Los Universos de DC y Marvel se han unido en uno solo. ¿Qué ha sucedido? ¿Quién está detrás de todo? Y, lo que es más importante, ¿cómo reaccionarán héroes y villanos de los distintos mundos al encontrarse cara a cara...?
 
ÍndiceOmegaCalendarioRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Elissa Stavridis, "Psique"

Ir abajo 
AutorMensaje
Elissa Stavridis
Shadowpact
Shadowpact
avatar

Mensajes : 189
Fecha de inscripción : 01/05/2014
Edad : 28
Localización : EEUU

Ficha de Personaje
Alias: Psique
Nombre real: Elissa Stravridis
Universo: DC Universe

MensajeTema: Elissa Stavridis, "Psique"   12th Junio 2014, 02:03

.


FICHA DE ELISSA STAVRIDIS "PSIQUE"





Nombre: Elissa "Lissa" Stravridis

Alias: Doctora Stavridis/Psique.

Edad: 24 años. Nació el 7 de marzo de 1990.

Universo de origen: DC comics.

Nacionalidad: Griega, afincada en Estados Unidos.

Raza: Mística (Homo magi).

Mentor: Andrea Letamendi y June Moone (Enchantress).

Bando: Neutral, aunque con convicciones de Héroe.

Ocupación: Ex-heroína y ex-villana, psicóloga especializada en superhéroes (y supervillanos).


Descripción física:

Elissa es una chica de metro setenta de estatura, con el cabello largo, castaño y ondulado. Suele llevarlo recogido en una trenza despeinada que le cae sobre el hombro; el hecho de que suela hacérsela a toda prisa y sin un espejo delante no favorece que tenga que apartarse continuamente los mechones que caen sobre sus ojos azules. Usa gafas para leer.  

Habitualmente luce una expresión tranquila y cordial en el rostro. Aparenta tener menos edad de la que tiene realmente, por lo que suelen confundirla con alguien más joven.

Su forma de vestir es un tanto retro. Le encanta llevar faldas de cintura alta, tipo vintage, especialmente si son abotonadas, así como blusas de colores claros y botines. Tampoco es raro verla con camisa y tejanos rasgados, aunque nunca para ir al trabajo.

Siempre lleva colgada del cuello una cadena de la que penden un antiguo reloj de bolsillo, en cuyo reverso está grabada la letra griega "psi", y una llave dorada.

La letra griega "psi", grabada en el reloj de Lissa, y también empleada como símbolo en su etapa como Psique.


Descripción psicológica:

Lissa nunca fue especialmente segura de sí misma. Durante su adolescencia, era un ovillo de complejos ambulante. Esta misma inseguridad y su necesidad, casi patológica, de ser querida, comprendida y aceptada, unidas a la naturaleza de sus poderes, le provocaron muchos problemas en el pasado. Una mente inestable rozando otras mentes nunca da buenos resultados, y un psicólogo no puede permitirse las emociones en conflicto.

Pero la cabeza de Elissa ha tenido mucho tiempo y experiencias para poder amueblarse desde entonces. Por lo general, la chica se muestra paciente, y es capaz de transmitir confianza. Sus vivencias en ambos dos lados de la justicia la han convertido en una persona muy acostumbrada a ver el mundo en perspectiva. Nunca juzga a otras personas, incluso cuando han cometido actos censurables. Según Lissa, sólo adentrándose en la mente de alguien (en sentido figurado, por supuesto. Siendo ella es conveniente aclararlo.) se llega a entender por qué hizo lo que hizo, o sintió lo que sintió. Esto puede hacer que comprenda la posición y los actos de determinados villanos, aunque no los comparta. Y esto la convierte en poseedora de un sentido de la moral que, en opinión de algunos, es bastante "difuso". Ella prefiere decir que su visión de la moralidad consiste en una extensa y variada escala de grises. Le gusta cuestionárselo todo, y reflexionar sobre ello desde una perspectiva objetiva. Respeta firmemente el secreto profesional.

Aunque Lissa es una persona muy empática y comunicativa (ambos rasgos considerados muy útiles en su profesión), no ha alcanzado la estabilidad emocional que debería. Esto no suele repercutir en su trabajo, ya que es consciente de sus propios problemas, y los mantiene al margen de su trato con los demás. Pero también tiene un lado negativo, y es que es incapaz de debatir sus sentimientos con nadie. No tiene ningún amigo cercano, ni facilidad para expresar lo que piensa. Desde fuera, puede parecer falsamente tranquila y segura de sí misma, pero esa es su actitud profesional. El problema es que sigue manteniendo esta actitud profesional incluso fuera de la consulta. Es muy hermética acerca de su vida personal, y se le da infinitamente mejor escuchar a los demás que hablar de ella misma.

Ante una situación delicada, siempre recurrirá a la solución diplomática, entre otras cosas porque no posee habilidades de combate, y usar las de otros en su beneficio siempre ha terminado mal para ella... y, bueno, también para ellos. Es terriblemente indecisa en las cuestiones que la atañen, y tiende a culpabilizarse por las malas elecciones que ha tomado en el pasado. Cuando es más ella misma, tiende a la soledad y la introversión. Le encanta leer, en especial poesía, ensayo y misterio. A veces se queda pensativa, mirando el reloj de bolsillo que constituye el único recuerdo de su padre, al que no conoce, y preguntándose quién y cómo era. Uno de sus secretos inconfesables es el hecho de haber fantaseado con irrumpir en la mente de su madre para averiguarlo.

A pesar de su rechazo inicial, Elissa mantiene ahora un trato cordial con su madre y la nueva pareja de ésta, pero tampoco la incomoda en absoluto vivir lejos de ambos.


Historia:

Elissa Stavridis nació en Atenas, Grecia, hija de una madre soltera, Chloe Stavridis, de quien heredó su apellido. Elissa aprendió dos cosas acerca de su padre: que tenía (o tuvo) un reloj de bolsillo, y que sus iniciales eran (o fueron) P.S., ya que, a modo de ingeniosa abreviatura, en dicho reloj estaba grabada la letra griega "psi" (Ψ, cuya pronunciación es precisamente "ps"). Su madre no hablaba de su padre, ni mucho ni con frecuencia, por lo que, con el tiempo, Lissa se acostumbró a no preguntar. A la luz de lo que la chica resultó ser, es probable que él también fuera un místico, tal vez de alguna de las estirpes griegas dedicadas a la magia, como los descendientes de la hechicera Medea, la amante de Jasón.

La madre de Elissa no fue la progenitora perfecta, y la chica siempre echó en falta la figura paterna. No se le daba del todo bien hacer amigos, y pasaba mucho tiempo sola, leyendo. El aislamiento de la niña no hizo más que empeorar cuando ella y su madre se mudaron a los Estados Unidos, lo que además la convertía en "la extranjera" en su colegio.

Lissa entró en la adolescencia y empezó el instituto. Allí entabló amistad con los "marginados", descubriendo con ellos su facilidad para escuchar los problemas de los demás. Buscarles solución la hacía sentirse mucho mejor acerca de sus propias preocupaciones, ya que no tenía por qué pensar en ellas. Vistos desde fuera, los problemas de otros eran casi fáciles de arreglar. Y aunque Lissa fuera buena escuchando y dando consejos, en su propia casa era incapaz de comunicarse con su madre, que había empezado a salir con alguien y no tenía tanto tiempo para ella. Elissa y Chloe siempre se habían tenido la una a la otra, y el hecho de que ahora hubiera una tercera persona no le gustó nada a la adolescente. Madre e hija discutieron en más de una ocasión, empezando a distanciarse entre ellas.

Mientras tanto, y aunque Lissa no era para nada el prototipo de chica "popular", no pudo evitar fijarse en el chico que sí lo era: Alec Grant. Por eso, nada la sorprendió más que el repentino interés de Alec por ella. Empezó dándole conversación en clase o en los pasillos, ayudándola a llevar los libros o proponiéndole que estudiaran juntos. Una noche de luna llena, él la acompañó a casa después de la biblioteca, y la besó en el parque, bajo un almendro.

Así fue como Lissa empezó a salir con el chico popular, o más bien toda su vida fue absorbida por él. La chica, que necesitaba con toda su alma que alguien se fijara en ella, se dejó arrastrar por aquella relación, dejando de lado a sus antiguos amigos para juntarse con la "élite" del instituto. Pero el mundo de aquellos adolescentes no era para nada parecido al suyo; les gustaba probar cosas nuevas, emborracharse, pasarse droga, conducir ilegalmente, meterse en peleas, jugar con armas de fuego... En otras circunstancias, a Lissa la habría asustado todo aquello, la habría repugnado, pero ya no le importaba. Sólo quería encajar, que la quisieran y la necesitaran y, sobre todo, que Alec siguiera a su lado.

Fue durante aquella época cuando, poco a poco, empezó a darse cuenta de que podía influir en la gente que la rodeaba, hacer que sintieran más aprecio por ella, o que se enemistaran unos con otros. Al principio, Lissa lo utilizó de forma inocente. Egoísta, pero inocente. Quería que su grupo la aceptara, que su madre se preocupara por ella. Pero entonces llegó Vanessa Harrison, y Alec empezó a enamorarse de ella. Y se acabó la inocencia.

Lissa lo había dejado todo por él. Se había metido en aquel mundo por él. No era justo que la dejara tirada por otra chica. Su lugar estaba con ella. Por eso, cuando Alec le dijo que tenía dudas sobre su relación, Elissa lo obligó a portarse como un niño bueno y volver a su lado. Lo apartó de Vanessa Harrison, e hizo que pasara de ella. Se sintió mal por un momento, sí, pero se repitió a sí misma que así era como tenía que ser. Que así eran más felices.

Era evidente que no podía funcionar. Obligar a Alec a sentir algo por ella cuando ya no lo hacía no era muy distinto a salir con un autómata. Sus amigos terminaron por echarle en cara lo cambiado que estaba, y le exigieron que detuviera de una vez lo que fuera que estuviera haciendo con él. Elissa terminó perdiendo los nervios y usando, por miedo, más poder del necesario. Las emociones y la hostilidad se desataron, y hubo una pelea. Como resultado, todos los implicados fueron expedientados, y la madre de Lissa la sacó del instituto y le buscó ayuda psicológica. Aquel fue el primer contacto de la chica con la que terminaría siendo su profesión.

Elissa aprendió la lección, o algo parecido. Durante los años siguientes, no volvió a emplear sus habilidades místicas, y trató de centrarse en sus estudios. Cuando terminó el instituto decidió estudiar Psicología en la Universidad de Gotham. Le fascinaba el funcionamiento de la mente humana. Uno de sus profesores allí fue Jonathan Crane, quien más adelante se convertiría en el villano conocido como El Espantapájaros. Las teorías sobre el miedo de Crane fascinaron a la joven Elissa, al menos hasta que quiso hacer una demostración en el aula con una pistola... cuya bala pasó rozando la cabeza de la muchacha, incidente que apartó definitivamente al profesor de las aulas de la facultad. Lissa también tuvo la oportunidad de visitar el Asilo de Arkham, en calidad de estudiante en prácticas, así como de conocer a la psicóloga Andrea Letamendi, una de las personas que más la influirían en el futuro. También se independizó y se fue a vivir a un piso en Gotham, más cerca de la Universidad.

Durante la carrera, sin embargo, Elissa volvió a sentir curiosidad acerca de sus... "poderes". En el instituto, cuando se había dedicado a jugar con las mentes de todos aquellos chicos, había habido momentos en los que había creído "entrar", físicamente, en sus cabezas. No tenía intención de seguir manipulando a nadie pero, si realmente tenía algún tipo de capacidad especial, tal vez podía utilizarla con un fin mejor. Le repugnaba la idea de experimentar con inocentes, pero entrar en su propia mente le resultaba imposible. Entonces, inspirada por los muchos héroes que poblaban su universo, pensó que podía emplear lo poco que sabía para luchar contra el crimen.

Su carrera como heroína fue corta, y no tuvo un buen final. Bajo el nombre de Psique, trató de enfrentarse a los villanos de Gotham y Blüdhaven, especialmente cuando eran más vulnerables: mientras dormían. Así descubrió, al fin, cómo funcionaba su habilidad. Era capaz de abandonar su propia mente para adentrarse en el mundo interior de otras personas. Una vez dentro, podía manipular recuerdos, intenciones o sentimientos, o manejar al individuo como si de una marioneta se tratase. Podía viajar a través de ellos, pero su cuerpo quedaba vacío y vulnerable, abandonado en el suelo, hasta su regreso.

A Batman no le gustó la intromisión de Psique, ni los métodos que empleaba sin ninguna instrucción, de modo que la advirtió. Pero Elissa estaba convencida de que hacía lo correcto, e ignoró el ultimátum. Sin embargo, el Caballero Oscuro no estaba equivocado; la chica era una amenaza. Manipular mentes era demasiado complicado y confuso, y sólo podía dominar a un individuo por vez. Era casi imposible que las cosas no se escaparan a su control. Cuando, para protegerse, Elissa se adentró en la psique de un mafioso y lo obligó a disparar a sus compañeros, dañándole la mente en el proceso, Batman decidió que había tenido suficiente, y la chica fue llevada ante la justicia. No como superheroína, sino como villana, con varias muertes sobre su conciencia.  

Como criminal con habilidades sobrenaturales, Lissa ingresó en Belle Reve. Su compañera de celda resultó ser también una mística, June Moone. Hablaron largo y tendido sobre el poder de la griega (bloqueado gracias a los collares de Belle Reve) durante el año que pasaron juntas en prisión, hasta que la alcaide Amanda Waller las eligió para formar parte de varios de sus Escuadrones Suicidas. Entonces, Enchantress se convirtió en su mentora durante un breve periodo de tiempo. Una de las misiones de Psique culminó en desastre cuando el Escuadrón sufrió un ataque devastador que los hizo hacer honor a su nombre. Aunque Elissa logró salvar a los rehenes mediante sus poderes, la muerte de varios de sus compañeros la hizo replantearse si quería seguir siendo una heroína. Si quería seguir empleando su magia para algo así.

Cuando la libertad condicional que se había ganado con sus acciones en el Escuadrón la permitió salir de Belle Reve, Elissa decidió que no volvería a ser Psique. Se limitaría a ejercer como psicóloga, dejando su vida heroica tras ella. No estaba hecha para seguir luchando.

Sin saber por dónde empezar, pidió consejo a su antigua profesora, Andrea Letamendi. La doctora Letamendi trabajaba con héroes, y habló de Lissa a las personas adecuadas. Mientras tanto, la griega reanudó la comunicación con su madre, aunque no regresó a Gotham. Buscó un piso de alquiler en Nueva York y decidió abrir una consulta privada en la misma ciudad.

La visita del Caballero Oscuro, conocedor de su trayectoria desde que la llevó ante las autoridades, y su propuesta de convertirse en psicóloga de varios miembros de la Liga, dejaron a Elissa Stavridis doblemente confusa. A cambio, la Liga le exigía la más absoluta confidencialidad, y le garantizaba que su historial delictivo volvería a estar impecable. Deseando librarse de sus faltas pasadas y dedicarse por completo a su profesión, Lissa aceptó, con la condición de que pudiera atender también a aquellos que estaban al otro lado de la ley. No había olvidado el tiempo que ella misma pasó en Belle Reve.

La Liga aceptó, y la extraña vida de la doctora Stavridis, psicóloga de héroes y villanos, dio comienzo en Nueva York...


Poderes

"Caminante de mentes" (mindwalker): 

Este poder no es una habilidad psíquica/psiónica. Funciona como habilidad mágica.

Podríamos decir que los poderes de Psique no funcionan como la telepatía al uso. De hecho, su habilidad no es telepatía en absoluto, sino una forma de proyección astral consistente en introducirse y "navegar" por el subconsciente de otra persona. Cuando se adentra en la mente de otro, Elissa no permanece en su cuerpo. Éste queda vacío y desprotegido, como si el "alma" lo hubiera abandonado. Si fuera examinada por un médico, probablemente concluiría que la chica está en coma. Ciertamente, Elissa está "fuera de ella misma", en la mente de la otra persona. Durante este tiempo, su yo físico queda completamente vulnerable. Si algo le sucediera a su cuerpo, Lissa no podría volver a despertar. Quedaría invariablemente atrapada en el interior de otra persona y, sin un lugar al que regresar, terminaría muriendo... al menos, físicamente.

Para poder acceder a la cabeza de otro, Psique necesita tocarlo directamente o, al menos, establecer un contacto visual lo suficientemente prolongado (medio minuto mínimo) con él o con ella, y desde una distancia lo bastante corta (tres metros como máximo). Además, si fuerza su entrada, Lissa puede dañar irreparablemente la mente del huésped, haciendo que pierda recuerdos, capacidades, que se vuelva loco... Una de las formas más sencillas de entrar es aprovechar el momento en que el sujeto duerme, ya que la invasión de la mente es mucho menos traumática de este modo. Una persona en coma es más peligrosa, ya que, si en algún momento se produce la muerte cerebral y Psique sigue dentro, el mundo por el que camina se destruirá a su alrededor, probablemente matándola en el proceso.
 
Una vez dentro de un subconsciente, Elissa se encuentra a sí misma, como si de un avatar se tratara, en el paisaje interior de la otra persona. Determinados individuos tienen mentes similares a fortalezas; otros son playas infinitas, o bibliotecas pobladas de libros. Dentro de una mente, Lissa puede acceder a recuerdos y conocimientos (que toman una forma distinta según la mente, como agua en la playa, o libros en la biblioteca), contemplarlos, e incluso modificarlos o destruirlos. También, mientras está "dentro", puede controlar las acciones del individuo al que "posee", aunque esto le desagrada en extremo por las connotaciones que tuvo en su pasado.

Le es posible llevar a una persona con ella en el proceso, pero no a más de una (al menos, no sin que sus mentes sufran daños). Esta persona puede ser incluso el propio individuo a quien accede, convirtiéndose en un "turista" dentro de su propia mente.

Lissa puede quedar atrapada en el subconsciente de otro por circunstancias distintas a la de perder su cuerpo. Por ejemplo, si el individuo logra bloquearla, cerrándole la salida, o si está en plena "tormenta emocional" o, como se ha comentado antes, si el propio sujeto muere durante la posesión. Por supuesto, una mente desestructurada, como la de un loco, es el peor de los escenarios posibles; para Lissa, sería como entrar en un tornado, un naufragio o arenas movedizas. Nunca volvería a encontrar la salida.


Habilidades:



  • Conocimientos de psicología, neurobiología, psicofarmacia y comportamiento humano.
  • Habilidades comunicativas, de empatía y relación con sus pacientes/clientes. Se le da especialmente bien mediar en conflictos. Además, es muy diplomática y asertiva; no le cuesta dar con las palabras adecuadas para cada momento.
  • Le gusta cocinar.
  • Tiene mucha facilidad para los idiomas. Habla con fluidez griego, inglés, español e italiano, y conoce algunas palabras y frases en otras lenguas.
  • Se le da bien dibujar y solía destacar en clase de Plástica. Tiene algún bloc de bocetos olvidado en el armario y aprendió acuarelas en un cursillo. Pinta pocas veces, pero hacerlo la relaja. 



Debilidades:



  • Una de las cosas que más destacan de Lissa es la aparente contradicción entre su faceta profesional y su faceta personal. De forma inconsciente, es muy hermética y dada a la soledad. A pesar de su facilidad a la hora de conseguir que un cliente se abra a ella y le hable con sinceridad, ella es incapaz de hacer otro tanto. Por eso no se le da bien entablar verdaderas relaciones y no tiene amigos cercanos. La persona con la que más se ha sincerado es con su antigua compañera de celda, Enchantress. Por lo demás, prácticamente siempre se muestra cordial, por lo que puede parecer, desde fuera, que tiene muchos amigos. Pero la verdad es que, incluso en su relación con su madre, es bastante distante a la hora de la verdad.
  • En varias etapas de su vida ha demostrado ser influenciable e indecisa. Probablemente se deba tanto a su antiguo deseo de gustar a los demás como a su costumbre de tratar de comprender puntos de vista que podrían parecer radicalmente distintos a los suyos.  
  • Mientras esté en el estado de Caminante, su cuerpo está vacío y es profundamente vulnerable. Si éste sufre algún daño, Lissa podría ser incapaz de regresar.
  • No tiene ningún tipo de entrenamiento físico, sus habilidades como superheroína se basaban únicamente en sus poderes místicos.
  • No está acostumbrada a la tecnología y no se le dan bien los teléfonos móviles, los ordenadores y demás parafernalia.



Recursos y equipo:



  • Tiene una consulta en Nueva York, donde atiende por igual a superhéroes y supervillanos.
  • Vive de alquiler en un piso de la misma ciudad.
  • Lo único destacable entre sus posesiones es su colgante, con la llave y el reloj de bolsillo, que siempre lleva consigo.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Jonathan Crane
DC Universe
DC Universe
avatar

Mensajes : 103
Fecha de inscripción : 01/04/2014
Edad : 30
Localización : Gotham City

Ficha de Personaje
Alias: Espantapájaros
Nombre real: Jonathan Crane
Universo: DC Universe

MensajeTema: Re: Elissa Stavridis, "Psique"   13th Junio 2014, 22:41

¡Ficha aceptada!

Bienvenida de nuevo, antigua alumna... ¡Puedes rolear cuando quieras!

_________________


Color de fuente: #cc6600
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 
Elissa Stavridis, "Psique"
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Elissa Stavridis, "Psique"
» Eros/Psique
» Lo interesante de la Mitología [Eros]
» Mi heroína de mallas apretadas... (Elysia Stavridis). 2 de Abril de 2019.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Omega - Foro de Rol de Marvel y DC :: HÉROES Y VILLANOS :: Fichas de personajes :: Fichas de personajes Originales-
Cambiar a: