Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
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 Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]

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Dick Grayson
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MensajeTema: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   21st Abril 2017, 11:46

20 de Febrero de 2019 - Mansión Wayne

El efecto Omega tenía la peculiaridad de joderme la vida de la forma más inesperada posible. Cuando empezaba a acostumbrarme al caos de la fusión de los dos universos y ya tenía establecido un nuevo hogar con personas que se parecían a los seres queridos que habían desaparecido de mi dimensión… el mundo volvía a golpearme duramente y a arrebatarmelo todo de nuevo.

¿Cuándo iba a acabar esta agonía? ¿Cuándo dejarían de desaparecer una a una mis personas más queridas? ¿Quién sería el siguiente? ¿Iba a desaparecer yo también?

La mansión Wayne se sentía vacía, sumida en un profundo silencio y una tenebrosa oscuridad que envolvía a los únicos miembros de la estancia. Estaba sentado en uno de los divanes de Bruce, mirando con ojos cansados el oscuro cielo de la noche y la tormenta que empañaba con sus gotas los cristales. De pie, a mi lado, se encontraba Alfred. Llevábamos más de diez minutos en silencio, sin decirnos ni una sola palabra. El dolor nos llenaba y no había manera de aliviarlo con palabras.

Bruce Wanye y Carrie Kelley habían desaparecido sin dejar rastro. Ninguno de los dos había respondido a las constantes llamadas, incluso el número había dejado de existir. Ni siquiera había podido contactar con Cassandra. Pero por lo menos sabía que ella se encontraba bien, y que estaba al lado de su prometido Dragoslav, quien la cuidaba.

Era irónico. Llevábamos una semana llena de celebraciones. Había asistido a la boda de dos de mis mejores amigos, Wally West y Artemis Crock, ahora Artemis West. Se merecían ser felices, habían sufrido muchísimo por el camino, y esperaba que su historia de amor terminara con un felices para siempre.

Y ayer… ayer mismo estábamos todos juntos celebrando el cumpleaños de Bruce. Era la primera vez en muchos años que sus amigos y su familia se reunían para dicha celebración. Hubo risas, llantos, regalos, canciones, promesas… ahora ya no quedaba nada de eso. Después de lo que le había costado a Bruce abrirse a los demás y arreglar los problemas que hubo una vez entre nosotros… todo había sido en vano. Se había ido.

– ¿Qué vamos a hacer, Alfred? Quizás hayan vuelto a sus respectivas dimensiones…–Al menos eso era lo que había sucedido con algunos de mis amigos desaparecidos –Espero que al menos fueran felices mientras estuvieron aquí… –susurré más para mi mismo que otra cosa. Recordé la sonrisa de Carrie, siempre tan alegre e inocente. Y las últimas palabras amables de Bruce, reconociendo por primera vez en años que se sentía orgulloso de mí… Con esas crueles imágenes en la mente no pude hacer otra cosa que llevarme las manos al rostro para acallar mi pena.

– No se preocupe, Maestro Richard. El señor Bruce aparecerá tarde o temprano. Siempre lo hace.– concluyó el calmado mayordomo.

– Batman lleva dos noches sin aparecer por Gotham. El comisario Gordon ya se ha dado cuenta de su ausencia… pronto lo harán el resto de villanos.

– Es cierto, señor Richard. Gotham todavía sigue necesitando a Batman…

Las palabras de Alfred me perturbaron. Sabía lo que intentaba decirme, no era la primera vez que habíamos discutido sobre ello… pero no quería pasar por aquella situación otra vez. Era demasiado doloroso, y todavía recordaba el fracaso sufrido cuando tomé el manto del murciélago por primera y última vez.  Pero también entendía que Gotham entraría en guerra si Batman no aparecía pronto.  

– Esperaremos… aún es pronto para sacar conclusiones. Encontraremos a Bruce. – mi voz sonó firme y autoritaria, y Alfred me respondió con una sonrisa y asintiendo con la cabeza.

Titus, el gran danés que Carrie y Cassandra le regalaron a Bruce el día de su cumpleaños, estaba sentado bajo mis pies, agachado y llorando por su amo. Pero de pronto, el perro levantó la cabeza en dirección a la puerta y alzó las orejas. Tan pronto como me di cuenta, el animal ya estaba corriendo por todo el salón hasta pararse delante de la puerta principal y empezar a ladrar.

– ¡Bruce!– exclamé con una sonrisa, fue lo primero que me vino a la cabeza. Seguí a Titus corriendo por todo el pasillo hasta llegar a la entrada y abrir con brusquedad la puerta principal de la mansión Wayne.

En la tormentosa noche, cinco sombras como cinco estatuas esperaban erguidas en las escaleras frente a mi. Un rayo cruzó el cielo en un sonoro estruendo, y durante un instante, la luz iluminó el rostro de las misteriosas figuras. Me quedé de pie junto a la puerta, congelado tras observar de arriba abajo al niño que estaba rodeado por una vaca, un gato, un perro igual a Titus y un monstruo gigantesco con alas...

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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   11th Mayo 2017, 02:18

La Mansión Wayne es mi hogar. No solo por la simple circunstancia de vivir allí,  sino porque formaba parte de mí. Alfred había persistido durante mucho tiempo en que me acostumbrara a todo. Me resulta imposible pensar en mi vida sin él.  Por lo que se me hizo costumbre en este año pasearme por los terrenos de la mansión y vigilar a Alfred en la distancia. A veces me da por recorrer  este hogar, cuando se encuentra en soledad. Gracias en parte a mi entrenamiento sigiloso, a mis altas capacidades y a mi don de modificar mi voz.  En mi realidad, había conocido a Carrie como mi profesora de teatro. Y durante este tiempo, en el cual he permanecido en las sombras  como Red Bird,  ella era quien  portaba los colores de Robin. Por lo cual los sensores que  en mi mundo  estaban diseñados para la voz de Tim, estaban aquí  programados para Carrie.  Fue bastante fácil  entrar en la casa pasando las medidas de seguridad  modificando mi voz para simular la de la Robin temporal. Pero no solo vigilaba a mi mayordomo  favorito, sino también al que lleva el nombre de mi padre. Una persona  bastante diferente del Bruce al que conozco. Básicamente porque mi padre aborrecía a Carrie.  Nada más  ver a la muchacha balancearse por la ciudad supe que Batman no era mi padre.

Hace días había escuchado por las calles de Gotham que Batman  había desaparecido del mapa. Aunque habitual en él, parecía ser demasiado imprudente irse de la ciudad en la lamentable situación en la que se encontraba.  Por lo que  hoy había decidido pasarme por la mansión a comprobar si ocurría algo  más. Acompañado obviamente  por mis  más cercanos aliados, la bativaca, Alfred, Titus y Goliath.
Un par de horas vigilando y había visto entrar a Dick. Sé por los comentarios del compañero de Grayson, que este no es mi hermano. O por lo menos no es la persona a la que conozco. Pero no  puedo evitar sentir un deseo irracional de buscar su compañía. Aunque dudativo decidí adentrarme  por los jardines de la mansión y llamar a la puerta para ser recibido por los que habían sido  para mí  mis mayores mentores sociales  en mi realidad alterna.  Estoy en frente de la puerta, de pie, con la mirada perdida  y acompañado por mis leales amigos.  Aunque quizás Goliath desee  más entrar al calor del salón, que escoltarme a dentro.  Y como la duda lleva a la muerte,   mientras pensaba en todo lo que podría decir a esos dos, se abrió la puerta principal y salió otro  Titus.

Pocas cosas  pueden llegar a sorprenderme. ¿Desapariciones de Batman? No me impresionan. ¿Estupidez humana? Un hecho verídico.  ¿Regalos de Alfred? Gratos pero esperados. ¿Mi capacidad de adaptación en un medio desconocido? Impresionante  para el resto, pero obvio para mí. ¿Un Titus corriendo hacia mí cuando tengo otro a mi lado? Me conmueve, pero es un hecho que puede ser racionalizado.

No recuerdo con exactitud cuándo aprendí las siguientes teorías  porque mi educación  teórica finalizó a  una edad temprana. Aunque mi Alfred piense que debo ”repasar”  todo por mi bienestar en general.  Un Titus, dos Titus. Está clara la existencia de muchos universos después del caos espacio-temporal que tenemos. Todo está entrelazado entre sí por medio de las leyes cuánticas, afectándose los unos a los otros.

Todo se basa en el entrelazamiento cuántico, que destruye nuestra experiencia con el espacio. Nuestra percepción del espacio ha cambiado muy notablemente después de la fusión de los mundos. Hace que  muchas de las teorías hasta ahora indemostrables cobren vida. Si recuerdo bien  los objetos cuánticos se mantienen en fuerte relación directa entre sí e interactúan, aún si están a gran distancia. Lo que me lleva a pensar que  todos estamos conectados con nuestros  yos  de las distintas realidades. Así reaccionaríamos todos ante la transformación sobre uno.  Dando lugar a que la información viaje a una velocidad infinita o a estar conectados en la distancia espacio- temporal.

Estando así toda la materia existente en contacto. Aunque en nuestra realidad estuviéramos influenciados por distintos acontecimientos o contextos. Lo que me lleva a preguntarme cuál es la diferencia entre algo que nos transforma a todos o que nos diferencia en los distintos mundos. Las partículas nacidas  de una misma fuente coherente estarían  entrelazadas. Véase  los Titus de  mi mundo y el que viene hacia mí. Esta  conexión innata sería la que está detrás del reconocimiento de mi persona por parte de Titus 2.

La  interacción entre estos universos a través del intercambio espontáneo de partículas (Titus) debe resultar   en el equilibrio termodinámico entre estos. Por lo que debe de existir  algún tipo de equilibrio en cual permita dos perros en esta dimensión. Quizás la desaparición de Batman era necesaria para mantener este sistema.  Quizás alguien esté solo en casa, esperando una compañía que no va a volver (en esta dimensión), porque para  tener esta armonía  es necesario que alguien   esté en  otro universo.  Quizás sea Alfred quien espera en el salón solo,  a que aparezca un Bruce que ya no se encuentra en esta realidad.

Quizás Titus esté de algún tipo relacionado conmigo,  con una conexión más fuerte  que el resto. Entrelazados cuánticamente, por encima del espacio que separa  las dimensiones. Nuestras partículas predispuestas a encontrarnos, porque formamos parte de algo más grande que nosotros, o somos incapaces de permanecer solos. Quizás, Titus 2 se encuentre más cerca de mí que de otras versiones, porque soy el Damian más cercano que tiene. Quizás en su mundo  ya no exista un Damian, y su respuesta innata sea estar conmigo. O quizás sea yo quien está en una dimensión que no le pertenece.
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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   24th Mayo 2017, 13:45

El pequeño me miró con el ceño fruncido. Su rostro me era totalmente familiar… ¿Dónde había visto antes a aquel niño? ¿Por qué su mirada me atravesaba como un afilado cuchillo? ¿Quién era realmente ese chico?

El Titus de Bruce, que había salido corriendo a saludar a su gemelo, se quedó frente a él, mirándolo con suma atención. El primer gran danés ladró, y después el segundo le siguió. Ambos se acercaron a la vez, y se olisquearon el uno al otro. De pronto, ya sólo había un Titus.

- ¿Pero, qué demo...? - exclamé sorprendido al ver que los dos perros se habían convertido en uno.- ¿Quién…? - Dije esta vez mirando al chico, pero no me dio tiempo a terminar la frase. Sentí un fuerte y repentino dolor en la cabeza, y me llevé las dos manos a la sien en un intento vano de aliviar la presión. Pero fue imposible. Me invadió otra vez la misma sensación, esa de tener mil cosas en la cabeza, mil recuerdos y sensaciones que no eran mías. ¿O si lo eran?

Me acordé de los últimos sueños raros que tuve. En ellos había un chico muy parecido al niño que tenía en frente. Era moreno, con el ceño fruncido, y una máscara de color verde que ocultaba su identidad. Llevaba con orgullo la erre de Robin en su pecho. El traje rojo, amarillo y verde era inconfundible. A mi lado estaban Alfred, Stephanie Brown vestida de Batgirl, y Tim Drake, herido en la camilla de la Batcueva. No era la primera vez que soñaba con recuerdos que no eran míos, y no sería la última vez que veía a aquel chico en mis sueños…

Su mirada volvió a atravesarme, como si sus ojos fueran igual de fríos que dos témpanos de hielo. Entonces me vino otra imagen a la cabeza, esta vez acompañada de una voz demasiado madura para ser la de un niño.

-Éramos los mejores, Richard. No importa lo que la gente piense.

Breakdown:
 

Todo pasó tan rápido que no me di cuenta del tiempo que pasamos los dos en silencio, ni siquiera noté la presencia de Alfred a mis espaldas. El mayordomo había salido al exterior de la mansión al ver que no volvía. El inglés parpadeó varias veces incrédulo al ver al muchacho junto a tanto animal, y después esbozó una sonrisa cariñosa.

-Oh… es usted, señorito Damian. ¿Piensa quedarse toda la noche bajo la lluvia? Así seguro que coge un resfriado. ¿Por qué no entra a resguardarse del frío?

Damian…

Damian.

Ese era su nombre. El nombre que llevaba buscando todo este tiempo…  

Caí de rodillas al suelo y me llevé las manos al rostro para reprimir el sollozo. Las lágrimas empezaron a salir a borbotones de mis ojos, y resbalaron cálidas e incontrolables por mis mejillas. Sentí un profundo vacío en el pecho, un pinchazo que me impedía coger aire y respirar. ¿Porqué me sentía así? ¿Por qué tenía tantas ganas de llorar de repente? ¿Qué significaba este chico para mi?

- Te he echado de menos…

Lo dije sin pensar, como si otra persona estuviera hablando por mi. ¿Pero cómo se puede echar de menos a alguien que no conoces? Ni siquiera sabía cómo sentirme, estaba feliz y triste al mismo tiempo. Sin razón aparente, me sentí muy aliviado de ver a Damian con vida… de tenerle de vuelta, a pesar de que era la primera vez que le veía...


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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   29th Julio 2017, 14:59

Observé  con asombro como  los dos Titus se unían en uno. Pienso con tranquilidad, como  se mantiene el equilibrio cósmico con esta acción. Quizá los Titus mantuvieran la relación entre nosotros mientras no éramos conscientes los unos de los otros. Una forma de mantener una relación directa después de la fusión de mundos.  Así  todos nosotros , destinados a conocernos, mantendríamos una conexión a través de Titus. Es esclarecedor como Titus mantiene su lugar en el mundo como portador de equilibro emocional y leal compañero. Hasta el punto de dividirse para no abandonarnos a ninguno. Quizás Alfred y yo seamos los necesitados en compañía. Ambos realmente solos y perdidos en la multitud.

Veo como Dick se confunde al ver este sucedo tan extraño e inusual. Casi puedo  ver  sus neuronas tratando de trabajar para comprender  lo que ha pasado  y cambiar para intentar  mantener en pie.  Grayson cambia de postura a una  menos relajada y  poco natural. Parece sentir  náuseas, confusión y pérdida del espacio temporal. Quizás otra fluctuación  temporal  debido a los cambios cuánticos. O quizás esté enfermo o cansado o  va a perder  el conocimiento.  Noto comoun instinto primario sale de mí, siento como nace  un impulso de avanzar  varios pasos hasta Dick y aguantar su pesado cuerpo. Evitando así parte de su sufrimiento.  Pero me contengo,  en mí vive  el miedo de acercarme  demasiado a Dick y levantar sospechas sobre mi persona.  No puedo saber por dónde saldrán las fluctuaciones temporales debido a los procesos cósmicos. Podemos vivir sin Batman, pero sin  el primer Robin no lo creo.

Este momento dura tan poco que en uno de mis pestañeos,  mientras lucho conmigo mismo  por no producir nuevos cambios,  todo vuelve a la normalidad. No veo a un  compañero sufriendo. Alfred aparece casi como un espejismo nostálgico y me sonríe como si no hubiera cambiado nada.

-Oh… es usted, señorito Damian. ¿Piensa quedarse toda la noche bajo la lluvia? Así seguro que coge un resfriado. ¿Por qué no entra a resguardarse del frío?


Puedo notar el afecto en su voz  y la familiaridad de sus gestos. El golpeteo en mi pecho al sentirme en casa me hace adelantar unos pasos.  Justo es este instante Dick se cae al suelo y las  lágrimas  recorren su rostro. Noto como se separa mi pie del suelo, avanzando hasta Dick. Mis brazos se mueven solos, rodeando  el cuerpo tirado en el suelo y chocando contra él.  Soy consciente de dejar caer mi peso sobre Dick, y de cómo aprieto  el agarre sobre él.No puedo evitar mirar a Alfred,  ojalá él estuviera también a ras de suelo con nosotros. Las palabras salen como aire fresco de  mi pecho, una sensación  rara en la cual me siento más lleno a  medida que hablo.

- Os he echado tanto de menos a los dos.-  

Sostengo la mirada a Dick unos segundos antes de seguir.

- Somos los mejores, Dick. Y lo sabes. Ahora que Bruce está  muerto o algo parecido, debemos acatar con nuestra responsabilidad y lucir los colores de la noche por él.
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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   13th Septiembre 2017, 10:37

Mis manos se sacudían en un temblor incontrolable. Agarré mi cabeza con fuerza para detener el dolor que empezaba a remitir. Las pulsaciones de mi corazón se dispararon y mi estómago sintió la punzada del vacío. Mi cerebro activaba imágenes y recuerdos que no eran míos. Conocía los síntomas, era la manera que tenía mi cuerpo de sobrevivir al efecto Omega sin dañar mi integridad física y psicológica… aunque cada vez que pasaba algo así temía por volverme loco de remate. Pero esta vez era diferente, la sensación me había golpeado con mucha más fuerza y no dejaba de llorar para desahogarme. Era algo que no me había pasado ni con Raven ni con Stephanie Brown. ¿Tan importante para mi era este Damian?

Estaba tan metido en mi propio ser, que no me percaté de que el chico había avanzado en mi dirección. Sus bracitos largos y delgados me rodearon, y el temblor de mi cuerpo empezó a calmarse, llenando mi pecho con una extraña sensación de calidez. Le quería, le quería con locura. No se porqué, pero eso era lo que podía sacar más en claro de aquel instante.

Correspondí el abrazo de Damian, y le acerqué aún más contra mi pecho. Una de mis manos buscó su cabeza y acarició el cabello corto del chico. Ese gesto me era familiar, como también lo era su figura y los rasgos de su cara. Era la primera vez que lo veía, pero sentía que ya le conocía muy bien, como si nos hubiéramos encontrado en otra vida.  

De pronto, Alfred también se acercó a nosotros y nos abrazó, envolviendonos a los dos con sus largos brazos. El mayordomo había soltado una pequeña lagrimilla que bajaba lentamente por su rostro cansado. La conmoción del momento y la mirada de Damian rompieron su inquebrantable compostura de inglés. Estos últimos días habían sido muy tristes para él, y se alegraba del retorno de un querido miembro de la familia Wayne.

— Me alegra conocerte de nuevo, Damian… — me separé del abrazo y le miré a los ojos con una tierna sonrisa. Me sentía feliz y triste a la vez, era extraño. — tendremos que ponernos al día de muchas cosas…

Cuando tuve la intención de erguirme, los ojos del chaval me miraron fijamente y me dijo algo que no me esperaba. Por un instante, el corazón se me congeló pensando en Bruce. Tuve una extraña sensación de Deja Vu

—¿Cómo sabes que ha desaparecido?— le pregunté sorprendido, quizás Damian le había visto recientemente y tenía algo que contarnos. — Aún es pronto para sacar conclusiones, estoy seguro de que Bruce no tardará en volver… ama Gotham más que cualquier cosa, no puede dejar a su ciudad sin vigilante…

Alfred recuperó también la compostura y con una suave sonrisa nos indicó que pasaramos al interior de la mansión para rejugiarnos del frío. La noche era fría y la lluvia me había calado los huesos. Como si leyera nuestros pensamientos, el mayordomo fue a buscar unas toallas y después a preparar un poco de té.

Yo me senté en la butaca que había delante de la chimenea, y le indiqué a Damian que hiciera lo mismo.

—¿Cómo has estado? Imagino que el efecto Omega también te ha arrancado de tu universo...— le pregunté. sentía una terrible curiosidad por su historia. ¿Quién era Damian realmente? ¿Qué había hecho hasta ahora?

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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   17th Enero 2018, 22:48

Miré a Dick insistentemente. No poseo la misma confianza en Bruce que él. Eso está claro. Bruce como Batman ha cambiado la vida de miles de personas. No sólo de forma casual,  las personas cambian el destino de sus vidas por seguirle. Ya bien por su perspectiva de vida,  o por acabar con él.
Que diferente serían  sus vidas si Batman no hubiera existido. Habríamos sido todos personas diferentes.  Yo seguiría como heredero del Demonio,  o quizás no existiría.

- Sé que  ha desaparecido porque mantengo la vigilancia sobre Gotham. Batman es una  variable inestable. Tiene muchos asuntos con muchas personas. Podría estar lidiando  con otros problemas en cualquier parte del universo, o en otro mundo. O simplemente haber muerto por Omega.  – me tomé  un tiempo para recapitular mis pensamientos sobre mi padre-  Bruce es afortunado,  creo una serie de protectores de Gotham que pueden sustituirlo. Podemos evitar los desastres de su partida.  Puedo notar en el ambiente su ausencia. Siento el peligro en Gotham,  la sed de delincuencia, el sonido del caos, huelo el miedo  y veo el desorden. Batman no está. No es la primera vez que nos ha fallado,  ni será la última. Funcionamos bien  juntos, esta desaparición  no debe causar más problemas. Batman no está, he mantenido mi vigilancia  sobre Pennyworth y en la ciudad. Su desaparición no parece premeditada. No hay indicios de su partida, ni de su regreso. No procuró la defensa de Gotham, ni de la familia. No mantengo la esperanza de que vuelva. No es la primera vez que nos abandona. No podemos confiar en su regreso. -

Me giré hacia Pennyworth, aceptando la taza de té. Olisqueé el aroma de la infusión notando el  mundano  Earl Grey. Era reconfortante sentir estar de nuevo en casa. Pensar en las veces  que  había  tomado el té  en esa blanca  porcelana labrada. Las veces que nunca mencioné  a Pennyworth sobre   el sabor del Earl Grey o los sándwichs de pepino. Una sensación nostálgica recorría mi cuerpo para acabar en mi mirada. Sentía las ganas de llorar presionando sobre mí.  Pero logré enfocar mi vista en Dick.

-Verás, Omega me dejó descontextualizado en una ciudad en la que no existía con personas a las que no reconocía. Por lo que estuve  un tiempo fuera. Estaba en un universo nuevo y debía adaptarme a él. Volví porque siempre debería haber un Wayne en la mansión, protegiendo lo nuestro.-

Aprecié el tapizado de las butacas,  los cuadros familiares, las cortinas aterciopeladas y la alfombra con motivos ornamentales. Me dejé envolver por la sensación de familiaridad mientras me hundía en un asiento.
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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   26th Enero 2018, 12:51

Damian se sento en la butaca y observó su alrededor con una extraña añoranza. Se notaba que había vivido en la mansión, pues actuaba como si supiera donde estaba cada cosa. Apreció el té de Alfred con mucho gusto, y después me miró con una expresión seria y decidida. El tono de sus ojos verdes no era frío a pesar de lo que enseñaban las leyes cromáticas. En su interior, podía ver un fuego interior ardiendo intensamente.

El muchacho hablaba como si estuviese recitando un cálculo matemático. Su voz era fría, lógica, carente de sentimientos. Hablaba como si fuera un adulto que hubiera visto medio mundo ¿Cuántos años tendría? Yo le ponía once o doce como mucho. ¿Ha sido siempre así? ¿O algo le ha hecho cambiar y volverse más duro? Si de verdad era un buen Robin, habría visto las crueldades de la vida y la degeneración humana y social de primera mano. Habría visto el mundo bajo la oscura sombra del murciélago y habría crecido de golpe, como habíamos hecho el resto de los pajaritos.

El moreno estaba convencido de sus palabras, creía fervientemente en lo que decía. Realmente pensaba que Batman no tenía ninguna intención de regresar. Que quizás había dado su vida por Omega y les había abandonado. No me lo creía. Bruce amaba demasiado a Gotham para marcharse así como así, sin dar explicaciones, sin dejar ni una sola pista… sin tener un plan. Maldita sea, si él era el que lo planeaba todo. Nada se escapaba de sus manos. No podía ser, no podía haber desaparecido sin más… pero tenía la desagradable sensación de que algo grave estaba sucediendo y yo era incapaz de hacer nada por impedirlo.

Aún es pronto para sacar conclusiones.—repetí, recordando la conversación anterior con el mayordomo.— Pero si realmente Batman no regresa… necesitaremos un plan. — El pequeño tenía una buena lengua. Sus palabras habían sido concisas, llenas de dureza y cortantes como cuchillos afilados. Damian ya daba por perdido a su padre, a Bruce Wayne, y en sus ojos podía ver la decepción de un niño. No era la primera vez que nos abandonaba, dijo, que no protegía a la familia… ¿Cuánto había sufrido este muchacho?

Después habló de su aparición en el nuevo universo, y de lo confuso que se había sentido al encontrarse con familiares a los que no reconocía. ¿Cuánto tiempo habría pasado solo y apartado? Inevitablemente, Damian había quedado excluido de lo que más amaba, la familia, y ahora había vuelto para continuar con la tradición de los Wayne… ¿Pero a qué precio?

Has dicho que Bruce creó una serie de protectores de Gotham. ¿De qué va todo eso?— por alguna razón, aquello que explicó me fue extrañamente familiar, y en mi cabeza apareció un tanto desdibujada la imagen de un cuaderno que había visto en sueños, en el que rezaba la frase de “Batman Incorporated”.

En estos momentos, los únicos vigilantes operativos que hay en Gotham son Spoiler, Capucha Roja y Red Robin… pero trabajan de forma totalmente independiente. No quieren saber nada de Batman y los tres hacen un poco de piña entre ellos por qué son del mismo universo, que a su vez es diferente al mío y al de… Oráculo. Ella está… bien. Tiene su ojo puesto en Gotham las 24 horas del día, así que puedes confiar en ella. —expliqué, quizás no era el mejor momento para ponerse a hablar de cosas deprimentes— Y después tienes a la Young Justice. De momento es el grupo más activo que tenemos en estos momentos… media Liga de la Justicia está desaparecida también... Desde la Colisión, no sabemos nada de Hawkman ni Hawkgirl, ni del hombre Elástico, ni de Superman, ni del Maricano, ni del primer Flash, ni de algunos Green Lanterns...—era triste pensar en todos los desaparecidos... y eso que ni siquiera había incluido a los miembros más queridos de los Titanes, que también estaban en paradero desconocido.

Por mucho que mi corazón dijera una cosa y quisiera acoger a aquel muchacho con los brazos abiertos, mi cerebro me martilleaba constantemente para inculcarme un poco de sentido común. Bruce y Carrie llevaban 48 horas desaparecidos, y el pequeño Damian se había presentado en la mansión como por arte de magia. Quizás las dos situaciones no estuvieran relacionadas, pero en realidad el chico seguía siendo un desconocido para mí y debía aprender a confiar de nuevo en él. Teníamos que empezar a trabajar desde cero por mucho que me sintiera familiarizado con el mocoso. Y Damian tenía que ganarse la confianza y el respeto de Dick Grayson. Así que...aquella noche era perfecta para ponerlo todo en práctica.

Oye Damian… ¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta?— sonreí divertido. Aquello siempre significaba ir a buscar problemas.

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MensajeTema: Re: Bajo la sombra del murciélago (Damian Wayne, Barbara Gordon) [20/02/2019]   

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