmamento de púrpura y carmesí, todos se reunieron de nuevo. El oso les esperaba en el centro de la aldea, en la hoguera en torno a la cual se sentaron. Fue entonces cuando la joven se dio cuenta de que, en efecto, sus anfitriones tenían una especie de jerarquía. No eran tan inhumanos, ya habían aprendido a ordenarse para ser más eficaces. Era fácil distinguir al jefe del clan y a un anciano que, por los trozos de conversación que había oído con Brunilda, parecía ser una especie de chamán o mago. Ambos se habían sentado junto a Loki y Brunilda, los protagonistas de la velada. -Debía de ser un hechicero, antes… Aún noto magia en él. Me pregunto si sabrá usarla. -Pese a haber resucitado, Raden conservaba algunos de los rasgos de la forma que había tenido los últimos milenios. Entre ellos, ese olfato innato para la magia que tan útil resultaba a veces. -No lo sé… Ninguno parece recordar nada de su vida anterior. Pero, sepa o no… Sólo espero que no lo haga contra nosotros.

Una vez acabada la cena, los midgardianos primitivos distribuyeron a sus invitados en diferentes cabañas. Salvo Raden, que dormiría fuera por razones obvias, todos podrían descansar en una habitación, por parejas. A diferencia de Constantine, Dalae no creía haber tenido mucha suerte con el reparto: No le apetecía demasiado compartir su espacio vital con el peliblanco. Nunca le había caído bien ni mal, pero en ocasiones Arturo la exasperaba. Y aquel día, en concreto, se había lucido. Pero, mirándolo con perspectiva… Al menos era mejor compañero de cuarto que Deadpool y sus cambios, o que Zarathos si hubiera accedido a dormir como los demás. Con un suspiro en el que se podía adivinar un deje de resignación, se despidió del resto, y se dispuso a descansar. O intentarlo. Como cada noche desde que el mundo había rejuvenecido, durmió poco y mal, sin quitarse la armadura. No sabía si iba a tener que necesitarla.

El cansancio de Raden no era menor, aunque él lo soportaba mejor. No tardó mucho en encontrar un sitio que le agradara, bien alejado de la posición del Ghost Rider. Tan pronto como se tumbó, la temperatura a su alrededor bajó en picado. No fue suficiente para disuadir a un pequeño grupo de aldeanos, sin embargo. Su enorme tamaño, su piel azul y su arma distaban mucho de lo que ellos conocían, y era natural que esto les causara curiosidad. Por suerte, el jotun conocía el remedio perfecto para ello: Una pequeña dosis de sentido del peligro. No fue difícil asustarlos. Con una piedra por almohada y su propia piel como estera, estaba esperando a que le llegara el sueño cuando vio a Hellboy marcharse. Ni siquiera se levantó. No le extrañaba que alguien del grupo necesitara refrescarse las ideas, y más tratándose de Rojo. El demonio llevaba la pesada carga de tener que enfrentarse a su amigo, por lo que sabía, y eso hacía flaquear hasta a los más fuertes. Fueron esos sus últimos pensamientos, antes de cerrar los ojos, vencido por el sueño.

Como todos los días, Dalae despertó al amanecer. Miró a su alrededor, como para asegurarse de que no había pasado nada durante la noche. La choza estaba intacta, tal y como la recordaba antes de quedarse dormida. Arturo seguía durmiendo, en la pared contraria, y no se oían ruidos fuera más allá de la voz de algún pájaro extraño y el susurro del viento. Sin embargo, la asgardiana intuía que algo iba mal. Quizás estuviera empezando a volverse una paranoica, como Raden. Quizás. Pero eso no la detuvo a la hora de coger su espada y sus dagas, que había dejado ordenadas junto a ella, y salir por la puerta. No tardó en descubrir que aquella corazonada estaba más que justificada.

Hellboy estaba tendido en la hierba, inerte. Al principio, cuando lo había visto de lejos, Dalae había pensado que estaba muerto. Pero, al acercarse, había podido comprobar que su musculoso pecho aún se movía, marcando el ritmo de una respiración pausada y profunda. No tenía heridas visibles… Y si hubiera luchado con alguien, todo el poblado se habría enterado. Estaba… Dormido. No, no dormido. Maldito. Sus ojos, vidriosos y vacíos como canicas de cristal amarillo, aún miraban al cielo sobre él. Con una expresión indescifrable pintada en la cara, Dalae se los cerró antes de ir a buscar al resto.

No hubo manera de traerlo de vuelta. Solo contaban con dos personas capaces de deshacer maldiciones, que eran más bien una y media, y no fue suficiente para contrarrestar el conjuro de Arión. Y el problema no era solo haber perdido a un aliado especialmente valioso. Hellboy era la prueba viviente de que el mago atlante podía derrotarlos antes incluso de que le pudieran plantar cara, y esa certeza era un duro golpe para la moral de aquel improvisado equipo. Dalae observó, con sorpresa, que el resto no quería abandonarlo tal y como habían hecho con el último gigante rojo que había quedado fuera de combate. Quizás despertara en algún momento, y a diferencia del Hulk rojo, Hellboy seguía consciente a pesar de que parte de él había involucionado. Además, a Dalae le caía bien a medias. Esos eran motivos más que suficientes como para hacer que Raden cargara con semejante peso muerto durante lo que quedaba de viaje si hacía falta, al parecer. El gigante bufó cuando llegaron a esa conclusión, sin molestarse en disimular su descontento. Por suerte, no faltaba tanto camino. Los guías agilizaron su marcha en ese último tramo de bosque, hasta que llegaron a las orillas de un lago en el que a Dalae le hubiera gustado bañarse, de haber estado en otras circunstancias. Con la dulce música de Constantine despotricando de fondo, la aprendiz de Loki se acercó al agua, que desprendía un misterioso brillo irisado. El agua era tan clara que podría haberse utilizado sin dificultad como espejo. -Supongo que ha llegado el momento del numerito del "let it go", ¿no?-Eso iba para ella, al parecer. Dalae aún no había visto la película a la que se refería el inglés, pero había oído unas cuantas bromas en relación a una tal Elsa y a esa frase, así que ya sabía aproximadamente a qué se refería. -Si me pagaran por cada vez que alguien me dice algo así…-Negó con la cabeza, dedicando una sonrisa ácida al inglés. Pero, por muy poco original que fuera, tenía razón. Bordear el lago les llevaría demasiado tiempo, y no podían permitirse perderlo así como así. Además, Raden ahora caminaba más despacio, ya que tenía que cargar con el demonio. Necesitaban un barco. La hechicera entrecerró los ojos y extendió ambos brazos al frente, con las palmas de las manos apuntando allí donde quería que apareciera su pasaporte al otro lado. El agua del lago canturreaba a sus pies, ayudándola a concentrarse. Sus manos se iluminaron con una luz blanca, y unos segundos después el agua comenzó a congelarse. Lo que en un principio era una fina capa de hielo creció, hasta formar algo que recordaba a un iceberg. La parte superior era totalmente plana, aunque Dalae formó una especie de bordes a modo de barandillas. Por último, en el lateral del iceberg aparecieron unas escaleras no demasiado grandes para poder subir.

Cuando acabó, la asgardiana dejó caer los brazos, visiblemente cansada. Suspiró, notando cómo sus mejillas se teñían de rojo, primer signo de la fiebre. -Ya está…-Su voz sonó más baja, acusando el agotamiento de haber construido algo tan grande. -Debería poder llevarnos a todos hasta la otra orilla… Aunque hay un problema. No creo que sea buena idea que él suba...-Miró a Zarathos, preguntándose si podría apagarse. Dudaba mucho que estuviera dispuesto a cruzar a nado o a bordear el lago, al fin y al cabo. Al subir, el grupo de “héroes” se encontraría con un espacio vacío, algo más grande que la cabaña del jefe de la aldea. El suelo era la viva imagen de una pista de patinaje sobre hielo, así que las barandillas habían sido más que necesarias para evitar que todo el mundo se cayera por la borda. Raden subió primero, llevando consigo a Hellboy. Si bien no resbaló en las escaleras de hielo, estas crujieron y se agrietaron bajo el peso de los dos. No hacía falta ser muy listo para darse cuenta de que Dalae había tenido que sostenerlas con su magia para que no se rompieran del todo.

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   8th Marzo 2017, 02:05

Mientras llevo a acabo mi pequeña sesión de "dale su merecido al sucio traidor albino", un par de neandertales se acercan hacia nosotros; emitiendo gruñidos y saltando ligeramente a nuestro alrededor. A juzgar por su tosco rostro, parecen asustados y preocupados ante la violenta a la vez que asquerosa escena que se desarrolla.

- Está bien, está bien - digo, en tono de resignación; liberando al peliblanco de mi "soga intestinal" - Te vas a librar porque vamos a comer gratis - continúo; empujando mis tripas hacia el interior de mi cuerpo, y señalando al susodicho con evidente molestia

Tras esto, me dispongo a seguir al resto del grupo en dirección a lo que suponemos será el asentamiento de estos primitivos; deducción que pronto es revelada como cierta.

Ya en el mismo, mujeres y niños de aspecto similar, nos reciben con cierto asombro y curiosidad; un par de ellos se acercan a mí, observando boquiabiertos como las heridas de mi pecho cierran solas. Incluso algunos palpan ligeramente mi desfigurada piel.

- Vaya, es la primera vez en mucho tiempo que estoy semidesnudo y no hay nadie potando. La prehistoria no está tan mal

Pronto, la noche cae; y los alegres trogloditas celebran un simpático festejo en el que asan y reparten carne y frutas a tutiplen. Algo que, como ser sin ninguna clase de reparo por la comida poco hecha, aprovecho soberanamente.

Voz de la mente de Wade Nº 1 escribió:
Tal y como te estas comiendo ese filete de oso, no tengo muy claro de si ellos son los auténticos cavernícolas

Así, una vez como hasta hartarme, nuestros generosos anfitriones nos ofrecen chozas para dormir; teniendo la suerte de obtener una para mí solo. En realidad es para mí y el Jack Skellington del heavy metal; pero este último ha decidido quedarse fuera meditando cual Dhalsim de Street Fighter.

Por la mañana, tras dormir a pierna suelta y levantarme con mi habitual erección mañanera (más que notable al encontrarme con tan solo la parte baja de mi traje a modo de taparrabos), me encuentro con que, durante la noche, el gigantón de rojo ha sido hechizado. Al parecer ahora es presa de una oscura maldición.

- Eso sí que es empezar bien el día

Cargado la, ahora estatua escarlata, sobre el caminante de Juego de Tronos; reanudamos la marcha; encontrando, en poco tiempo, el gigantesco lago a atravesar. El cual, al parecer, vamos a atravesar sobre una extraña embarcación hecha enteramente de hielo; obsequio de la morena de poderes congelantes.

- Me pido delante - interrumpo, en voz alta, con cierto tono infantil; subiendo al mismo en cuanto tengo ocasión

Por supuesto, la resbaladiza superficie pronto me juega mi primera mala pasada; haciéndome patinar, y estrellarme contra lo que parecen ser unas barandillas de seguridad.

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Loki Laufeyson
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   15th Marzo 2017, 14:20

No hizo falta advertir a nadie. Los mismos primitivos se adentraron en la cueva y terminaron con la vida del durmiente y gigantesco oso. Yo puse una mueca de asco al ver como salían cargados con los pedazos del mamífero descuartizado. Puaj, fue una visión bastante desagradable.  

Al final, aquel sencillo truco de magia y la imponencia que desprendía Brunilda, hizo que ganáramos popularidad en la humilde aldea de neandertales. Los primitivos nos recibieron con todo tipo de honores nada más llegar a su refugio, y yo me sentí más a gusto que nunca desde que empezó ese maldito viaje inesperado. Mi pecho se hinchaba como el de un pavo real, y me dedicaba a mirar por encima del hombro a todos mis compañeros, incluso a Brunilda. Algo que se me hacía bastante difícil teniendo en cuenta que no medía más de metro cincuenta.

Las mujeres y los hombres bailaban alrededor del fuego, mientras el resto de Homo Erectus preparaban un festín con la carne de oso, y nos hicieron sentar a mí y a Bruni al lado del jefe, como si fuéramos realmente importantes. Aquella curiosa escena me recordaba a mis remotos años como dios de las travesuras, cuando mi figura era temida y respetada por los mortales que vivían en las aldeas y pueblos, lejos de la majestuosa Asgard. Al menos para los pueblerinos y los no mágicos había llegado a ser un dios al que adoraban y rezaban para que les protegiera de los ataques de los gigantes y de los cíclopes. A estas alturas de la vida, ya nadie me rendía pleitesía. El dios de la oscuridad y el caos había muertos años atrás, y ahora sólo quedaba una mala copia encerrada en el cuerpo de un adolescente.  

La carne de oso no era especialmente de mi gusto, pero no era peor que la cocina improvisada de Brunilda. Además, tenía tanta hambre que era capaz de comerme cinco vacas enteras, sin despellejar. Lo que sí eché en falta fue un poco de vino tinto de acompañamiento. Claro que si tuvieran algún tipo de bebida alcohólica, los mayores no tardarían en saltar, quejándose de que era demasiado pequeño para beber eso. Y también tendríamos a John Constantine arrimado a uno de sus barriles.

Después de la copiosa cena, Bruni y yo nos despedimos del resto, yo agitando la mano muy dignamente como si fuera un rey, y nos fuimos a dormir a una de las más lujosas chozas de la aldea. La mejor que se podía conseguir teniendo sólo paja y ramas para las paredes y el techo. Pero había que mantenerse positivos, al menos era mejor que dormir a la intemperie. Se puede decir que me quedé bastante roque, y dormí bien pegadito a Bruni y a su espada por si pasaba algo durante la noche. Tener un cuerpo tan pequeño hacía que notara aún más rápido el cansancio, tanto físico como mágico.

A la mañana siguiente me desperté con los gritos de mis compañeros. algo malo había ocurrido durante la noche, pero por suerte no era yo la víctima. Fueron tres personas las que se dieron cuenta de que Hellboy abandonaba la aldea hacia la madrugada, y ninguna de ellas se había percatado de que no había vuelto a su tienda. Tener amigos así era no tener enemigos.

Ni siquiera con la ayuda de Constantine pudimos hacer nada por él. El demonio tenía los ojos inyectados en un negro profundo como el carbón. Sabíamos que seguía vivo por su respiración y los pausados latidos de su corazón, pero éramos incapaces de despertarlo de su trance.

Uno menos. Y habían atacado justamente a uno de los más peligrosos del grupo. sólo habían dos personas capaces de hacer algo así: Ahri’Ahn y el Ghost Rider. El primero, podría haberse encargado perfectamente de matarnos uno a uno durante la noche, y dejarnos sin misión. Pero no lo había hecho, y en cambio, había “dormido” a Hellboy. Eso sólo podía significar dos cosas: o todavía era demasiado blando para matar, o tenía otros planes para Hellboy y por eso no le había matado todavía.

La otra posibilidad era que el lacayo de mi gran amigo Mephisto, hubiera dejado K.O. al único miembro de nuestro grupo que era capaz de enfrentarse a él en condiciones. Y no me extrañaría nada viniendo del hombre calavera y teniendo en cuenta su naturaleza demoníaca. Además, era el único que no había querido dormir en la choza con su compañero. Sin el pastor, éramos ovejitas tiernas para el Ghost Rider.

–Con Hellboy fuera de juego, somos todavía más débiles para enfrentarnos a un mago del calibre de Arión. Si le dejamos sin la gema del infinito, será más sencillo derrotarlo, pero tendremos que idear una distracción antes de entablar un combate directo– comenté a mis compañeros, mientras miraba con tristeza cómo Raden cargaba con el cuerpo vacío de Hellboy.

Nos despedimos de los aldeanos, y un par de ellos nos acompañó hasta el límite de la arboleda, donde nacía un lago cristalino y brillante. Invoqué el mapa silbando las runas asgardianas hasta que se desplegó en mis manos y pudimos ver la localización exacta de dónde estábamos. Si cruzábamos el lago en línea recta, nos ahorraríamos un trecho importante hasta llegar a la antigua Atlántida y guarida del malvado Arión. Mientras analizaba los trazos de la tinta del pergamino, me exaltó el grito de Constantine y por un momento pensé que estábamos siendo atacados. Pero no era más que un simple chapuzón por parte del inglés. Menudo idiota, mira que meter la pata donde no debía...

Dalae fue la que verdaderamente hizo algo útil, y consumió una parte importante de su magia para crear una barca hecha enteramente de hielo. El primero en probarla fue Raden cargando con Hellboy. Su gran peso nos hizo darnos cuenta de lo delicado que era el vehículo. Teníamos que andarnos con mucho cuidado durante el trayecto, si no queríamos que se rompiera en el caso de ser atacados otra vez por criaturas gigantescas y prehistóricas.

Yo me subí siguiendo a Deadpool, que el muy patoso se resbaló con el hielo y terminó estampándose contra una barandilla. Gracias a los dioses que Dalae había creado también barandillas de hielo. Aunque no muy funcionales para los que no llevaban guantes, puesto que las manos desnudas también resbalaban al contacto además de congelarte el alma.

–Mira que no has nacido más tonto porque no quiereeeeeeeeeeeees– había tratado de caminar dignamente sobre pasarela de hielo, pero acabé patinando en la misma dirección que Deadpool, y chocando con su trasero – Perdón...– susurré, intentando recuperar la poca dignidad que me quedaba.

– ¡Ejem! – carraspeé una vez estuvimos todos asegurados en la barca de hielo y empezaba a moverse por las profundas aguas del lago – Tenemos que tener los ojos bien abiertos, no sólo por las posibles criaturas que puedan aparecer, sino también por las protecciones mágicas que habrá puesto Arión para proteger su fortaleza. No es un mago de pacotilla, así que estoy seguro de que sabrá que venimos a hacerle una visita...

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   15th Marzo 2017, 19:11

Interludio


Ataviado únicamente con una confortable bata de seda para resguardarle del frío, Arión observaba los acontecimientos a través de una mágica esfera de cristal desde la comodidad de sus aposentos en el palacio real de Atlantis.

Se estaban aproximando demasiado.

No había estado seguro de si serían capaces de sobrevivir a las montañas en aquél clima inhóspito o si podrían atravesar la franja de océano que les separaba, pero cada vez resultaba más claro que iba a tener que intervenir para evitar que se acercaran más.

La primera medida ya había sido tomada, con Hellboy, privando al grupo de uno de sus miembros más poderosos. Arión aún se preguntaba por qué no había sido capaz de acabar con su vida. Habría podido matarlo prácticamente sin problemas; lo único que habría tenido que hacer habría sido recurrir a otro tipo diferente de conjuro aprovechando la chispa de magia que había podido encontrar en aquél pobre homo magi de la tribu de los Homo Erectus, pero no lo había hecho. Hellboy había sido, una vez, su mejor amigo, alguien que por su nobleza, lealtad y valor le había recordado a su fiel Wyynde, pero ahora no era más que un traidor, alguien que le había abandonado cuando más le había necesitado.

La mayoría de las marcas de los latigazos que habían jalonado su cuerpo habían desaparecido ya, tal y como le habían asegurado los médicos, pero una, más profunda que el resto, había permanecido  y era perfectamente visible en su pecho desnudo a través de la bata abierta, como un eterno recordatorio de lo que le había sucedido en China.

Y Dalae... Su mirada se desvió hacia la muchacha de cabello azabache que en aquellos momentos se esmeraba en la creación de un pequeño barco de hielo que les permitiese cruzar a salvo el lago.

Ah, Dalae...

La había conocido a ella, y había conocido a Rydia, y había podido ver que la esencia mágica de las dos era la misma. También sabía que Rydia podía cambiar mágicamente de aspecto porque lo había visto en el mercado Troll. Sólo su estupidez le había impedido relacionar ambos factores, y no se había dado cuenta del engaño hasta que había sentido los gélidos labios de Dalae sobre los suyos en las entrañas de la biblioteca de París, las mismas entrañas en las que otro de los miembros de aquel improvisado grupo, John Constantine, le había abandonado para morir a manos de una horda de zombis hambrientos.

Esbozó una sonrisa al ver cómo el grupo abandonaba sin reparos al Ghost Rider en la orilla, de la misma manera que habían abandonado a Red Hulk cuando habían comprendido que no podía serles útil. La noche anterior, el propio Razor había utilizado a Deadpool como escudo humano para protegerse del oso, y posteriormente el mercenario había tratado de asesinarle con sus propias tripas. No, desde luego no eran héroes, y ni siquiera eran un grupo unido. No eran más que una pandilla de traidores sin honor.

Merecían morir. Todos ellos.

El barco zarpó, dejando al Ghost Rider atrás. Realmente, de todos ellos el único contra el que no tenía nada era Jhonny. Blaze no le había causado ningún mal. Pero aquél monstruo de la cabeza ardiente no era él, sino un demonio abyecto. Y, como tal, tendría también que perecer.

Había llegado la hora de tomar cartas en el asunto. Y en cuanto a Deadpool... bueno, le habían contratado para matarle, así que su destino no le quitaba el sueño.

Arión hizo un gesto y la esfera de adivinación desapareció, siendo sustituida por un orbe verde gelatinoso con multitud de tentáculos en cuyo centro destacaba un ojo egipcio.

- Ve, ojo de Ra, y encuentra lo que necesito -le susurró a la invocación.

El ojo desapareció con un sonido húmedo parecido a un "split" y volvió a materializarse en el Mundo Oscuro, la dimensión creada por los sueños de una entidad cósmica sin nombre en donde todo era posible, entre un mar plomizo y un cielo rojo como la sangre.

v

El ojo buscó hasta encontrar una de las primitivas bestias que guardaban aquél océano y, cuando la encontró, la rodeó dejando tras de sí una estela verde resplandeciente que, una vez se hubo cerrado, los trasladó tanto a él como a la criatura hasta el mundo real, concretamente hasta el lago en el que la frágil  barcaza de Dalae surcaba las aguas...

Fin del Interludio

Se produjo un enorme resplandor de un color verde intenso debajo de ellos y, seguidamente, una forma sombría se abalanzó hacia la superficie embistiendo la quebradiza barca, partiendo en dos la superficie helada para permitir que una terrible cabeza sostenida por un cuello interminable asomara por la abertura entre salpicaduras.

Los más avezados en la historia de la Tierra lo reconocerían rápidamente por lo que era: una de las salvajes criaturas prehistóricas que habían poblado el mundo en el pasado y que, por algún milagro, había sido transportada hasta aquel pacífico lago de la zona del continente europeo que más adelante pasaría a ser conocida como Francia.

La bestia agitó sus cortas aletas bajo la superficie del lago y sus fauces se abrieron de par en par, dispuesta a cazar a los miembros del grupo que ahora, privados de la barcaza, flotaban desperdigados por el agua.

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   18th Marzo 2017, 19:38

Tenía que admitirlo: la bruja de hielo tenía estilo. Si alguna vez hacían una adaptación de aquella película de disney con actores reales sería buena idea que Dalae pillara el papel principal para interpretar a Erza. La de pasta que se ahorrarían en efectos especiales.
En un principio John pensó que tal vez levantaría un camino por el cual pudieran deslizarse por encima de la superficie del agua hasta la otra orilla, pero un barco era mejor opción. No sería tan rápido porque carecía de motor y remos, pero al menos sería más seguro que jugar a curling sin barandillas. Aunque, viendo cómo tembló y se resquebrajó la superficie del barco cuando subió el gigante azul con Rojo sobre sus hombros... Para que eso se mantuviera a flote y entero Dalae debía usar proyectar mucha energía mágica sobre el improvisado vehículo por lo que, ¿seguía siendo buena idea gastar tanta magia para cruzar un lago antes de llegar hasta su destino? Era una apuesta arriesgada.
Viendo como tanto el mercenario como el niño dios se daban de culo, y teniendo ya experiencia nefastas y de sobras con el hielo, John se sacó de los bolsillos de la gabardina un par de guantes de cuero y se los puso. Necesitaría las manos completamente funcionales si quería salir con vida de allí y, qué demonios, iban a viajar sobre un puñetero témpano de hielo.

Cuando zarparon el inglés sintió como el estómago se le ponía del revés: el Ghost Rider, el único hijo de puta suficientemente duro como para plantarse delante de Arión y darle una sonora bofetada sin que éste lo hiciera estallar estaba ahí, en la orilla, de pie, como un cachorro abandonado - "voy a tener pesadillas con ésto". Si el demonio subía, adiós barco. Si no subía, adiós vida y tiempo. Hizo lo más sensato que se le ocurrió.

- ¡¡Sigue la orilla, cabeza de cerilla!! - le gritó para que pudiera oírle bien. Seguramente no hacía falta que le dijera nada pero... los nervios son traicioneros.

A medio camino de sentirse un paso más cerca del mago atlante, un resplandor bajo la superficie del lago llamó su atención. En el mundo de la magia, cualquier cosa que desprenda una luz como aquella sólo podía significar una cosa: problemas y de los gordos, da igual para quién vaya dirigido.
John se acercó rápidamente hasta la barandilla más cercana al resplandor, y pudo verlo TODO desde primera fila.

- Tiene que ser una puñetera broma...

La bestia envistió contra la embarcación, partiéndola en dos como si fuera una cáscara de huevo. Las aguas se agitaron así como los miembros de aquel improvisado grupo. El inglés se aferró con todas sus fuerzas a la barandilla, esperando que ésta no se partiera en dos también.
Tenían un serio problema: una bestia prehistórica iba a por ellos con intención de prepararse un pequeño festín. Y de paso sea dicho: no iban a nadar más rápido que un puñetero monstruo marino con más aletos que piernas tenían ellos.

- ¡SODOT, DATOLF!

Si salían de ésta ya discutiría con Zeta por temas de Copyright, pero en primer lugar fue culpa de ella por enseñarle sus trucos a JC, aunque fueran pareja.
Los cuerpos de todos los miembros del grupo se elevaron un par de metros del barco y del lago, incluso el de Hellboy. Era un estado de suspensión donde la ley de la gravedad era violada brutalmente y sin decoro alguno. No era un hechizo poderoso ni iba a suponer un gasto considerable de magia para el mago. Y si alguno se le pasaba por la cabeza pensar que con ese hechizo podrían haber cruzado el lago, cuando intentaran moverse y vieran lo torpes que resultaban sus movimientos en aquel estado seguro reconsiderarían el quejarse. Era una medida práctica para una situación desesperada.

Sólo faltaba encargarse del monstruo prehistórico, y John estaba preparado para romper el hechizo sobre el que decidiera hacerle frente. Por alguna razón su mirada se centró en la guardaespaldas del niño.

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   22nd Marzo 2017, 19:04

Raden apoyó al demonio inconsciente en el suelo del iceberg, confiando en qe su gruesa piel lo protegiera del frío. De los presentes, era uno de los pocos que no sufrirían las consecuencias de navegar en una embarcación de hielo: Ya empezaban a oírse los primeros resbalones, y Raden podría apostar su hacha a que se quejarían de la temperatura antes de caer la noche. Iba a ser un viaje muy, muy largo. Y, por desgracia, el gigante de hielo no tenía una paciencia demasiado desarrollada, a pesar de su edad. Se apoyó en la barandilla, junto al fardo viviente que le había tocado en suerte. Más les valía llegar pronto a la guarida de Arión, y que Hellboy hubiera despertado para entonces.

Dalae tenía otras preocupaciones en la cabeza, pero sonrió al tenderle la mano a Loki para ayudarlo a levantarse. Cada vez le costaba más verlo como un dios poderoso, a decir verdad, y su expresión de "aquí no ha pasado nada" no contribuía demasiado.-Atlantis debe ser una ciudad grande... Tiene que haber algún lugar menos protegido por fuerza. El problema será encontrarlo.-A menos que Arión hubiera adoptado la misma estrategia que Odín, por supuesto. Un velo impenetrable, forjado con la más poderosa de las magias. Una barrera que no dejaba entrar ni salir, porque quien la había creado sólo quería dar la espalda a los mundos que se extendían más allá. Que ella supiera, era la única persona que había logrado salir después de que la Ciudad Dorada fuera sellada. Pero el mago atlante había demostrado ser capaz de influir en el mundo exterior, así que... Tenía que haber algo que pudieran hacer. Le costaba creer que esa abertura que había usado Arión para atacarles no pudiera ser aprovechada.

Todos subieron, menos el ser que alguna vez había sido Johnny Blaze. Dalae lo observó de arriba abajo, valorando cuál de las opciones era menos mala. Si subía con los demás, ella tendría que gastar mucha más magia para regenerar el hielo que se fuera fundiendo. Si ya de por sí crear aquello y dirigirlo por el lago suponía perder muchísima energía... No quería imaginarse lo que pasaría si se quedaba sin fuerzas a mitad de travesía. Ya no sería capaz de controlar por dónde flotaba el iceberg, por lo que quedarían a la deriva y se hundirían cuando se acabara de deshacer. Era una mala idea, desde luego. Pero, por otra parte... Dejar atrás a Zarathos significaba deshacerse de el último miembro del equipo que podía con Arión. Estaba muy bien eso de llegar a la otra orilla, sí... Pero de poco les serviría llegar a la Atlántida si el Sumo Mago les fulminaba en cuanto pusieran un pie en su territorio. O incluso antes. Tenían que pensar en otra cosa... -¡¡Sigue la orilla, cabeza de cerilla!!-Ah, sí. Eso servirá. Gracias, John, por tus siempre originales ideas en verso. ¿Para qué elegir, pudiendo sacarse una tercera opción de la manga? -Bien... Supongo que con eso valdrá.-Sin más contemplaciones, la asgardiana deshizo la escalera de hielo, y el barco comenzó a moverse. Se sentó en la barandilla con las pieras hacia dentro, girada para tener una visión clara de lo que había ante ellos, y movió los brazos para que el barco se pusiera en marcha.

Las aguas irisadas que los rodeaban brillaban en la superficie del hielo, que reflejaba la luz como un espejo. El efecto no era muy distinto a las auroras boreales que danzaban en el cielo de Jotunheim por la noche, pensó Raden. A pesar de que había pasado más tiempo como fantasma que como mortal, aún recordaba con claridad los fuegos celestes que hacían de su hogar uno de los reinos más hermosos de Yggdrasil. Pero el gigante helado no tuvo demasiado tiempo para disfrutar del espectáculo. La luz cambió de repente, ya no los rodeaba. Estaba justo debajo de ellos, y se había vuelto más intensa, más...

Dalae se giró de golpe al oír el ruido del iceberg quebrándose y una maldición en jotun, perdiendo la concentración qque hasta ahora le había permitido controlar la embarcación. -Venga ya...-Murmuró para sí, plantando firmemente los pies en el hielo. Para ella, igual que para Raden, el hielo no resbalaba, pero eso no serviría de mucho si la superficie se hundía por culpa de un monstruo que la había partido en dos. Por suerte, uno de los dos magos del equipo pudo hacerse cargo del asunto con mejor resultado que el intento de curación de Hellboy. Para cuando se quisieron dar cuenta, estaban por encima de esa... Cosa, a salvo. -Habrá que bordear el lago... A menos que alguien tenga una idea mejor.-Con movimientos vacilantes, la bruja trató de manipular los fragmentos de hielo que flotaban en el agua para entorpecer al monstruo. O algo. Pero estaba cansada, y el hecho de estar flotando en el aire hacía que todo resultara muy incómodo. Después de un par de intentos, suspiró, dándose por vencida. -Será mejor volver a la orilla, de momento. Desde allí podremos planear nuestro siguiente movimiento.-Nada le habría gustado más a Raden que partir el cráneo de ese dragón marino en dos. Pero, para ello, necesitaba tener los pies sobre algo estable. No podía pegar hachazos mientras flotaba en el aire como un globo enorme y azul, por desgracia; y no estaba lo bastante loco com para pedirle al inglés que deshiciera el hechizo para enfrentarse al monstruo en su propio elemento.

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Wade Wilson
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   23rd Marzo 2017, 12:32

Antes de poder reincorporarme de mi pequeño traspiés, algo golpea mi trasero; se trata de la cabeza del infante que en su día fue el Dios de las mentiras.

- Ahora sé como se sentía Michael Jackson

Uno a uno, los integrantes de este variopinto grupo suben al barco de hielo; tras lo cual, su creadora, lo hace avanzar a través del lago. Bueno, lo cierto es que no todos pueden subir; la antorcha muerte debe quedarse en tierra, para evitar que todos acabemos en el agua.

- ¡Nos vemos en el otro lado, cariñín! - le grito al motorista desde mi posición; agitando un pañuelo al viento, como cuando en las películas zarpa un barco

La embarcación, aunque lenta, comienza a avanzar sin problemas; acercándonos poco a poco a nuestro destino. Sin embargo, y como se ha vuelto habitual en este grupo, las cosas se complican en cuestión de segundos.

De la nada, un bicho que parece salido de una película de Jurassic Park, atraviesa el mismo como si de papel maché se tratara; partiéndolo en dos, y haciéndonos precipitar contra el líquido mayormente traslucido que hay bajo nuestros pies. Convirtiéndonos en un fácil festín para la bestia.

Por suerte, el inglés actúa rápido; y, con un hechizo, nos hace flotar sobre la inmensa laguna. Quizás no estamos a salvo; pero al menos tenemos más posibilidades de sobrevivir que flotando.

- Venga; no me seáis cagaos. Estamos casi a la misma distancia del otro lado; lo mejor será flotar hasta allí, y no entretenernos m...

Antes de que pueda acabar mi frase, el gigantesco dinosaurio acuático salta cual delfín; y me traga como si fuese una trucha al vuelo.

OFF: Vamos, chicos; que yo me encargo desde dentro XD

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Brunilda
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   25th Marzo 2017, 23:46

Aún seguía afectaba por lo que había acontecido. Un compañero había sido embrujado con esa maligna magia y no se sabía si podrían romper aquel hechizo. La valquiria por experiencia propia podía decir que prefería la muerte a estar presa dentro de tu cuerpo, en un cuerpo que no te pertenece o su alma distanciada de su cuerpo. Si Parecía que se enfrentaban a un fiero oponente que atacaba a traición en la nocturnidad. Hellboy la caía en gracia. Además la había ayudado con el rebelde de Asgard. Pero no mostraría debilidad ni sentimiento alguno. Su rostro se mostraría como siempre serio e impasible como si nada pudiera tocarla ni cambiar la expresión de su gesto. Había sido educada para que sus emociones se quedasen muy dentro de sí. No había tiempo para lloros ni lamentos, tenían que continuar su cruzada. Ese individuo,que había sido nombrado los otros miembros de ese singular equipo como Arion, debía ser neutralizado y apresado. Debía caer sobre él todo el peso de la justicia.

Dió un pequeño bufido de exasperación. Desde el inicio la rubia  no auguraba nada bueno para esa tropa. Tenía la eterna sensación de que eran el peor equipo de viajeros que existía. Brunilda no apostaba mucho por ese grupo. Pero era el sino del guerrero morir siempre en la batalla Enfrentarse al enemigo aunque las posibilidades de victoria fueran ínfimas o  aunque esta pareciera que tus compañeros eran la peor alineación posible y formaseis un equipo desastroso.

Se subió con ciertas reticencias a aquella embarcación que había hecho Dalae.  Ella no había caído en la cuenta de  que el ser envuelto en flameantes y abrumadoras llamas  no podía subir a una embarcación de hielo. Abrió sus ojos al ver a Ghosh Rider en la orilla, dándose cuenta de la citada realidad. Era un integrante del grupo que tenía un poder que les podía ser de mucha ayuda contra el contrincante que les aguardaba. Brunilda tocó su espada. Si Colmillo de Dragón hubiera contado con toda su fuerza o su fiel Corcel Aragorn hubiera estado con ella o si sus poder dimensional de emisaria de la muerte funcionase quizá hubiera sido de ayuda para el motorista fantasma. Pero con sus poderes reducidos y la magia de su espada al mínimo solo podía hacer la labor de guerrera. No podía hacer grandes gestas con grandes e impresionantes poderes.

La valquiria miró las aguas limpias y azules de aquel lago. Aún quedaban muchos lagos limpios y frescos en su tierra natal a diferencia de las contaminadas aguas de Midgard. Esas aguas tan puras la hicieron sentir cierta nostalgia de su hogar. De improviso algo golpeó la embarcación y la partió en dos. Los ocupantes del barquito cayeron al agua. Entre los restos de la barcaza un monstruo asomó.

Brunilda se vio en el agua en un dos por tres. Su espada pesaba pero no lo suficiente para arrastrarla a las profundidades. Además la guerrera por su entrenamiento sabía nadar. Lo que primero le preocupo fue el menor e intentó llegar a él. Pero en nada vio como todos incluso ella se elevaban sobre el lago. Sus ojos brillaron con sorpresa. Curiosa situación.en la que tendría que dar las gracias a un irrespetuoso mago de tres al cuarto. Dalae usó sus poderes para controlar el hielo y dificultar los movimientos de la bestia. Pero se notaba que aquella chiquilla estaba agotada, había construido un barco de hielo y eso no era algo fácil.

Aquel animal prehistórico estaba en su medio mientras que ellos eran unas criaturas de otra época y de otro tipo de ecosistema. Claramente, aquella criatura tenía una abundante ventaja. Alguien tenía que hacerse cargo de la situación para facilitar al resto llegar a la orilla. Puso en ristre su espada dispuesta a hacerle frente a la criatura marina.

-Que cada uno nade donde le sea más propicio para sobrevivir. Parece que hay gente que tiene fetiches muy raros -dijo en referencia a Deadpool y que en ese viaje había sido servido para festín dos veces. Ya empezaba a pensar que era la comida favorita de cada bestia del lugar. La rubia se movió intentando que ese hechizo de flotación se desprendía de ella y podía ir en busca del mercenario. Por mucho que le gustase deshacerse de la compañía de wade no era alguien que se achantarse frente a un peligro ni que dejase conscientemente a un compañero atrás. Además hería su orgullo de guerrera no dar caza a un monstruo que les estaba atacando.

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   30th Marzo 2017, 11:13

A pesar de hacer el ridículo resbalado por la impracticable superficie de hielo de la barca, me encontré con la atenta ayuda de mis dos mujeres Asgardianas. Dalae procuró que no volviera a resbalar, y dejó que me sentara a su lado mientras ella dirigía el navío. Brunilda, por su lado, no me quitaba un ojo de encima, para bien o para mal.

Durante el trayecto, tuvimos muy poco tiempo para descansar o meditar. No estábamos tan lejos de la orilla cuando vimos una criatura gigantesca resplandecer bajo el cristal frío…

–¿Por qué narices habré dicho lo de las criaturas gigantes?– protesté, creyendo por un momento que había invocado a la mala suerte sobre nosotros. Sentí como los pelos de la nuca se me erizaban sin remedio, y no era por culpa del hielo bajo nuestros pies.

El Pliosaurus reventó la barcaza de un solo golpe, y todos salimos despedidos por el aire junto con millones de fragmentos helados. El resto del navío se hundió junto con algunos de mis compañeros que habían llegado ya al agua… pero en un parpadeo, el mago Constantine había reaccionado rápidamente y nos hizo flotar a todos. ¡Menos mal! Al final el inglés había resultado más útil de lo que esperaba.

El hechizo no era nada del otro mundo, simplemente nos había suspendido en el aire y teníamos nula movilidad. Era menos que nada, pero hubiera preferido que pudiéramos volar con total libertad. Claro que si el mago hubiera sabido de un hechizo de vuelo en grupo, no tendríamos porqué haber hecho todo el maldito camino de Atlantis a pie.

– Maldita sea… si tuviera de vuelta mis poderes nos habríamos ahorrado muchos problemas… – volví a protestar mientras me agarraba fuertemente a la capa de Dalae como si fuera mi cuerda salvavidas.

De pronto, la bestia emergió poderosamente de las aguas y abrió la boca a tiempo para zamparse a… Deadpool. ¿Era yo o ese mercenario tenía un imán para atraer los problemas? ¿Cómo se lo hacía para convertirse en el plato principal de todas las criaturas posibles? Sin contar los bebés pterodáctilos, claro. Ellos prefirieron un bocado más pequeño.

Durante unos segundos me concentré para lanzar un hechizo con el que ganar tiempo para salir pitando del lago y volver a la orilla. Como el resto de mis compañeros seguían flotando, apunté con el dedo índice y corazón de mi mano derecha a las aguas. En el momento en el que la criatura volvió a acercarse, de la punta de mis dedos salió un estruendoso rayo eléctrico. Mi intención era aturdir a la bestia, puesto que mi magia no era lo suficientemente poderosa como para electrocutar la gran superficie del lago.  

Chasqueé la lengua al ver que Brunilda volvía a sumergirse en las aguas para hacer honor a su código moral y ético, y ayudar a que el Pliosaurus escupiera la merienda. Yo volví a aferrarme a la capa de Dalae para no separarme de ella, mientras usaba otro tanto de mi magia para conseguir levitar y empezar a moverme con naturalidad en el aire.

Me sentí más aliviado al notar la ligereza de mi cuerpo y poder caminar por el aire como si fuera una superfície plana. Tiré de la agotada hechicera de hielo, y procuré llevarnos a la orilla del lago evitando los posibles inconvenientes del camino.

FDI: ¡Hago una tirada para el rayo! A ver que tal xD

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   30th Marzo 2017, 11:13

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Johnny Blaze
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   1st Abril 2017, 00:46

El grupo partió rápidamente después de que Hellboy fue hallado incapacitado. Los guías de la tribu humana primitiva demostraron ser bastante útiles. Tal ves el demonio motorista había subestimado esa utilidad cuando sugirió no desperdiciar tiempo con ellos (así como restado importancia a las necesidades fisiológicas básicas de sus compañeros), pero desde luego que no admitiría dicho error. En lo que a él concernía, apenas alcanzaba para compensar todo el tiempo perdido. Aun así, opto por omitir cualquier opinión que tuviese, dado que el estado de animo general del grupo ya estaba lo suficientemente bajoneado por los recientes acontecimientos, y lo ultimo que quería era disminuirla todavía mas. En ese estado emocional tan delicado, cualquier comentario demasiado molesto o arrogante podría encender la mecha de un barril de pólvora a punto de estallar; Zarathos no podía permitirse que el grupo se disolviese o que mas de sus miembros saliesen heridos, pues los necesitaba, mínimo, como carne de cañón para poder enfrentarse a Arion. A todos excepto a Deadpool claro, en su caso no importaba cuantas veces muriera, él simplemente volvería a la vida como si nada, y seguiría siendo igual de molesto. En realidad al demonio le sorprendió bastante lo callado que estuvo durante el viaje, apenas pronunciando ciertas oraciones; a decir verdad esperaba que fuese él quien acabase provocando otra pelea. O el albino piromano, o el ingles. Pero no, el grupo se mantuvo callado y estable durante su marcha. Quizás la tragedia de Hellboy les había afectado mas de lo que parecía, y cada uno se encontraba ponderando sus posibilidades de supervivencia para el futuro, Sin dudas, perderlo había sido un golpe devastador.

Finalmente llegaron a su destino, o, mejor dicho, hasta donde los humanos podían llevarles. Un lago gigantesco...lo que representaba un problema igual de gigantesco para el grupo. Era demasiado largo como para bordearlo sin perder varios días de camino, y demasiado profundo como para cruzarlo a nado, por no mencionar que quizás no todos supiesen nadar, y prácticamente nadie llegaría hasta el otro lado por fuerza de su propio poder físico. Por fortuna la hechicera asgardiana demostró sus dotes mágicos y elementales; definitivamente ese era su tipo de terreno. Haciendo gala de su presteza con el hielo, formo un gigantesco iceberg, convertido en una rustica embarcación, lo suficientemente resistente y grande como para llevar al grupo entero arriba, incluidos el gigante de hielo y el hijo del Diablo. Desgraciadamente, no podía hacer nada en contra de su enemigo natural: el fuego. En especial el fuego del mismo infierno, capaz de calentar tanto como una estrella, e imposible de apagar por cualquier medio terrestre. Lo mejor para el grupo era dejarlo en la orilla. En realidad, era lo mejor por muchas razones. No solo no se arriesgaban a que se hundiese el barco sino que se libraban de una amenaza a futuro que, a esas alturas seguro casi todos sabían, intentaría exterminarlos después. Por otra parte, la gran desventaja era que se privaban de otro de sus miembros mas poderosos, y contra un hechicero de la cala de Arion, que había despachado a Hellboy sin problemas, no podían precisamente permitirse perder mas poder. Ellos lo sabían, por eso Constantine le sugirió, a su insolente manera, bordear el rió. Zarathos le miro un momento....y luego se echo a reír. Fue una risa aguda, sonora, demoníaca. La clase de risa que no uno no sabe si es por gracia o locura. Y entonces apareció el monstruo submarino y el demonio dejo de reír.

Por un minuto pensó que su viaje terminaba en ese momento, pero por fortuna el ingles se saco un par de trucos de la manga y en cosa de nada, sus compañeros terminaron flotando en el aire, suspendidos lejos de las fauces del depredador. Luego se comió a Deadpool...a esas alturas ya no le sorprendía. Por otra parte, el mercenario podía regenerarse desde adentro y aplastar sus órganos internos, así que no le importaba demasiado. La hechicera asgardiana utilizo sus poderes para relentisar los movimientos del animal mientras el resto del grupo se dirigía a tierra firme. Mejor dicho el resto menos Brunilda, quien con su honor guerrero en juego decidió lanzarse al lago sin miramientos para "salvar" al mercenario"....ojala las aguas del lago no siguiesen electrificadas, producto del rayo lanzado anteriormente por el niño-Dios; sino, habría complicaciones. En fin, considerando el problema ya bastante resuelto, el Ghost Rider decidió que ya no había motivos para hacer esperar al grupo. La mayoría ya había llegado a la otra orilla, de modo que ya no había motivos para contenerse y podía cruzar el rió tranquilamente sin temor a que su proximidad derritiese la improvisada barcaza. Extendiendo ambas manos hacia adelante, el Espíritu de la Venganza comenzó a canalizar fuego infernal a través de sus brazos. En un principio daba la impresión de que solo estaba creando una fogata, pero en unos segundos quedo en clara su intención. El fuego comenzó a tomar formas extrañas. De la nada surgieron dos ruedas, tubos de escape, manubrio. Estaba invocando su motocicleta de fuego infernal a través de un constructo de fuego místico.*

Acto seguido se monto en ella y encendió el motor. Un par de segundos después, la moto arranco a toda velocidad, metiéndose de cabeza en el lago. Unos pocos segundos después, desafiando varias leyes de la física en el camino, la moto salio disparada por encima del nivel del lago, y siguió avanzando en linea recta por encima de este como si se tratase de una calle cualquiera, sin que el fuego hubiese disminuido en lo mas mínimo. En el momento en que estuvo lo suficientemente cerca, extendió su brazo izquierdo y una cadena salio disparada, la cual se enrollo en el cuello de la bestia. No tenia pensado decapitarla, solo asegurarse de que no se moviera demasiado. La criatura solo sentiría la fuerza de las cadenas que le aprisionaban en caso de intentar sumergirse. Solo bajo esas circunstancias se encontraría sujetada por la abrumadora fuerza del Ghost Rider, quien utilizaba ambos brazos intentando impedir que huyera mientras se escuchaba el rugido del motor de su moto a la distancia. A esas alturas ya había atravesado el lago sin dificultad, e intentaba mantener controlado al animal desde el otro lado de la orilla, donde sus compañeros se encontraban. En caso de que cualquiera de sus compañeros le preguntase sobre este actuar extrañamente solidario, su respuesta seria fría y calculada.- Me niego a perder mas carne de cañón.-




* http://www.universomarvel.com.aq/imagen.php?img=ghostrider/Ghost_Rider_Moto_1.jpg
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Ahri'ahn

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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   3rd Abril 2017, 01:28

A pesar de que Loki había perdido gran parte de su poder con la involución que había experimentado, la inmensa acumulación de magia salvaje que había en aquél lago confluyó hacia él, alimentándole y nutriéndole. El joven dios pudo notarlo cuando comenzó a invocar su poder: cómo la magia rezumaba por cada uno de sus poros, saliendo luego despedida en una explosión de energía que impactó en el punto en el que se encontraba la bestia, expandiéndose en una onda que se extendió durante una buena cantidad de terreno, electrificando la superficie.

La bestia aulló, gravemente malherida, aunque aún seguía viva cuando la imponente figura de Zarathos encaramado en su infernal montura, salvó la distancia que les separaba para arrojar su flameante cadena y enrollarla en torno al gigantesco cuello, inmovilizándola para dar tiempo a Loki, Arturo, Dalae, Raden y Constantine a ponerse a salvo, movido por deseos que poco tenían que ver con el altruismo, algo que, por otra parte, no resultaba precisamente ajeno en aquél grupo.

No habían avanzado mucho cuando el ataque comenzó, por lo que el extremo opuesto del lago permanecía aún muy distante. Como el hechizo que había lanzado John no les permitía más que bracear torpe y lentamente, los dos asgardianos, el Jotun, el albino y el inglés (llevando a Hellboy) no tuvieron más remedio que refugiarse en la orilla más cercana, justo a los pies de la cadena montañosa que habían venido siguiendo.

Brunilda, por su parte, escogió lanzarse al agua en medio de un salpicar de gotas plateadas y sumergirse para, aprovechando que el Ghost Rider tenía a la bestia sujeta, tratar de liberar a Deadpool de su involuntaria prisión en sus entrañas. Sin embargo, mientras descendía para poder situarse bajo el vientre de la bestia, sintió un repentino dolor en su pierna, y, al mirar, pudo comprobar que una ostra inmensa acababa de cerrarse en torno a su tobillo, inmovilizándola. Lamentablemente no podía perder tiempo en preguntarse cómo había llegado una ostra hasta aquél lago, pues si no se daba prisa en liberarse terminaría muriendo ahogada, si el monstruo prehistórico no acababa con ella de un coletazo mientras no podía moverse. Pero no todo estaba perdido, pues desde su ángulo pudo ver cómo una espada atravesaba desde dentro el bajo vientre del dinosaurio. Por alguna milagrosa razón, Deadpool debía estar vivo y se encontraba acabando el trabajo desde dentro...

Mientras Deadpool se abría camino a través de las tripas del monstruo, Brunilda forcejeaba para liberar su pierna y Zarathos se debatía contra el dinosaurio que pugnaba por liberarse, Dalae, Loki, Arturo, Raden y John habían conseguido llegar hasta la orilla, donde se tendieron con alivio, observando el espectáculo. A pesar de lo funesto de la situación, no dejaba de ser un bello espectáculo; las aguas desprendían bellísimos reflejos irisados, y un baile de luces y colores, semejantes a los de una aurora boreal, se desplegaba en aquél lugar privilegiado. Todo allí resultaría engañoso para un viajero inexperto, pues resultaba imposible calcular las distancias a causa de la refracción de la luz. Sí, todo aquello era increíble... y por eso no se dieron cuenta de inmediato del grupo de trogloditas que apareció de repente de un agujero en la roca y se abalanzaban sobre ellos armados con toscas porras y lanzas.

Raden se deshacía de ellos de tres en tres asestando poderosos barridos con el hacha mientras Dalae, Arturo y Loki se defendían como podían, pero Constantine no tuvo tanta suerte. Antes de que pudiera acertar a reaccionar tenía a tres de ellos encima, derribándole e inmovilizándole antes de dejarle momentáneamente aturdido de un brutal golpe en el lateral de la cabeza. En éste estado no fue capaz de impedir que lo sujetaran entre varios, arrastrándole a la oquedad en la roca. Los trogloditas le llevaron a través de un pasillo hasta una enorme caverna que se hundía en el subsuelo y a la cual se llegaba a través de una amplia cornisa y unos escalones toscamente tallados. Abajo, un altar de sacrificios aguardaba, en el centro de un círculo formado por las inertes formas de tres figuras de apariencia humana que parecían fosilizadas o atrapadas dentro de la piedra: dos hombres y una mujer. La mujer, extraordinariamente hermosa, iba envuelta en una capa y llevaba el cabello sujeto en un extraño recogido con forma circular a ambos lados de la cabeza. El hombre que se encontraba a su lado era fornido y lucía un tocado de plumas parecido al de los indios americanos clásicos. En cuanto al último hombre... se trataba de una aberración contra natura, de cuerpo desgarbado, patas de cabra y serpientes a modo de cabello.

Los trogloditas arrastraron a Constantine, que ya había recobrado la consciencia, hasta la superficie del altar, sujetándole los brazos mientras el jefe de la tribu, cubierto con una piel de dientes de sable, le abría la gabardina y la camisa y sostenía un puñal sobre su corazón entonando una letanía en un idioma primitivo e incomprensible...

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John Constantine
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   4th Abril 2017, 18:57

Todos los espectáculos donde el centro de atención es una pelea entre dos pesos pesados tiene sus normas: no acercarse al ring, no lanzar nada contra los adversarios y sobretodo, disfrutar del espectáculo. Bueno, sobra decir que John y el resto del grupo tuvo en muy buena consideración seguir las normas aunque fuera por una sola vez. A nadie le gusta que le interrumpan mientras se está dando de hostias y menos a una bestia prehistórica gigantesca.

En la orilla del lago se estaba, a falta de una mejor expresión, de putísima madre. Habiendo deshecho el hechizo que los mantenía en suspensión, el mago y el resto del grupo aterrizaron sin ningún mal sobre dicha orilla, arrastrando el inglés el cuerpo del inerte Hellboy que seguía durmiendo en su oscuro y opaco sueño sin percatarse de nada de lo que estaba pasando.

- Cabrón con suerte... - comentó John cuando cruzó miradas con el demonio, más por queja que por un deseo verdadero. No, no intercambiaría destino con el demonio, pero con gusto se echaría una cabezadita.

El espectáculo continuaba en medio del lago y al trío de la valquiria y el mercenario se les unió el motorista del infierno, haciendo su particular número del rodeo tejano. Unas cuantas costillas rancheras hubieran ido de lujo para disfrutar del show, aunque la verdad, a John le hubieran durado poco.
No pudo percatarse hasta que fue tarde, y cuando quiso hacer algo su mente decidió echar el freno de mano y ahora si, echarse una cabezadita de la peor forma posible: con un "garrotazo" en toda la sien. Huelga decir que aquello no le habría hecho ninguna gracia al mago de haber estado consciente.

"... Tío, ésto se ve muy oscuro... - Es porque tienes los ojos cerrados, John. - ¿Si? No me había dado cuenta. Pensaba que estaba en el tren de la bruja antes de que se iluminara el esqueleto saltarín de turno. - No jodas John, que no estamos para tonterías. - ¿Y qué es esto si no? Me estoy hablando a mi mismo. Estoy teniendo una alucinación. Joder, sigo sin ver nada y tengo los ojos abiertos. - Eh, noticias frescas: te han dejado seco. La luz siempre vuelve pero el recibo no llega. - Me joden los recibos...."

Su conversación interna duró hasta que su consciencia decidió al fin pagar el maldito recibo, y John pudo verse en la situación en la que estaba: sujeto en un altar que tenía toda la pinta de usarse para sacrificar gente, con un tío entonando una letanía en una lengua que no conocía pero que se veía a venir sus intenciones con aquel puñal en las manos y con un dolor de cabeza que te quita las ganas de ser buena gente durante el resto del día.

- Venga, no me jodas. Otra vez no...

En una película de cine, ése sería el momento en que sonaría la pieza musical de tensión y el héroe forcejaría con ungachunga que lo sujetaban para liberarse en el último momento, esquivando el cuchillo y salir corriendo mientras sus compañeros entraban por la entrada de la cueva, distraerían a los malos y el niño tapón de turno gritaría "¡Vamos señor John!" con ese pito de voz tan molesto.
No estaba en una película. Él no era el héroe y desde luego no iba a confiar en que sus compañeros entrarían a salvarle. Seamos sinceros, a estas alturas, ¿quién se lo creería? Si quería salir de allí vivo tendría que hacerlo por su propia mano, y esperar que milagrosamente aquellos tipos le soltaran a base de fuerza bruta era parte de un sueño. Un sueño de locos. Además, estaba esa fuente de magia que emanaba de las tres estatuas. Si hubiera tenido tiempo se hubiera puesto a examinarlas y determinar qué clase de magia era.
Pero justamente tiempo era algo que carecía, así como sensatez.

John aprovechó esa fuente de magia que impregnaba toda la caverna para canalizarla hasta las palmas de sus manos y crear dos llamaradas que se pegaron a los brazos de los neandertales que le sujetaban. El instinto, el dolor o la puta madre que parió al mago hizo que soltaran al inglés, chillando por las abrasiones de sus antebrazos. John se chamuscó parte de los puños de su camisa pero ¿a quién le importaba una puñetera camisa? - cuando todo terminara, ya se aseguraría de que Arión se la pagara. - Impulsado por la adrenalina se echó hacia el hombre del cuchillo, sujetando sus muñecas con sus manos ahora sin fuego, recitando su propia letanía.
Seguramente ninguno de aquellos tipos sabría que las palabras que salían de su boca era latín antiguo, y que su propósito era examinar el cuerpo de la persona poseída en busca del rastro de algún demonio. Una herramienta básica para cualquier exorcista, salvo que en aquel caso, y canalizando la magia que le rodeaba, sus palabras tomaron demasiada fuerza. De nuevo, todo exorcista sabe que las palabras tienen poder, tienen significado. Aumentar dicho poder tiene consecuencias, y en aquel caso hizo que se elevara una corriente de viento antinatural que daba vueltas por el interior de la caverna y que todos aquellos que escucharon sus palabras sintieran como su cuerpo se agitaba desde su interior, notando cómo su propia alma se revolvía por cada célula de su cuerpo, buscando un inquilino que seguramente no encontraría.

Miedo. y pavor. John pudo sentir aquellos dos viejos amigos y los mantuvo a ralla tanto como pudo, sabiendo que el resto de aquellos trogloditas iban a sentir lo mismo. Sólo necesitaba encontrar el momento adecuado para callarse y salir corriendo de ahí. Luego ya le vendrían las preguntas que de normal le habrían taladrado la cabeza como por ejemplo, ¿cómo demonios unos humanos que habían sido revertidos a un estado prehistórico habían llegado a la idea de los dioses y los sacrificios? ¿Y qué demonios eran esas tres estatuas?

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Dalae Darkle
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MensajeTema: Re: [Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]   19th Abril 2017, 17:38

Cómo se notaba que el grupo llevaba ya un tiempo junto. Ya se había empezado a establecer algo parecido a una estrategia: Brunilda, como siempre, se lanzaba de cabeza a la batalla. Tal y como había hecho con los pterodáctilos, Ghost Rider se prestó a ayudarla usando sus poderes y una moto recién sacada de la nada. Y, como ya era costumbre, Deadpool se lanzó a ocupar su puesto como aperitivo de la criatura a la que tenían que cazar. ¿Y el resto? Mirando el combate, desde la confortable seguridad de la orilla. Una táctica que nada tenía que envidiar a las de los mejores generales de aquel mundo y de los otros. Pintoresca como poco, pero con un apabullante porcentaje de aciertos por el momento. Dos sobre dos era una estadística perfecta, se mirara como se mirara, y parecía que los tres del lago iban a conseguir una tercera victoria, dando un buen espectáculo de paso. Mientras tanto, Dalae se sentó en la hierba para recobrar el aliento, aunque fuera un momento. Se había quedado sin energías, si bien no tenía que lidiar con secuelas más graves. Ni con las suyas, ni con las de ningún miembro del grupo: De alguna manera, se las habían arreglado para salir del apuro sin un rasguño, y podían gozar ahora de unos instantes de tranquilidad. Instantes, por otra parte, que resultaron ser literales cuando Raden alzó la cabeza, como si hubiera oído un ruido u olido algo en particular. 

-Algo viene ...-Hubiera estado mucho mejor que lo hubiera dicho con un poco más de antelación, en lugar de unos tres segundos escasos. En su defensa sólo se podía decir que era fácil distraerse con la lucha que se desarrollaba en las aguas del lago fluorescente. Pero, de todas formas, tampoco importaba mucho. Los primitivos tampoco hicieron un gran esfuerzo por ser sigilosos. A diferencia de sus anteriores congéneres, estos eran defensores de la manida norma de "primero golpear, luego preguntar". No habían pensado mucho en qué pasaría cuando el grupo respondiera acorde a ello. Raden y Dalae no tuvieron mayores dificultades: El gigante de hielo se ocupaba rápidamente de ellos con su hacha, y Dalae se aseguró de que ninguno alcanzara al pequeño Loki. Solo faltaría que el niño del grupo volviera a ser secuestrado. Pese a que no tenía demasiada magia que gastar, tampoco era necesario: Con su espada era más que suficiente para ir eliminándolos uno a uno.

Antes incluso de que Brunilda, Deadpool y Ghost Rider acabaran con el monstruo, los miembros del grupo que permanecían en tierra se deshicieron de la mayor parte de los trogloditas. Sólo entonces Dalae dio un vistazo rápido a su alrededor, y cayó en la cuenta de que una de las pocas personas civilizadas de Midgard (y del grupo) había desaparecido. Bufó, sin molestarse en ocultar su hastío. -Por el amor de Freya…-Constantine. En esa ocasión, era el mago inglés el que se encontraba en peligro, o muerto. Aunque, conociéndole, resultaba difícil de creer que ya lo hubieran matado. Dalae lo había visto sobrevivir a los juegos de Morfeo y Pesadilla, a la ira de los trolls de fuego… Sería casi decepcionante si los que acabaran con él ni siquiera fueran lo suficientemente listos como para regocijarse en su victoria. -¿Vamos a buscarlo?-Raden no parecía muy dispuesto, desde luego. Su estricto sentido del honor y la caballerosidad hacía que la mayor parte de los seres vivos a su alrededor le cayeran peor que mal. Y en el caso de Constantine… Qué decir. Lo más bonito que había pensado jamás sobre él era que su comportamiento era completamente inaceptable. Lo peor…. Ningún idioma terrestre podría expresarlo con propiedad. Por él, podía irse al diablo.

Sin embargo, la decisión no dependía ni mucho menos de Raden. -¿Notáis eso? Alguien está usando magia aquí. Quizás podamos sacar algo en claro...-Lo primero que se le pasó por la cabeza fue que Arión, por algún motivo totalmente ilógico, había actuado de alguna otra manera en ese otro lugar. Era... Improbable, cuanto menos. Si iba a atacarles de otra forma mientras estaban distraídos, no haría el hechizo lejos. O, al menos, eso era lo que haría ella en su lugar. Hacía tiempo que había dejado de comprender del todo el modo de actuar del atlante. Sabía que él podría hacerles mucho más daño, en lugar de limitarse a tomar a un único miembro de su grupo cada vez y poner trabas en su viaje. Era como si... No estuviera haciendo todo lo que podría para detenerles. No, no creía que el mago hubiera hecho aparecer otro monstruo o usado otra maldición. Pero, por otra parte... Esa fuente de magia le convenía. Se sentía cansada, y sabía que no podía permitirse ni un segundo de debilidad. En cualquier momento, volverían a enfrentarse a cualquier peligro, y no quería estar sin magia cuando eso ocurriera. Y si casualmente John estaba en el mismo lugar... Bueno, no pasaba nada por hacer algún beneficio colateral. Si llegaba a tiempo, quizás incluso pudiera quedar mejor frente a sus compañeros. Y si no... Bueno, el mundo mágico sería un lugar más tranquilo sin Constantine. Ocurriera lo que ocurriera, no se perdía demasiado, y se podía ganar algo interesante.

Fue eso precisamente lo que empujó a los dos seres de hielo a seguir el rastro a esa fuente de magia hasta la cueva, sin contar demasiado con los demás. Ya irían si querían. Pasaron junto a los restos de los homínidos sin prestarles atención, en dirección a la cueva de donde parecía surgir la energía que habían notado. Pero, una vez allí... Un viento fortísimo les dio la bienvenida, agitándolos por dentro y por fuera, acompañado del familiar sonido de las palabras en latín pronunciadas con claridad. -¿Un hechizo de viento...?-Estaba claro que Constantine estaba vivo y usando su magia para mantenerse así. Pero... ¿Por qué usar magia de viento? Seguro que conocía algún conjuro más útil para asustar a esos midgardianos primitivos... O eso pensó Dalae para sus adentros, justo antes de que su alma comenzara a retorcerse dentro de su cuerpo. Era una sensación... Extraña, y desde luego nada agradable. No mejoró cuando, finalmente, encontró a su inquilino particular, aunque no era el que buscaba. Si bien ningún demonio había tomado posesión de su cuerpo, Raden vivía a costa de ella, al fin y al cabo. Apretó los labios hasta que formaron una fina línea, tratando de ignorar la sensación que el hechizo le producía, y entró en la caverna seguida de quien quisiera acompañarla.

La cornisa era el palco perfecto desde donde ver la escena que se desarrollaba escalones abajo, en el altar de sacrificios. De alguna manera, el inglés había conseguido mantener a ralla a sus captores, pero estos se le echarían encima tan pronto como cerrara el pico y se les pasara el susto. Si quería examinar cómodamente las estatuas de las que manaba esa energía, tendría que eliminarlos antes. Y eso no le suponía ningún problema. Los escalones que conducían hasta la cámara inferior se resquebrajaron ligeramente por el peso de Raden, a punto de romperse. Dalae aceleró el paso: Si las escaleras tenían que derrumbarse, ella quería estar en el suelo y bien lejos. Los neandertales, o lo que fueran aquellos seres, no tardaron en verlos. Sólo quedaban unos pocos, apenas los suficientes como para agarrar a Constantine. No sabían qué estaba ocurriendo, se podía ver en sus ojos. No conocían el viento mágico que inundaba su refugio, ni la sensación de estar sometidos a un exorcismo. Pero, por desgracia, Dalae nunca había sido una persona muy empática. Por muy asustados e incapaces de defenderse que estuvieran... Ella sólo quería alimentarse de la magia que las estatuas contenían.

Cuando la lucha acabó, (¿podía considerarse una lucha, en cualquier caso?) Dalae limpió su espada con la piel de dientes de sable que cubría el maltrecho cuerpo del jefe antes de envainarla de nuevo. Dedicó una mirada rápida a Constantine, como para asegurarse de que había sobrevivido sin demasiados rasguños. -Tienes un aspecto horrible.-Comentó, en un tono que no dejaba demasiado claro si era una broma o no. En parte, era cierto. A nadie le sentaba bien un golpe en la cabeza y un intento de sacrificio ritual.

La morena se acercó a las estatuas, observándolas con curiosidad. Tenía que haber alguna forma de utilizar aquello, se dijo. Pero, sin embargo... Había algo familiar en ellas. Lo primero que llamó su atención fue la presencia de aquel monstruo: Juraría que le sonaba de algo... -¿... Chaon?-Patas peludas, con pezuñas hendidas, pelo de serpientes y facciones grotescas... Se parecía sospechosamente a uno de los demonios cuya existencia recogían los libros que había leído al informarse sobre Arión. No creía que fuera casualidad. Además... ¿Cuántos seres había en ese mundo que fueran capaces de esculpir, aparte de los miembros del grupo? Muy, muy pocos. Y la mayoría de ellos eran atlantes. Y eso, suponiendo que realmente fuera una escultura... Y no el propio señor del caos petrificado. Si era el caso, la lista de posibles responsables se reducía de manera espectacular. Pero... ¿Por qué estaría ahí, en medio de la nada? Y lo mismo podía decirse de las otras dos figuras. Si bien la mujer no traía ningún recuerdo en particular a la asgardiana, el guerrero con las plumas resultaba un poco más revelador. -Creía que eran amigos.-El jotun no recordaba su nombre, pero ese no era un detalle demasiado importante. Para él, todo lo que contaba era la historia detrás de esas figuras. El saber por el saber. -Quizás él también lo creía...-¿Habría llegado tan lejos como para convertir en piedra a sus propios amigos?

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[Minievento] El tiempo en sus manos - Pt. 1. Poitain (Dalae, Loki, Razor, Brunilda, Constantine, Hellboy, Blaze, Wade) [16-03-2019]
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