Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
ÍndiceOmegaCalendarioRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1528
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]   27th Mayo 2017, 01:36


Estaba en casa. Al fin, después de tantos milenios, estaba de vuelta en casa... o lo más parecido a Atlantis que podría esperar encontrar.

Cuando estuvo en el período de la Grecia clásica había pensado que por fin la humanidad había conseguido acercarse mínimamente a la libertad y amplitud de pensamiento que habían existido en Atlantis, pero aquél lugar, aquél nuevo mundo, le recordaba a su hogar por diferentes razones;

En primer lugar estaba el ambiente frío de las montañas nevadas que atravesaba a lomos de su fiel corcel orlesiano, pues durante la época de su segundo renacimiento se había visto obligado a detener una glaciación que habría terminado por extinguir toda vida en la tierra. Pero, sobretodo, era la magia. El continente de la Atlántida había sido un punto focal  de energías mágicas desatadas, lo que se conocía como "magia salvaje". Era ésta confluencia de energía mágica desatada lo que había provocado que los Homo Sapiens existentes en la zona evolucionaran hasta convertirse en Homo Magi, seres de naturaleza genuinamente mágica capaces de realizar grandes prodigios, como él. En las entrañas del continente, la roca se había transformado en cristales imbuidos por dicho poder mágico, cristales que la gente de Atlantis utilizaba como fuente de energía para sus fáser, sus barcos, sus aeronaves y, en general, toda clase de maquinaria tecnológica, como si de una suerte de electricidad se tratara.

Él vivía de eso, de ese poder. Desde que se había visto obligado a sacrificar su energía mística al sol para detener la glaciación, había perdido la capacidad para generar magia por sí mismo, viéndose obligado a absorberla de cristales, amuletos y demás objetos de poder místico que pudiera encontrar. Cuando Chaon había hundido la Atlántida en el fondo del mar... Bueno, baste decir que la tarea de encontrar suministros de poder mágico se había vuelto cada vez más complicada, hasta el punto de tener que buscar incluso en dimensiones paralelas y realidades alternativas a la suya.

Y era de ésta manera como había llegado hasta aquél mundo, un mundo que podría recordar vagamente a la Edad Oscura europea, pero sin los prejuicios y la incultura, y, lo más importante: un mundo en el que la magia era prácticamente palpable en cada bocanada de aire vigorizante y frío que tomaba.

La magia estaba por todas partes, podía sentirla, clara como el viento, llenándole de vida y poder. Oh, sí, sin duda aquél era un mundo en el que no le habría importado vivir, un mundo mágico como lo había sido en su día Atlantis, puede que incluso más.

Pero no había realizado un viaje tan costoso a nivel de conjuro únicamente para disfrutar de unas simples vacaciones en un mundo de maravillas; había viajado hasta allí buscando a un hombre, un hombre concreto. Se llamaba Cullen Rutherford, y según los augurios buscadores se trataba del hombre que podía estar necesitando. Cullen Rutherford poseía una rara y valiosa habilidad: era capaz de forjar armas imbuidas de poder mágico. Y eso, para alguien como él, que necesitaba nutrirse de objetos místicos, se trataba de un tesoro invaluable, algo por lo que estaba dispuesto a cruzar dimensiones.  

Así que allí estaba, caracterizado como un noble orlesiano, a lomos de un corcel blanco de patas negras característico de Orlais, cruzando el puente que más allá del vertiginoso abismo, le conduciría hasta el Fuerte Celestial donde vivía el herrero. Una vez ante las puertas de la fortaleza se presentó como el vizconde Arión, de Orlais, que venía solicitando una audiencia con Cullen Rutherford para hacerle un encargo. Los guardias se llevaron su caballo a los establos y le hicieron pasar hacia una suntuosa y acogedora estancia en uno de los salones de piedra del feudo.

En un rincón había un laúd, y en el otro extremo, un par de butacas y un diván. Había velas y una chimenea para caldear el ambiente, así que se quitó la capa azul de invierno y la casaca negra dejando al descubierto unas típicas vestiduras de noble orlesiano: de seda blanca y gris con motivos florales en hilo de oro y un fajín con el Ojo de Ra a modo de broche. El corte de la ropa dejaba el pecho al descubierto, y sobre él podía verse el característico colgante con la gema roja que le vio nacer por segunda vez. Sólo faltaba esperar.

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Cullen Rutherford
DC Universe
DC Universe
avatar

Mensajes : 19
Fecha de inscripción : 21/02/2016
Edad : 34

MensajeTema: Re: La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]   19th Junio 2017, 12:48

Se encontraba revisando unos informes sobre una especie de culto que utilizaban magia para sus rituales cuando le interrumpieron que tenía un encargo de un vizconde que se había presentado en persona. Suspiro cansado para ponerse a ordenarlo todo para volver al trabajo cuanto antes ya que aparte de ser herrero seguía siendo el comandante de las fuerzas militares de la inquisición.

¿Os informo de que índole es el trabajo?

No mi señor, El Vizconde Arión de Orlais os lo quiere decir en persona.

El soldado que fue a avisarle de la visita negó con la cabeza y le condujo a la sala de visitas donde el vizconde de orlais, abriéndole la puerta dejando pasar a su Comandante. Cullen lucia su característico abrigo rojo con cuello de cabellera de oso, el cual ocultaba su armadura. Hizo una reverencia antes de sentarse delante del vizconde.

Bienhallado seáis Vizconde Arión de Orlais ¿en qué os puede ayudar este humilde herrero?

La embajadora de la inquisición le habría reñido por ir tan directo al tema sin antes preguntar si se encontraba a gusto o quería algo de comer. Cullen no se le daban muy bien las formas protocolarias ni irse por las ramas, además tenía mucho trabajo que hacer para perderlo hablando del tiempo. Internamente se preguntaba que tipo de encargo le iría a proponer el mismo vizconde en persona, normalmente envían a un mensajero con la petición escrita. El Espíritu que habitaba en el sonrió y le informo que se relajara ya que prometía ser algo muy interesante.

_________________
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ahri'ahn

avatar

Mensajes : 1528
Fecha de inscripción : 14/12/2014
Localización : Atlantis

Ficha de Personaje
Alias: Arion
Nombre real: Ahri'ahn
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]   19th Junio 2017, 17:26

- Directo al grano, eso me gusta, maese Rutherford -aprobó el vizconde, apartándose de los amplios ventanales para observar al recién llegado-. Estoy bastante hastiado de los rodeos y subterfugios humanos -se sentó en uno de los asientos de respaldo alto y cruzó las piernas. La mirada que se enfocó en el herrero era aguzada y astuta como la de un halcón-. ¿En qué me podéis ayudar? Podríamos decir que, si todo sale bien, nos ayudaremos mutuamente. Tomad asiento, por favor -indicó señalando el otro sillón.

>>Bien. Decidme, maese Rutherford: ¿creéis en el destino? Yo sí; tengo bastante claro que no somos más que simples juguetes para el divertimento de las parcas, diminutas piezas en su gran tablero cósmico. Y ésto lo sé porque a menudo me asaltan visiones del futuro, de acontecimientos que, a pesar de no haber acaecido aún, están ineludiblemente escritos en la pesada losa del tiempo. Hace no mucho tuve ocasión de vislumbrar mi propia muerte; sé perfectamente cómo y cuando sucederá, así como el villano que empuñará la espada de Damocles, y sé que nada de cuanto haga o diga podrá salvarme de ése destino, del que por desgracia aún me separan unos cuantos siglos.

Arión estaba aburrido y asqueado de su inmortalidad. Vivía en una sempiterna y perpetua soledad y melancolía que disfrazaba bajo palabras ácidas y una actitud cínica, pero lo cierto era que ansiaba el momento en el que podría, al fin, reunirse con su familia en el reino de los muertos.

Pero sabía que éste conocimiento no había de reportarle ningún beneficio y que de hecho podía influir en sus futuros pasos y acciones, así que en cuanto regresara a su casa lo primero que haría sería utilizar un conjuro para borrarlo de su memoria. No, el destino era algo inamovible, no se podía cambiar ni evitar, de la misma manera que no se había podido evitar la caída de Atlantis, Camelot, Roma y todas las que las precedieron o sucederían en el futuro, así que... ¿por qué molestarse en luchar contra él?

- Pero os preguntaréis en qué os compete ésto a vos... os lo diré: hace dos noches tuve una visión que me hablaba de la existencia de una organización llamada Shadowpact a la que perteneceré dentro de más de quinientos años. En esa visión me vi a mí mismo hablándoles de las virtudes de un prodigioso herrero de otro mundo capaz de forjar armas mágicas: vos, maese Rutherford. Pero para poder hablarles de vuestras proezas y hazañas dentro de quinientos años primero tenía que conoceros... y estaba bastante seguro de que no os conocía. Así que hice uso de todos los medios mágicos a mi alcance para encontraros y todo se mostró ante mí, meridiano y claro como la seda -hizo un gesto de apertura con las manos y después se inclinó hacia delante, mirando a Cullen con aquella mirada llena de inteligencia y astucia-. Resulta, maese Cullen, que tenéis ante vos a un mago sin magia; muchos milenios atrás me vi obligado a renunciar a ella para salvar al mundo de un gran mal que lo habría llevado a su destrucción... Pero sucede que yo mismo estoy hecho de magia, y esa chispa que arde en mi interior puede ser avivada. Digamos que he perdido la capacidad de generar magia por mis propios medios, pero aún soy capaz de absorberla de objetos y amuletos encantados... y ahí es donde entráis vos, pues, según tengo entendido los espíritus os han otorgado el preciado don de imbuir de magia los objetos que forjáis. ¿Es ésto cierto? Porque, si lo es, entonces estaría dispuesto a contratar sus servicios por un período de tiempo prolongado, y no me importa lo que tuviera que pagar.

>>Veréis, aunque no es cierto que proceda de Orlais, sí que lo son las virtudes de mi título. Soy vizconde, y en el lugar del que procedo poseo vastas tierras, riquezas y posesiones. Podría pagaros lo que me pidiérais, incluso con mis propios servicios como Sumo Mago si los pudiérais necesitar para alguna amenaza. En mi mundo he jurado mantenerme neutral y no intervenir en los asuntos mundanos, pero éso no tiene por qué aplicarse a su mundo, señor Rutherford... Así que, si tuviérais necesidad de ayuda para alguna gesta, no habríais de dudar en pedírmelo... ¿Qué me decís? ¿Quid pro quo?

_________________
Quién soy        ~       Historia        ~       Cómo llegué hasta aquí        ~        Video

Everything that kills me makes me feel alive:
 
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]   

Volver arriba Ir abajo
 
La génesis del herrero (Cullen Rutherford) [Edad Media]
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Cullen Rutherford
» Proyecto Edad media
» Ejércitos en la Edad Media (Por expreso deseo de S.M.I xD)
» Escuelas en la Edad Media
» División de la Edad Media

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Omega - Foro de Rol de Marvel y DC :: OMEGA UNIVERSE :: Europa-
Cambiar a: