Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
ÍndiceOmegaCalendarioRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Lobo Feroz
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 1042
Fecha de inscripción : 24/05/2014

MensajeTema: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   11th Julio 2017, 11:27

Los bosques de la Mansión Feroz recorren hectáreas y hectáreas de terreno y montañas a las afueras de Nueva York. A un lado de un camino de tierra que no se puede ver a no ser que seas una fábula se levanta La Granja, donde habitan las fábulas que no quieren usar glamour para ocultarse al ojo mundano o que son demasiado "diferentes" como para esconderse. Adentrándose más entre los árboles y subiendo la montaña puedes encontrar la Mansión Feroz. Mi hogar. No es de extrañar entonces que todo el bosque esté bajo mi protección: es donde vive mi familia.

Antes de la mansión Feroz el bosque ya me conocía. Los animales salvajes que corren por la zona me conocen como el Dios Lobo y me tienen respeto. Siempre que aparezco con mi forma de lobo y me siento en mi roca aparecen, para saber qué nuevas traigo o qué quiero de ellos. De normal no les digo nada. Que estén tranquilos porque el Dios Lobo sólo está de paso. Pero hubo una vez y sólo una vez que les di una orden y una advertencia:

"Los carnívoros se alejarán de los ciervos blancos. Ellos son míos." Y me hicieron caso. Los lobos de la zona y los perros salvajes me adoran y hacen cuanto les digo sin rechistar. Los otros animales directamente me tienen miedo.

Recuerdo el día en que el padre de Diralia fue asesinado. Cuando entré en el bosque en busca de rastros que seguir los animales se escondieron en sus madrigueras, subieron a sus árboles y mantuvieron silencio. Uno de los ciervos blancos había sido cazado, y todos temían la ira del Dios Lobo.
Cuando el caso se resolvió, el Dios Lobo volvió a sentarse en su roca y los animales acudieron de nuevo. Ésta vez traía consigo a su camada. Pequeños lobos que flotaban en el aire. Mis monstruitos.

"Los ciervos blancos siguen siendo míos, y si vuelven a estar en peligro, os echaréis sobre los cazadores". Y de nuevo, los lobos y los perros salvajes asintieron. Los demás agacharon la cabeza.

Cuando entro en el bosque con mi aspecto mundano me siento un extraño. Los animales me miran desde la distancia sin saber si soy un cazador, un explorador, un hombre perdido. Y a la vez ven al Dios Lobo, pero es imposible, porque el Dios Lobo no tiene forma humana. Ahora soy uno más de entre un montón de mundanos.

Ésta noche no busco tranquilidad, ni sacar a los monstruitos de paseo ni correr sin parar por los bosques. Ésta noche busco a alguien en particular. Una de los ciervos blancos, o mejor dicho una cervatilla que se ofreció a ayudarme cuando fuera necesario. Entre lágrimas nos pidió a Blanca y a mí que la dejásemos ayudar.
Bueno, como se suele decir, el momento ha llegado.
Sigo el rastro de Diralia por los bosques. No está muy lejos. No he fumado ningún cigarrillo en todo el camino para que no me disipe los olores del bosque. Otra faceta que me gusta del mundo salvaje y que odio del mundo mundano: aquí los olores de la ciudad y la civilización no me marean.

Subo por una ladera y me apoyo en un árbol. El rastro acaba aquí. Echo un ojo por los alrededores. Está aquí. Lo sé.

- ¡Diralia! - pronuncio su nombre no gritando, pero si levantando la voz. - Ven. Tenemos que hablar.

_________________
AVISO:
 


¿Sabes por qué tengo unos ojos tan grandes? Para verte mejor. Así que cuidado con lo que haces.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Diralia
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 14
Fecha de inscripción : 24/05/2017

Ficha de Personaje
Alias: Diralia
Nombre real: Diralia II del Bosque de los Ciervos Blancos
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   20th Julio 2017, 21:46

La noche había caído, y a varias metros las aguas del arroyo discurrían. El sonido de las hojas de un libro chocando entre sí se mezclaba con el sonido de los búhos. Los libros de derecho de Diralia habían sido abandonados sobra aquella piedra junto al arroyo hacía ya mucho tiempo y las letras que conformaban el juicio de los hombres se sentían abandonadas sin ojos que las observasen. Diralia había dirigido sus ojos al cielo nerviosa, como temiendo que caprichosamente la luna se escondiera tan sólo para precipitarla hacia su maldición. No podía concentrarse, y las palabras le resultaban vacuas. Le era bastante difícil seguir queriendo ser abogada, para ser concretos. Su padre siempre había deseado que pudiera proteger a las personas con otras armas que no fueran la espada, así que él quería que su hija fuera a una buena universidad a estudiar las leyes mundies. Pero para Diralia, ahora, era imposible. Palabrería. Todos aquellos códigos penales sólo ampataban a los mundies. Su padre siempre había tenido fe en que, finalmente, fábulas y mundies podrían coexistir en una misma sociedad, o que al menos las leyes de unos también ampararía a las de sus vecinos. Lamentablemente no era así. El propio proceso penal de su asesinato demostró a su hija que ante la ley mundie la vida de una fábula no era equivalente a una vida mundie. Diralia sintió ganas de tirar todos aquellos libros al rio, destrozarlos, destruirlos. Su padre había sido demasiado optimista e ingenuo. Diralia, en cierto modo, a medida que crecía comprendía que su padre era demasiado idealista para su bien: ni siglos de vivencias y testimonios de barbarie humana habían cambiado su concepción de que la gente era buena por naturaleza. Quizás por eso, entre los pétalos de esa amarga flor que Diralia sintió crecer dentro de sí cuando dijeron, había un sentimiento de precognición. O más bien, que en cierto modo, no le sorprendía. No le sorprendía que a su padre le hubiera sobrevenido una muerte así tan brutal para alguien con un carácter tan manso. Y, en los más hondo -y quizás era lo que la había llevado a querer tomar un rumbo completamente diferente- tampoco se sorprendería de que a ella también le ocurriera.

“El mundo es injusto.”

Y no quería sentirse desprotegida en un mundo injusto.

No quería que ninguna fábula se sintiera desprotegida en un mundo así de injusto.

Para calmar su fustración, había pasado a practicar con el arco, tratando de relajarse y quitar aquellos pensamientos de su cabeza. Se sentía bien notando la vibración de la cuerda al ser tensada y la firmeza de la madera de roble. La concentración de apuntar, de poder afinar el tiro el tiempo que quisiera, envuelta en el correr del río y el susurro de las copas de los árboles era calmante también. Pero lo que más le relajaba era que no se sentía vulnerable mientras sostenía el arco y que podía decir, orgullosamente, que podía luchar. En una diana hecha con tiza había varias flechas desperdigadas.

Cuando la voz de Lobo se alzó entre los árboles, cerca, Diralia soltó la cuerda del arco repentinamente. Se sobresaltaba con facilidad, y aunque Lobo no cazase, escuchar su voz repentinamente y sin aviso en el bosque le despertó un innato sentido de la alerta, parecido al que tiene un herbívoro que pasta sabedor de que sus depredadores están cerca.

La flecha se perdió entre los árboles, completamente errada, aunque Diralia no le prestó atención. Se subió con rapidez a la rama de un árbol. Aunque no era lo suficientemente fuerte para romper ramas o arrancar el árbol, los puntos fuertes de Diralia era la flexibilidad y su ligereza: encaramarse en las ramas de los árboles y saltar a las más cercanas no era un reto demasiado difícil para ella, y así, de rama en rama ladera abajo, se fue acercando hasta el árbol en el que Lobo se había apoyado. Le sorprendió no verle fumar, aunque lo agradecía: el olor de los cigarrillos era completamente ajeno al bosque. Lobo, por supuesto, la había notado llegar: los reflejos animales se afinaban en un lugar libre de distracciones sensoriales como aquel. Diralia se sentó en la rama y, mirando hacia abajo. Se inclinó un poco para que las hojas no le impidieran cruzar la mirada con Lobo.

—¿Sheriff? ¿He hecho... algo malo?—preguntó.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Lobo Feroz
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 1042
Fecha de inscripción : 24/05/2014

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   28th Julio 2017, 16:28

Diralia aparece al cabo de poco, guardando las distancias en la rama de un árbol, observándome desde arriba. Puedo escuchar su corazón, latiendo con intensidad. Le ha sorprendido mi visita. Demonios, si se sobresalta con tan poco dudo mucho que pueda mantenerse de pie para lo que estoy a punto de encomendarle. Aunque por otra parte, me recuerdo a mí mismo de quién es hija.
La cervatilla asustadiza es hija de dos grandes reyes de los bosques. Cuando vivíamos en las Tierras Natales yo su mayor terror. Cacé a muchos de sus hijos y sus siervos, pero siempre me costó. Nunca lo admití ante nadie, pero la pareja real me pusieron muchas trabas y en varias ocasiones me quedaba sin mi presa. Eran listos, aprendían rápido, y tenían el temple de los reyes. Ahora las cosas han cambiado, y tengo a su hija delante, quien está a punto de hacer el mismo papel que hicieron sus padres pero para un reino mucho más pequeño y contra algo más peligroso que un gran lobo: la civilización.

- No pequeña. Baja. Tengo trabajo para ti.

Me giro y le doy la espalda para desandar el camino. Sé que me va a seguir. Diralia es una chica entregada, comprometida. Si le digo que tengo trabajo para ella sé que aceptará sin rechistar. Tendrá sus dudas seguro, pero es algo que tiene que hacerse. Le ha llegado el momento.

- Hará un tiempo nos dijiste a Blanca y a mí que querías ayudar, que querías ser mi ayudante. Es hora de cobrar esa promesa, Diralia: necesito tu ayuda y voy a ponerte a prueba. - Salto un pequeño margen y escucho como los conejos se esconden en su madriguera, bajo mis pies. Sobre nuestras cabezas una familia de ardillas corretea por las ramas más altas, viéndonos pasar. - Como sabrás hace poco fuimos atacados por El Adversario de otra dimensión. Después de su ataque y la visita fugaz del Capitán América los altercados entre Nueva York y Villa Fábula han aumentado. Ésta mañana han aparecido pintadas por dentro de Villa Fábula. Puedes hacerte una idea de qué decían. Nos estamos desbordando de trabajo y tengo casi todos los flancos cubiertos, pero necesito más activos.

Paro un momento justo bajo un claro donde se puede ver el sol y las nubes. Me oriento un segundo y sigo andando. Ya estamos más cerca. La pendiente se intensifica y bajo sujetándome a los árboles y las rocas que se cruzan a mi paso.

- Ha surgido un caso y necesito que te hagas cargo. Es tu primer contacto con éste trabajo, y depende de cómo lo hagas decidiré si acepto tu oferta o sigo buscando. No te voy a engañar: no es un trabajo bonito y que puedes dejar atrás una vez llegas a casa. Lo que veas y lo que hagas te seguirá, se te pegará a la espalda y puede que te cambien. Si pasas la prueba no esperes que nadie te felicite. En lugar de eso se quejarán siempre que puedan por todo. Tendrás regalos sobre la mesa con forma de torres de papel que leer, firmar y catalogar. No tendrás un minuto libre y tendrás que patearte las calles cada dos por tres. Si no sabes conducir hazte amiga de los taxistas. Y sobretodo espera que todo el mundo te mienta y se mire el ombligo. Tratarán de ponerse como las víctimas y tú como la mala. Te dirán de todo por hacer tu trabajo y al final del día recibirás un cheque y dolor de cabeza. Habrá noches que no dormirás y tendrás que echar cabezadas de quince minutos o menos para recuperarte un poco. Y lo peor de todo. - Salgo a una carretera de tierra estrecha, limitada por los árboles a nuestro alrededor. Un taxi nos espera ahí. Me planto entre ella y el taxi. - Vas a ser mi ayudante. Eso implica que de por si te van a mirar mal. Puede que algunos cambien la forma de tratarte. Si aceptas todo ésto ven, y entra en el taxi.

La decisión es suya. Una vez la tome, no hay vuelta atrás.

_________________
AVISO:
 


¿Sabes por qué tengo unos ojos tan grandes? Para verte mejor. Así que cuidado con lo que haces.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Diralia
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 14
Fecha de inscripción : 24/05/2017

Ficha de Personaje
Alias: Diralia
Nombre real: Diralia II del Bosque de los Ciervos Blancos
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   30th Julio 2017, 14:25

El alivio de no haber hecho nada que le mereciera volver a las prisiones, quedó opacado por una especie de ilusión y nerviosismo al oír que contaban con ella. Lobo comenzó a descender la ladera, caminando pausadamente. Diralia, aún en la rama sentada, se sorprendió durante unos segundos, entre ilusionada, asustada y perpleja, aunque tras este breve momento, saltó al suelo y trotó hasta estar a la altura de Lobo, que se adelantó unos metros. Aunque se sintió un poco tensa al oír que la iba a poner a prueba, escuchó atentamente, todas y cada una de las palabras que el sheriff iba diciendo. Asintió a medida que Lobo iba exponiendo la peliaguda situación, la creciente situación de tensión que necesitaba ser atendida si no querían que explotara y hubiera alguna desgracia a gran escala. Con tantos incidentes y roces, sólo sería cuestión de tiempo que algo peor pasase, y había muchas fábulas que simplemente no tenían manera de defenderse de una turba furiosa que buscase su cabeza. Por no hablar del hecho de que había todo tipo de humanos y no humanos pululando por el mundo con poderosos poderes. En contra de lo que creían los neoyorquinos, había muchas fábulas que eran bastante frágiles, por gozar de poca fama: a veces, la gente olvida los cuentos.

Un taxi los esperaba parado en la carretera donde los árboles comenzaban a terminarse. La espesura del bosque, perpetua, invitaba a perderse en ella sin tratar con nada del mundo exterior, sin tener de esquivar los dolorosos dardos de la vida en civilización con una gente que los consideraba resultó por unos instantes tentadora. Vivir como un ermitaño, ¿eh? Tampoco sonaba tan mal en un principio. Pero Diralia sabía que no era tan simple como lo hacía parecer el viento, las hojas y las ramas. Las personas son personas y para bien o para mal llevaban la chispa o la maldición, según se mirase, de tener un grado muchísimo más profundo que necesidades más allá de las básicas. Las del alma.

—Para bien o para mal, tendré que ser lo suficientemente fuerte para lidiar con ello—sonrió, algo tirantemente—Puede que no sea bonito y resulte duro e ingrato, pero alguien tiene que hacerlo, ¿no es cierto? Es fácil pensar que podemos dejarle todo el trabajo al Lobo Feroz. Es cómodo ser el protegido... pero alguien tiene que atreverse a dar el paso, en algún momento. No sé si está en mi sangre o es por lo que sucedió, pero siento que una de esas personas debo ser yo.

Diralia entró en el taxi. Se sentó, tamborilleándose las rodillas con los dedos, algo nerviosa y comentó, tratando de relajarse:

—Mi padre siempre decía que me sacara el carnet. No le gustaba mucho que fuera por Nueva York en autobuses.

Aún seguía algo tensa, así que preguntó:

—¿Debería llamarlo por algún nombre en especial? Aunque sea el apodo que le ha puesto todo el mundo, no sé si...


Hasta ahora, nunca había reflexionado la cuestión, aunque era algo fácil en lo que percatar. Esas cosas que uno deja pasar. Al fin y al cabo, como lo llamaban los demás no siempre coincidía con cómo quería uno que lo llamasen.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Lobo Feroz
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 1042
Fecha de inscripción : 24/05/2014

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   7th Agosto 2017, 00:44

Sonrío después de su pequeño discursito. Alguien tiene que hacer lo que hay que hacerse. Niego con la cabeza al recordar que yo mismo lo he dicho varias veces y me pregunto si no tendré uno de esos momentos donde te ves a ti mismo de joven. No es así: mi juventud fue muy distinta y por aquel entonces no era ni sheriff ni tenía nadie a mi cargo. Además, el entorno era distinto también. Ni soñando podría imaginarme tener una infancia como la que debió tener Diralia. No iba a tener ese momento, pero al menos ahora tenía una aprendiz. Hay que ver cuánto podrá soportar y hasta dónde podrá llegar.

Me meto en el taxi en la parte de atrás, junto a Diralia y le doy dos toques en el hombro al taxista. Ya le había dicho donde tenía que llevarme una vez subiera. El trayecto hacia Nueva York sería largo, como unos veinte minutos más o menos.

- Conducir por Nueva York es como correr por un bosque lleno de lobos famélicos, para que te hagas una idea. Te recomiendo que sigas sin carnet de momento. Además, Villa Fábula no es tan grande. - Lo primero es lo primero: recordar cual es tu territorio, tu jurisdicción. Fuera de Villa Fábula no puedo hacer nada legalmente hablando. El poder del Bosque termina en las fronteras de las fábulas. Es algo que aprenderá con el tiempo y a base de errores y frustración.

Lo siguiente hace que me encoja de hombros.

- Llámame Lobo. Sólo los que no trabajan conmigo o quieren hablarme formalmente me llaman Feroz. Los que me temen, no me tienen respeto o quieren tenerlas de buenas conmigo me llaman sheriff. Si tus padres te inculcaron que tienes que llamar a alguien mayor que tu por su apellido no te diré que no lo hagas: no soy tan estricto con eso ni tengo motivos para que me llames por mi apellido.

El taxi sale de la carretera de tierra, del bosque y se mete en asfalto. Nueva York se puede ver muy a lo lejos por encima de los pocos árboles que crecen aquí y allí. Es una carretera tranquila. En pocos minutos nos meteremos en otra más grande y allí será cuando aminoremos la marcha por culpa del tráfico. Tenemos tiempo de sobras.
Saco un sobre de manila de debajo la gabardina y lo abro. Es un informe formal, cotidiano de apenas tres páginas. Lo normal cuando un caso llega a mi mesa. Al terminar será mucho más grande.

- Éste será tu caso - le digo enseñándole las hojas: todas las casillas están en blanco y sólo hay un nombre escrito en el apartado de "víctima": Choseff Bronks. - Hay una familia de broncos que viven en uno de los apartamentos de los edificios más cercanos a la frontera entre Villa Fábula y Nueva York. Se componen de un padre, carpintero a media jornada; una madre, ama de casa; un hermano mayor, a punto de emanciparse; tres hermanos menores, estudiantes de universidad e instituto; una niña pequeña que va a la guardería. Hoy la madre, Masiph Bronks ha venido a mi despacho asegurando que su segundo hijo, Choseff Bronks no ha vuelto a casa. Según ella mantiene un estricto horario de idas y venidas fuera de Villa Fábula. El chico tenía que llegar antes de que se pusiera el sol pero no lo ha hecho. Según la mujer es la primera vez que incumple la norma. - Le paso el papeleo y le voy dictando los nombres de todos los miembros de la familia para que los apunte en la sección de "familiares" de los documentos. Le doy un bolígrafo y hago mención de que mientras empieza, le iría bien comprarse un bloc de notas antes de memorizar los nombres de todos los que viven en Villa Fábula. - Es posible que se trate de una falsa alarma, pero no podemos correr el riesgo. Estamos yendo hacia su apartamento en éstos momentos. Te voy a dejar al cargo. Estaré contigo unos minutos para que vean que estás conmigo y para darte soporte. Luego tendré que irme y estarás sola. Cualquier pregunta que tengas hazla ahora. Si ocurre algo que no puedes manejar llámame. Por lo demás, es tu prueba Diralia, así que ya puedes empezar.

_________________
AVISO:
 


¿Sabes por qué tengo unos ojos tan grandes? Para verte mejor. Así que cuidado con lo que haces.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Diralia
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 14
Fecha de inscripción : 24/05/2017

Ficha de Personaje
Alias: Diralia
Nombre real: Diralia II del Bosque de los Ciervos Blancos
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   12th Agosto 2017, 14:53

Los árboles se alejaban con rapidez: la carretera estaba despejada y desierta, así que no era difícil avanzar. Cuando Lobo mencionó que Villa Fábula no era tan grande como para necesitar carnet, la chica no pudo evitar mirar distraídamente por la ventanilla.

-Tiene razón, Sr. Lobo. Fuera de Villa Fábula... todo es más complicado.

Los árboles y el polvo del camino, dieron lugar a la carretera. Agarró el sobre de manila que Lobo le dio, en el cual había tres páginas de informe. Lobo empezó a explicarle sobre al caso: al parecer Choseff Bronks no había vuelto a casa. Diralia asintió ante la idea del bloc de notas mientras hacía bailar el bolígrafo con rapidez, anotando con su letra redondeada mientras ponía un gesto ceñudo de concentración. Su mente le lanzaba todo tipo de ideas sueltas sin fundamento, pero se dijo que decía centrarse: lo primero era conseguir información básica. Saber si el chico había vuelto a casa tras el instituto y luego se había ido, o si directamente ni había pasado por casa. Además, sería interesante saber si pudiera haber personas con las que tuvieran... “problemas”. Pero tratar de adelantarse sólo era una suerte de conspirar, así que se dijo: “Estarás bien”.

-¿Alguna vez alguno de ellos ha tenido problemas con usted, Sr. Lobo? Como sheriff, me refiero.

Quería ir tomando pistas sobre si era, simplemente, gente honrada o estaban metido en algunos trapos sucios: no esperaba que fueran criminales -no lo parecía a juzgar por lo que había oído hasta el momento-, sin embargo, sí podrían haberse metido en negocios con gente equivocada. O quizás Diralia había visto demasiadas películas de gángster para ir pensando en esa posibilidad.

-¿Qué debería hacer si el chico está en problemas serios con otras fábulas o mundies y no pudiera... hacer que paren por las buenas?-preguntó con timidez. No es que fuera alguien preparada específicamente para ganar una confrontación así, pero saber si tenía que medir fuerzas a la hora de encararse con criminales era importante.

Tras unos minutos en los que la carretera se congestionaba paulatinamente, el taxi llegaba a su destino, el bloque de apartamentos. Calles más arriba podía oírse las bocinas de los impacientes conductores, en otras palabras, el sonido de la ciudad. Tanto Lobo como ella bajaron del taxi. Diralia ya trazaba un plan mental, una ruta de actuación, pero aún así estaba nerviosa, y podía notar que su corazón iba acelerándose a medida que subían la escalera del bloque de pisos. Oía los pasos de Lobo a su espalda. Se quedó parada frente a la puerta de uno de los pisos unos instantes, y trató de poner gesto serio para esconder el temor a fallar.

Y finalmente, llamó al timbre de la casa de los Bronks.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Lobo Feroz
Villa Fábula
Villa Fábula
avatar

Mensajes : 1042
Fecha de inscripción : 24/05/2014

MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   17th Agosto 2017, 12:22

- Nunca. La familia Bronks es pacífica y nunca han dado problemas más allá de alguna broma pesada de los niños. Pasan desapercibido hasta para las fábulas. Nunca han tenido problemas serios hasta ahora.

>> Hacerlo por las buenas o por las malas no importa: usa la cabeza. Trata de sacar partida a tus mejores cualidades para resolver el conflicto.

Preguntas de novata. Es curioso lo satisfactorio que resulta contestarlas, no por la sensación de serle útil: eso es casi de viejos orgullosos y a mí aun me quedan muchos años para esa etapa. Resulta satisfactorio porque si tiene dudas y hace las preguntas correspondientes significa que va por el buen camino para el trabajo. A la mayoría de información no se llega porque sepas dar buenos golpes o les hagas llorar hasta doler. Uno tiene que saber qué pregunta hacer para cada momento y sacar cuanta más información mejor.

La puerta del edificio se abrió con el sonido característico del interfono abriendo el pestillo. Empujo la puerta y espero a que Diralia entre también antes de cerrarla. Es un edifico algo viejo, de ladrillo y pintura barata. Las escaleras no están en su mejor momento y la barandilla se queja cuando me apoyo en ella para subir las escaleras.
Segundo piso, cuarta puerta. La residencia de los Bronks. Espero un segundo a que Diralia esté a mi lado y le digo.

- Haz las preguntas que veas oportunas. No te calles nada. - Llamo a la puerta con los nudillos y esperamos.

La puerta se abre y tras ésta aparece la señora Bronks: Masiph Bronks. Mide escaso metro cuarenta y es una bronco. Para quien no lo sepa, una cabra antropomórfica. Lleva un delantal de flores y se la ve cansada. No deja de frotarse las pezuñas con la falda y el delantal.

- Oh, sheriff. Gracias por venir.
- Señora Bronks, ésta es mi ayudante: Diralia. Está aquí para ayudar a encontrar a su hijo.

La mujer le echa un ojo a Diralia. Se nota al instante que tiene dudas en la mirada pero se siente mucho más relajada que conmigo. Es normal, y no la culpo por ello.

- Gracias. Gracias señorita Diralia. Cuantos más seamos.. oh... Pasad por favor.
- ¿Está el señor Bronks en casa? - le pregunto mientras entro.
- No, estoy sola. Le he pedido que se lleve a los niños a la Granja por si... por si... - algunas lágrimas asoman por sus ojos. Pobre mujer: sabe lo que puede haber pasado y le da miedo que sea así.

Nos sentamos en un sofá viejo en una sala de estar algo pequeña para nosotros, pero perfecta para la familia Bronks. La mujer se ausenta unos segundos para preparar algo de café. Una señora de viejas costumbres, amable. No se merece lo que está pasando. Nos da el tiempo suficiente para ver las fotos que tiene por toda la sala, para escudriñar los pequeños rincones agrietados de las paredes y de lo viejos que son los muebles.
Cuando vuelve lo hace con una bandeja y dos tazas de café. Huele bien, e incluso trae leche y azúcar a parte.

- Señora Bronks, ¿puede contarnos qué ha pasado?
- No... no hay mucho que contar: Choseff no ha vuelto del instituto. Es un chico bueno, criado con amor y valores. Nunca llega después de la hora marcada y jamás ha estado ilocalizable. Tiene quince años y su glamour es el de un chico moreno, de metro sesenta, ojos verdes y nariz respingona. Yo... no sé qué ha podido pasarle. No es normal sheriff, no es normal.

Como suponía, lo mismo que me ha contado a mí. Le echo un ojo a Diralia: ahora es tu momento de enseñarme que puedes hacer éste trabajo.

_________________
AVISO:
 


¿Sabes por qué tengo unos ojos tan grandes? Para verte mejor. Así que cuidado con lo que haces.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)   

Volver arriba Ir abajo
 
Estrenando a la novata [Diralia II] (15-3-2019)
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Estrenando la túnica morada (Priv. Carla Manyard)
» Estrenando la cama nueva [Melinda] [+18]
» Cuarto compartido: Estrenando la cama. (Priv. Isaki y Hazama.)
» La novata {Libre}
» Ficha de Diralia II

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Omega - Foro de Rol de Marvel y DC :: OMEGA UNIVERSE :: América del Norte :: Nueva York :: Villa Fábula-
Cambiar a: